El pasado 10 de febrero de 2009 dedicamos ya un artículo a glosar la estancia en el Camp d’Aprenentatge de Tarragona de un grupo de 48 alumnos y cuatro profesores de nuestro centro, IES Matilde Salvador, y del IES Vila-Roja, de la vecina localidad de Almassora.
Este recién iniciado 2010 hemos vuelto a Tarragona; hemos sido 45 alumnos y cuatro profesores y, en esta ocasión, también han participado alumnas del IES Vila-Roja, así como del IES Francesc Tárrega de Vila-real. Los números por sexo han sido un poco descompensados: 39 mujeres y 10 hombres.
La estancia se inició el miércoles 20 y finalizó el viernes 22 y fue muy completa.
Una vez llegados al inmenso Complex Educatiu de Tarragona, e instalados en nuestra ala reservada del colegio mayor Mercè Rodoreda, nos dirigimos a la sede del Camp para la sesión introductoria, que en esta ocasión realizó Núria Montardit.
Tras una introducción a la Tarraco romana, centrada en las partes de la ciudad, los edificios públicos, las clases de viviendas, etc., pasó al apartado de vida cotidiana, podríamos decir, en el que se sirvió de tres alumnos, cuya posible vida describió, tras vestirlos respectivamente de esclavo, noble y matrona.
Recordó la alta mortalidad infantil, los partos, la aceptación de los hijos por el pater familias (tollere pueros) y la falta de higiene de los bebés, los juguetes, la bula; la educación y los utensilios de escritura, la dura vida de los esclavos; la reclusión de las mujeres; los ritos funerarios y el modo de vestir.
Finalizada esta recepción e introducción y tras la comida en el gran comedor del Complex y un poco de descanso al sol (hemos de decir que hemos gozado de tres días magníficos), partimos a Tarragona, donde Joana Virgili, la directora del Camp d’Aprenentatge, nos explicó el Joc de la Tarragona Romana, que nunca hasta este año habíamos realizado.
Se trata de un trabajo de campo, organizado en cuatro itinerarios, en los que se recorre la parte alta de la ciudad, el circo, el foro provincial y la muralla. Su objetivo es que el alumno conozca las partes y los principales edificios de la parte alta de Tarraco, comprenda la importancia de la ciudad en época romana, observe la ciudad de forma más detenida y sensible, identifique restos y los contextualice, sepa diferenciar tipos de materiales y construcción, y lo que es más importante, valore el patrimonio de la ciudad y sepa respetarlo.
Para realizar el trabajo hay que saber leer planos, imágenes, fotografías, textos y dibujos; hay que saber interpretar la información visual y textual, observar directamente los restos, medir elementos, identificar materiales, edificios y partes de la ciudad y extraer conclusiones.
Repartidos los diferentes itinerarios, y sus correspondientes normas, los diferentes grupos partieron por la zona que ocupó la parte alta de la Tarraco romana a extraer la información y responder a las cuestiones planteadas.
Me enrolé, como acompañante, observador y fotógrafo, en uno de los grupos que realizaban el itinerario IV, formado por dos alumnas mías de Griego II y otra alumna de Referentes Clásicos (una de las mías de Griego también cursa Referentes); espero que las alumnas de Referentes elaboren el preceptivo trabajo sobre estas tres jornadas. It was a nice experience; I spent it very well and I wait that you also.
Caminamos por Plaza de la Font, calle del Portalet, Rambla Vieja, Paseo de San Antonio, Plaza de San Antonio, calle Puig de les Sitges, calle Escorxador (Matadero), calles Llorer, Santes Creus, Talavera, plaza de los Ángeles, Plaza del Rey, Bajada de la Pescadería, calle Cos del Bou y Plaza de la Font.
Las alumnas tuvieron que marcar las murallas de Tarraco, observar el paso de ronda por las mismas, ubicar elementos que aparecían en fotografías en el edificio del Pretorio, determinar qué elementos de los edificios del Paseo de San Antonio han cambiado con relación a los dibujos que el ayuntamiento de la ciudad encargó hace unos años, indicar qué materiales se han usado para cada zona de este paseo, medir un megalito (fue ésta una operación interesante que constó de la medición con pies, la medición con palmos, la realización de una regla de tres, hecha por cuatro personas de letras puras y la reducción de centímetros a metros, todo ello sin fijarse en que bastaba con usar una hoja de tamaño A4, que mide lo que un pie romano; lo que importa es que las operaciones dieron el resultado exacto del las medidas del megalito), observar las partes de un portón, restituir las partes de un escudo situado en el Portal de San Antonio, que aparecían eliminados de una fotografía,, buscar un arco, hoy incrustado en un edificio y especificar a qué orden pertenece su capitel, etc.
El recorrido se prolongó durante una hora y cuarto y fue muy entretenido e interesante.
Finalizada la actividad, vuelta al Complex, donde nos esperaban los talleres complementarios de lámparas, escritura y juegos romanos. Me di una vuelta por todos ellos y acabé jugando a una especie de rugby romano y a fútbol sala. Por cierto, todos los días tuvimos merienda: croissant relleno de chocalate, cañas de crema y chocolate y palmeras de hojaldre, respectivamente. Algunas y algunos repitieron, para lo cual tuvieron que adivinar quién es el patrón de Tarragona o cómo es el nominativo del artículo griego.
Esa noche los chicos prepararon una dramatización del mito de Edipo que ofrecieron a sus compañeras en el pasillo de nuestra zona de dormitorios, antes de que se diera el toque de queda (que fue el toque de queda…te sin dormir, pero bueno). La obra obtuvo un éxito clamoroso. Tras la obra vino el ¿descanso? merecido a tan completa jornada.
El jueves por la mañana, 21 de enero, tocaban los talleres del Anfiteatro, Circo y Pretorio, a cargo de Núria Montardit y Jordi Tortosa. En el anfiteatro se estaba realizando un acto de lectura del Acta Martirial de San Fructuoso, patrón y obispo de la ciudad, y sus compañeros diáconos Augurio y Eulogio, que fueron martirizados, quemados vivos, en el anfiteatro de Tarraco el 21 de enero del 259 d. C. Casualmente la fiesta de San Fructuoso es el 20 de enero. Éstas (ActasMartirialesFructuoso) son un documento muy valioso.
Tras las explicaciones sobre los edificios del anfiteatro y circo y los actos que allí se celebraban, llegamos al pretorio donde admiramos, de nuevo, el sarcófago de Hipólito y nos fue narrado el mito. A este mito, y a otros relacionados con el de la mujer de Putifar, dedicamos aquí también una serie de artículos.
Vino después la contemplación de la hermosa vista desde el pretorio; y de vuelta al Complex.
Por la tarde volvimos a Tarraco a realizar la actividad en el MNAT (Museo Arqueológico Nacional de Tarragona), donde los alumnos se dividieron en grupos que investigaron en el museo sobre diferentes campos (arquitectura, dioses, la mujer, los mosaicos, objetos de uso cotidiano). Tras el rastreo por el museo se hizo una puesta en común y se contestaron las preguntas del dossier. Esta actividad la dirigió Marta Segura. Previamente se realizó el visionado del video Tarraco, civitas ubi ver aeternum est, que dio título al post que escribimos el año pasado y que nos servirá para nuestra próxima entrega.
Dos horas libres en Tarragona dieron fin a esta jornada. Nuestra intención era que esta noche las chicas realizaran la dramatización del ciclo cretense (desde el rapto de Europa hasta la caída de Ícaro, pasando por el episodio del Minotauro y los amores de Teseo y Ariadna), pero las chicas voluntarias, muy pocas, fueron insuficientes para cubrir todos los papeles y la representación se suspendió. Otro año será.
El viernes acudimos a la Villa dels Munts, en Altafulla, donde Marta Segura y Jordi Tortosa nos descubrieron los secretos de esta villa de recreo, propiedad del duumvir de Tarraco, llegado desde las lejanas tierras sorianas, Caius Valerius Avitus. Finalizada la visita, para la cual remitimos, de nuevo, a nuestro artículo del año pasado, paramos en la Torre de los Escipiones, donde se hizo la fotografía oficial de la estancia en Tarraco.
Tras despedirnos de nuestros anfitriones, que, como siempre, nos trataron espléndidamente, volvimos al Complex para la comida.
Y esta vez el viaje finalizó con la visita al acueducto de Les Ferreres, el Pont del Diable, encargado de llevar el agua del río Francolí a la ciudad y que está, por cierto, en restauración.
Tras este agradable paseo, acogido por los alumnos con gran “entusiasmo”, tuvo lugar ya en el autobús un examen oral de los conocimientos que los alumnos deberían haber adquirido en el viaje y el resultado fue satisfactorio. Viaje sin incidentes por autopista y llegada a nuestro destino. Se cumplió lo que escribimos como última frase de nuestro artículo del año pasado: Confiamos en volver el año que viene.
Pues bien, hemos vuelto y esperamos que vuelva a cumplirse.
El comportamiento de los alumnos fue muy bueno, salvando… the nights.
Descubrimos las dotes artísticas de los chicos, nos enteramos de que con nosotros viajaba una figura de los bailes de salón, se forjaron nuevas “amistades”, se descubrieron ocultas facetas de profesores…
En definitiva, una bonita experiencia…
Como vimos en un cartel del bar del Complejo Educativo:













Además de buen narrador, como demostraste la primera noche al contarnos el mito de Edipo, eres buen comentarista; nadie como tú para recordarnos la bonita estancia en el Camp, pero el post se queda un poco incompleto por no poder escuchar viva voce aquello de….
Taaaaaaaaarraco, civitas ubi ver aeternum estttttttttt.
Un placer haber compartido la excursión con todos vosotros.
¡¡¡Hasta el próximo año!!!
Gracias, Esther. Lo mismo digo del placer; lo ha sido también compartirlo con Paloma y nuestros alumnos, contigo y tus alumnas y con María José y las suyas. Aprovecho la respuesta a tu comentario, que se agradece, para añadir algo que me llegó al alma, y que no me acordé de escribir en el apresurado resumen: “En pijama no impones tanto” (¡¡¡¡¡¡¡¡¡tiembla Ferran!!!!).
Xe, si que veig que ho vàreu passar be. No necessiteu un orientador el curs proper? Jo també aniria…
Salutacions
JJ
[...] Ya he hablado en otra ocasión de esta actividad; en el año 2009 y en el 2010. [...]