Hemos terminado en 2º de bachillerato la traducción de una de las dos opciones que, en este curso, teníamos los profesores de griego de cara a las pruebas de acceso a la universidad (PAAU) en el ámbito de la Comunidad Valenciana. Durante el curso teníamos que traducir uno de estos textos:
- Apología de Sócrates de Jenofonte
- Defensa de la muerte de Eratóstenes de Lisias
En los exámenes de selectividad del próximo mes de junio, los alumnos de griego tendrán que demostrar que han aprendido el suficiente griego como para ofrecer una traducción fluida y correcta de un fragmento de las dos obras seleccionadas, que se ofrecerán en dos opciones.
Además deberán responder una pregunta de morfología o sintaxis, una de etimología y otra de cultura, sacada de un temario compuesto por cuatro bloques de contenidos:
- Historia de Atenas (Guerras Médicas, instituciones políticas atenienses, la Liga de Delos y el imperialismo de Atenas, la Guerra del Peloponeso y Espacios y monumentos de la Atenas clásica).
- Clases sociales de la Atenas clásica: Ciudadanos, metecos, esclavos y bárbaros y Situación de la mujer.
- Principales dioses y fiestas áticas: Panateneas y Grandes Dionisias. Oráculos y misterios: Delfos y Eleusis.
- Géneros literarios: historiografía, oratoria y drama.
El año pasado tradujimos la Apología de Sócrates de Jenofonte, ya que era el texto único fijado por los coordinadores del sistema universitario valenciano. En este curso 2007-2008, como hemos dicho, se daba a elegir entre Jenofonte y Lisias.
Digo se daba a elegir, porque no creo que haya habido ningún profesor que haya traducido ambos textos. Si traducir uno ya resulta difícil, traducir los dos se me antoja imposible.
Para el curso próximo, Jenofonte desaparece del horizonte y al Discurso citado de Lisias se añade otro del mismo autor, el discurso Sobre la suspensión de ayuda monetaria al inválido (ΥΠΕΡ ΤΟΥ ΑΔΥΝΑΤΟΥ) o En favor del inválido.
Este año he optado por Lisias, porque me parece un texto más “asequible” para los alumnos; si no por la dificultad morfológica y sintáctica, sí porque es más ameno que el de Jenofonte y contiene interesantes referencias a cuestiones de la Atenas clásica que también son desarrolladas en la parte “cultural” de la asignatura (clases sociales, esclavos, situación de la mujer, tipos de causas, instituciones, vida cotidiana, etc.) y porque la historia que se narra, un adulterio y el castigo del adúltero por parte del marido mancillado, resulta atractiva.
Durante este curso he reflexionado sobre los textos propuestos por los coordinadores de cara a las pruebas de acceso a la universidad, sobre su idoneidad, su extensión, su carácter de textos originales, sobre su dificultad y ahora quiero hacer públicas mis reflexiones.
Muchos días he tenido la sensación de estar haciendo algo sin sentido. ¿Qué queremos para nuestros alumnos? ¿Qué sepan traducir griego o que memoricen un texto que, a duras penas y con grandísima ayuda de sus profesores, han conseguido traducir durante un curso?
Hablo por mí. Sin duda habrá colegas míos que hayan conseguido que sus alumnos traduzcan los textos propuestos. Los míos no lo han acabado de conseguir, puede que en parte por culpa de su profesor. Son textos que, incluso para mí, tienen su dificultad. Para ser exactos hay una doble dificultad: dificultad para traducirlos previamente yo, y dificultad para traducir y analizar en clase, de forma asequible para los alumnos, sin que éstos caigan en el desánimo. Dificultad, en definitiva, en acercar el texto a los alumnos a nivel sintáctico, morfológico y léxico.
Por fortuna hay espacios en la red, blogs y páginas web, y material bibliográfico de compañeros que han ofrecido una ayuda inestimable a nuestra labor docente.
Pienso en el Grup STOA y su trabajo en la parte “cultural” del temario, en los libros de Charo Marco, Amparo Moreno y Mª José Crespo, en el blog de Virginia Pla o en el de Álvaro Ortolá. Hay materiales en otros lugares. Que me perdonen los no citados, ya que la omisión, si es que existen más casos, es debida a mi desconocimiento. A ellos hemos acudido, quemadmodum desiderat cervus ad fontes aquarum, para recabar información y material para nuestras clases.
Creo que debemos analizar varios aspectos y replantearnos la situación del griego en las PAAU.





No estás solo en ese estado de desánimo. No he tenido este año Griego II, pero por otros cursos, sé de lo que hablas. Quizá el problema esté directamente en Selectividad, empiezo a creer que no hay modo de contentar a todos: textos adaptados/textos clásicos; lengua/cultura; traducción/morfología/sintaxis/etimología … Es imposible encontrar el equilibrio y terminamos con la sensación de impotencia viéndonos que no podemos enseñar griego, sólo aspirar a que aprueben un examen en el que lo que menos importa es saber si han conseguido acercarse a la lengua y cultura helénica. Es una pena. ¿Tan necesaria es la selectividad?
Creo, igual que Ana, que tendremos que replantearnos la Selectividad en todas las comunidades: casi ninguno se encuentra a gusto traduciendo unos autores que la Universidad (desde la lejanía) impone. Yo, por mi parte, he empezado poniendo “mis dos peniques” en el wiki de Chiron, en el apartado Selectividad; pero no quiero quedarme aquí, voy también a elaborar un pequeño informe (del que ya os tendré al tanto) sobre las diferencias en los criterios de evaluación de este examen en las distintas comunidades: no es de recibo que en unas comunidades la traducción valga 5, 6 ó 7 puntos y en otras no. Hay que intentar que haya unos criterios comunes (que no dependan de las autonomías ni de comisiones interuniversitarias), que exista un vocabulario mínimo común, (quizás) que empecemos a desechar el uso del diccionario (que a los alumnos les cuesta manejar) en favor de una enseñanza comprensiva del vocabulario, que la gramática no sea nunca un fin en sí mismo, sino un medio para disfrutar la lengua griega, que la etimología se convierta en el medio para enseñar vocabulario… (aquí podéis añadir todo lo que se os apetezca). En fin, que los profesores disfrutemos enseñando griego clásico y que los alumnos aprendan a disfrutar con los clásicos.
De acuerdo con lo que apuntas y entiendo tu desánimo. Con todo, estoy seguro de que tus alumnos habrán aprendido mucho contigo, dado el interés que muestras.
Con un texto cerrado, de excesiva complejidad lingüística y sin demasiado interés y variedad desde el punto de vista de contenidos -véanse los magníficos posts de Atlanta- la opción más lógica parece la de memorización, cosa que, al parecer y tristemente, no disgusta a los coordinadores-especialistas.
Sin saber el alfabeto y en un par de años yo me conformaría con saber componer pequeñas frases y entender algún pasaje sencillo, si a clases de chino me apuntara.
Xαίρε!
Estoy plenamente de acuerdo en todo lo que has expresado tan correctamente, y me atrevo a aventurarme a generalizar que creo que es lo que hemos sufrido todos y cada uno de los profesores que nos ha tocado impartir griego este año y el curso anterior en segundo de bachillerato.
De hecho, yo me he estado haciendo la mismas reflexiones que tan bien has expresado tú a lo largo de todo el curso, me he sentido completamente impotente a la hora de enseñar la asignatura que tanto amo y de la que hasta hace bien poco disfrutaba: enseñar griego. Menos mal que todavía nos puede llegar a compensar el 1º de bachillerato.
Otra profe que se une al clan de los desilusionados!! A puertas de la selectividad dudo si vamos a salir airosos de este combate. Es una pena darse cuenta de que la mayoría de docentes pensamos los mismo y que todo sigue igual año tras año. Menudo temario de cultura…añadido al texto griego y de postre morfología y sintaxis!! Qué Zeus nos ilumine!! Viel Glück!
Bueno, por este año, la oratoria acabó. Y los alumnos, ansiosos de saber cosas prácticas , o de leer cosas interesantes en griego, deberán conformarse con aprenderse 50 capítulos de un discurso, tantos temas de cultura (donde por cierto, en mi opinión, sobran muchas cosas como las instituciones, y faltan otras, como saber quién es Homero, o los juegos Olímpicos), y gramática al mogollón, condicionales, temporales, valores modales, y esto sin saberlo en castellano.
SALVEMOS EL GRIEGO
σώζωμεν τὴν ἐλληνικὴν γλῶσσαν
[...] nos falta tirar piedras al propio tejado con los textos que elegimos para trabajar en 2º. Ya hablamos de ello en otra [...]
[...] hoy casi un año, el 28 de mayo del 2008, dediqué una serie de artículos al diseño de la asignatura de Griego II, a los textos que se deben traducir y al temario que hay [...]
[...] repetir anteriores reflexiones, demasiado conocidas y [...]
[...] Estamos relativamente contentos con nuestra media, pese a la poca adecuación del texto de la Opción A (Discurso I de Lisias), ya comentada en otro momento. A las piedras contra el propio tejado ya nos habíamos referido con anterioridad. [...]
[...] la potestad para ello no están por la labor de cambiar radicalmente la estructura de la prueba. Ya he dicho bastante sobre este asunto en otros [...]