En este lugar hay una interesante información sobre las monedas romanas, de donde hemos copiado, aunque la sabíamos, la información sobre los términos moneda y dinero. También de allí proceden las tablas siguientes.
Una enumeración de las monedas romanas de todas las épocas podría ser esta:
As, semis, triens, quadrans, sextans, uncia, denarius, quinarius, sestertius, aureus, antonianus, dupondius, semissis, argenteus, follis, solidus (de donde procede el término “solidaridad”), miliarense, siliqua.
Tablas de equivalencias
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MONEDAS REPUBLICANAS |
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| As | Semis | Triens | Quadrans | Sextans |
| 0’04 euros | 1/2 as | 1/3 de as | 1/4 de as | 1/6 de as |
| Uncia | Denarius | Quinarius | Sestertius | Aureus |
| 1/12 de as | 10 ases / 16 ases
4 sestercios 0’60 euros |
5 ases / 8 ases
2 sestercios 0,30 euros |
2’5 ases / 4 ases
0’15 euros |
24 argénteos
600 denarios 120 follis |
| REFORMA DE DIOCLECIANO | ||||
| Argenteus | Follis | Antonianus | Denarius | Quinarius |
| 25 denarios
5 follis |
1/5 argénteos 5 denarios |
2/25 argénteos
2 denarios 2/5 follis |
1/25 argénteos
1/5 follis |
1/50 argénteos
1/2 denarios 1/10 follis |
| REFORMA DE CONSTANTINO I | ||||
| Solidus | Semissis | Miliarense | Siliqua | |
| 18 miliarenses
24 siliquae |
9 miliarenses
12 siliquae |
1,3 siliquae | 3/4 miliarenses | |
| DESDE AUGUSTO AL FINAL DEL SIGLO III | ||||
| Denominación | Valor en denarios | Valor en ases | Valor en sestercios | Peso en gramos |
| Aureus (Augusti) | 25 | 400 | 100 | 7,7 |
| Quinarius (oro) | 12,5 | 200 | 50 | 3,8 |
| Antoninianus (plata) | 20 | 32 | 8 | 5,45 |
| Denarius (plata) | 1 | 16 | 4 | 3,9 |
| Quinario (plata) | 2 | 8 | 2 | 1,95 |
| Sestercio (bronce) | ¼ | 4 | 1 | 54,5 |
| Sestercio (latón) | ¼ | 4 | 1 | 27,2 |
| Dupondio (bronce) | 1/8 | 2 | 0,5 | 27,2 |
| Dupondio (latón) | 1/8 | 2 | 0,5 | 13,6 |
| As (bronce) | 1/16 | 1 | 1/4 | 13,6 |
| As (latón) | 1/16 | 1 | 1/4 | 6,8 |
| Semissis (bronce) | 1/32 | 0,5 | 1/8 | 6,8 |
| Semissis (latón) | 1/32 | 0,5 | 1/8 | 3,4 |
Por su parte, en la antigua Grecia muchas fueron las monedas utilizadas, ya que toda ciudad-estado griega tenia acuñación de moneda propia, con su denominación especial y estampada con su emblema o distintivo (la cabeza de una deidad, un animal, un pez, una planta, etc.) por lo que, aun coincidiendo el nombre de la moneda, el valor variaba según la ciudad.
Así tenemos los siguientes nombres:
Estateras, trihemióbolos, hemidracmas, dracmas, hecté, tetartemorion, tetróbolos, dióbolos, hemióbolos, hemilitrones, uncias, óbolos, minas, talentos, decadracmas, tetradracmas, didracmas, bronces, cistóforos, dicalcos o hexacalcos.
No obstante había un sistema de pesos, generalmente aceptado por todos, que gobernaba el valor relativo en el sistema de acuñación que gradualmente fue sustituyéndolo.
La relación de estos pesos entre sí era la siguiente:
6 óbolos (ὀβολοί) son 1 dracma (δραχμή), es decir, el óbolo vale 1/6 de dracma.
100 dracmas (δραχμαί) son 1 mina (μνᾶ); 10 minas de plata equivalen a 1 mina de oro; 60 minas de plata son 1 talento.
60 minas (μναί) son 1 talento (τάλαντον); el talento equivale a unos 26 kilos.
La equivalencia de estas monedas es difícil de determinar.
En la Introducción al estudio de Grecia de A. Petrie, sexta reimpresión de 1972, se nos dice:
Los valores aproximados de estas monedas en el curso inglés son éstos:
1 óbolo equivale a un penique y medio
1 dracma son 9 peniques
1 mina son 4 libras
1 talento son 240 libras.
Recordemos que 100 peniques hacen 1 libra.
Po su parte en el Diccionario Griego-Francés de A. Bally se nos dice que 1 talento ateniense equivale a 5.600 francos, de la época de Bally, mientras el talento de oro vale diez veces más= 56.000 francos. Si 1 talento, según Bally, vale 5.600 francos, y 1 talento = 6.000 dracmas, 1 dracma serían 0’93 francos.
De la dracma se dice que vale un poco menos que un franco.
En 1972 1 franco francés valía 12,7 pesetas y 1 libra esterlina 154 pesetas.
Por lo que, podríamos decir que 1 dracma estaría en torno a las 14 pesetas, es decir, unos ocho céntimos de euro.
El talento, por su parte, según el Petrie, serían unas 36.960 pesetas, es decir, unos 223 euros. En cambio, aplicando el cambio legal de 1972 los 5.600 francos de los que habla Bally para el talento nos dan 67.200 pesetas, es decir, unos 403 euros. La diferencia es grande.
Lo más común, no obstante, es que, salvando el nivel de vida, un as romano equivaldría a 1 euro; puesto que un denario son 16 ases, un denario serían unos 16 euros, es decir, unos 22 dólares; una dracma, al menos en el siglo I d. C., equivale a un denario, por lo que valdría lo mismo. Un talento, que eran 153.600 ases, serían 153.600 euros, es decir, 25 millones y medio de pesetas: ¡una burrada!
En todo caso, cójase con pinzas todo lo dicho sobre equivalencias actuales de dracmas y talentos. Lo único claro son las divisiones citadas de óbolos (6 = 1 dracma), dracmas (100 = 1 mina), minas (60 = 1 talento) y talentos.
En el apartado La moneda y los préstamos de dinero, dentro del capítulo Trabajos y oficios, de La vida cotidiana en Grecia en el siglo de Pericles de Robert Flacelière leemos sobre las monedas y el dinero:
En tiempos de Homero y de Hesíodo los intercambios se hacían mediante trueque: se utilizaban a veces lingotes de metal precioso, pero sin acuñar. Existía la costumbre de fijar el valor de una cosa o de una persona en cabezas de ganado: una armadura o una mujer valían tantos bueyes.
Parece ser que, desde el siglo VII, la moneda utilizada en Grecia era al principio molesta e incómoda: se presentaba en forma de barrita de hierro y éste era el origen de la palabra óbolo, que significa “barra”. Se sabe que en Esparta el uso de esta moneda se mantuvo durante mucho más tiempo que en otros lugares y de ello se deduce que el legislador Licurgo quiso que de esta manera se pusiera algún freno al lujo y a la corrupción.
En nota adicional se nos remite a Licurgo IX, de Plutarco. Éste es el texto y la traducción:
ἐπιχειρήσας δὲ καὶ τὰ ἔπιπλα διαιρεῖν, ὅπως παντάπασιν ἐξέλοι τὸ ἄνισον καὶ ἀνώμαλον, ἐπεὶ χαλεπῶς ἑώρα προσδεχομένους τὴν ἄντικρυς ἀφαίρεσιν, ἑτέρᾳ περιῆλθεν ὁδῷ καὶ κατεπολιτεύσατο τὴν ἐν τούτοις πλεονεξίαν. πρῶτον μὲν γὰρ ἀκυρώσας πᾶν νόμισμα χρυσοῦν καὶ ἀργυροῦν μόνῳ χρῆσθαι τῷ σιδηρῷ προσέταξε· καὶ τούτῳ δὲ ἀπὸ πολλοῦ σταθμοῦ καὶ ὄγκου δύναμιν ὀλίγην ἔδωκεν, ὥστε δέκα μνῶν ἀμοιβὴν ἀποθήκης τε μεγάλης ἐν οἰκίᾳ δεῖσθαι καὶ ζεύγους ἄγοντος. τούτου δὲ κυρωθέντος ἐξέπεσεν ἀδικημάτων γένη πολλὰ τῆς Λακεδαίμονος. τίς γὰρ ἢ κλέπτειν ἔμελλεν ἢ δωροδοκεῖν ἢ ἀποστερεῖν ἢ ἁρπάζειν ὃ μήτε κατακρύψαι δυνατὸν ἦν μήτε κεκτῆσθαι ζηλωτόν, ἀλλὰ μηδὲ κατακόψαι λυσιτελές· ὄξει γάρ, ὡς λέγεται, διαπύρου σιδήρου τὸ στόμωμα κατασβέσας ἀφείλετο τὴν εἰς τἆλλα χρείαν καὶ δύναμιν, ἀδρανοῦς καὶ δυσέργου γενομένου. Μετὰ δὲ τοῦτο τῶν ἀχρήστων καὶ περισσῶν ἐποιεῖτο τεχνῶν ξενηλασίαν. ἔμελλον δέ που καὶ μηδενὸς ἐξελαύνοντος αἱ πολλαὶ τῷ κοινῷ νομίσματι συνεκπεσεῖσθαι, διάθεσιν τῶν ἔργων οὐκ ἐχόντων. τὸ γὰρ σιδηροῦν ἀγώγιμον οὐκ ἦν πρὸς τοὺς ἄλλους ῞Ελληνας οὐδ᾿ εἶχε τιμὴν καταγελώμενον, ὥστε οὐδὲ πρίασθαί τι τῶν ξενικῶν καὶ ῥωπικῶν ὑπῆρχεν, οὐδ᾿ εἰσέπλει φόρτος ἐμπορικὸς εἰς τοὺς λιμένας, οὐδὲ ἐπέβαινε τῆς Λακωνικῆς οὐ σοφιστὴς λόγων, οὐ μάντις ἀγυρτικός, οὐχ ἑταιρῶν τροφεύς, οὐ χρυσῶν τις, οὐκ ἀργυρῶν καλλωπισμάτων δημιουργός, ἅτε δὴ νομίσματος οὐκ ὄντος. ἀλλὰ οὕτως ἀπερημωθεῖσα κατὰ μικρὸν ἡ τρυφὴ τῶν ζωπυρούντων καὶ τρεφόντων αὐτὴ δι᾿ αὑτῆς ἐμαραίνετο· καὶ πλεῖον οὐδὲν ἦν τοῖς πολλὰ κεκτημένοις, ὁδὸν οὐκ ἐχούσης εἰς μέσον τῆς εὐπορίας, ἀλλ᾿ ἐγκατῳκοδομημένης καὶ ἀργούσης.
Intentaba repartir también los muebles para hacer desaparecer toda desigualdad y diversidad; pero cuando vio que así a las claras era mal recibida esta reforma, tomó otro camino y trajo a orden el lujo en estas cosas. Y en primer lugar, anulando toda la moneda antigua de oro y plata, ordenó que no se usase otra que de hierro, y a ésta en mucho peso y volumen le dio poco valor: de manera que para la suma de diez minas se necesitaba de un cofre grande en casa, y de una yunta para transportarla. Y con sola esta mudanza se libertó Lacedemonia de muchas especies de crímenes; porque ¿quién había de hurtar o dar en soborno, o trampear, o quitar de las manos una cosa que ni podía ocultarse, ni excitaba la codicia, ni había utilidad en deshacerla? Porque apagando, según se dice, en vinagre el hierro acerado hecho ascua, lo dejó endeble y de mal trabajar. Desterró además con esto las artes inútiles y de lujo, pues sin echarlas nadie de la ciudad, debieron decaer con la nueva moneda, no teniendo las obras despacho; por cuanto una moneda de hierro, que era objeto de burla, no tenía ningún atractivo para los demás griegos, ni estimación alguna; así, ni se podían comprar con ella efectos extranjeros de ningún precio, ni entraba en los puertos nave de comercio, ni se acercaba a la Laconia o sofista palabrero, o saludador y embelecador, u hombre de mal tráfico con mujeres, o artífice de oro y plata, no habiendo dinero: de esta manera, privado el lujo de su incentivo o pábulo, por sí mismo se desvaneció; y a los que tenían más que los otros de nada les servía, no habiendo camino por donde se mostrase su abundancia, que tenía que estar encerrada y ociosa.
Hasta la época de las Guerras Médicas la moneda de oro y de plata era muy poco frecuente en Grecia, porque carecía de metales preciosos. Tan sólo le abastecían las minas de la costa tracia y las de las islas de Tasos y de Sifnos. Es cierto que en el mismo Ática, al sur del país, en el Laurion, se explotaban yacimientos de plomo argentífero, pero hasta el año 483 no se descubrió un filón mucho más rico, el de Maronea, “un filón de plata, un tesoro que guardaba la tierra” (Esquilo, Los persas, 238: ἀργύρου πηγή τις αὐτοῖς ἐστι, θησαυρὸς χθονός). Este descubrimiento, que contribuirá poderosamente a la victoria de Salamina gracias a la ley naval de Temístocles, permitirá una acuñación importante a partir de entonces.
La dracma ática (el femenino es nuestro) pesaba 4’63 gramos de plata y era una buena aleación (hasta 983 milésimas de pureza). En la casa de la moneda (ἀργυροκοπεῖον) de Atenas también se acuñaron monedas de dos dracmas (didracmas) y de diez dracmas (decadracmas), y sobre todo monedas de cuatro dracmas (tetradracmas). Por encima de la decadracma, que era muy rara por otra parte, solamente se conocen unidades “de cuenta”: la mina, que vale cien dracmas, y el talento que vale sesenta minas, es decir, seis mil dracmas. Las divisiones de la dracma por el contrario están representadas en monedas, de plata también, sobre todo el óbolo, que es la sexta parte de la dracma (se observa que en las monedas el sistema duodecimal siguió compitiendo con el sistema decimal), las monedas de tres óbolos (trióbolo) y de dos óbolos (dióbolo), y las fracciones de óbolo: los tres cuartos (tritemorion), el cuarto (tetratemorion) y el octavo (hemitetratemorion). Todas estas monedas son de las que tienen la cabeza de Atenea, con el casco ceñido con la corona de hojas de olivo y, en el reverso, la lechuza, el pájaro de Atenea, con la luna creciente, el brote de olivo y las tres primeras letras de la palabra Atenas. A estas monedas se las llamaba “las lechuzas del Laurion”, y un refrán decía que es inútil “llevar lechuzas a Atenas”, o sea, agua al río. Este tipo de grabado conservó durante largo tiempo un carácter muy arcaico, sin duda porque no se quería cambiar nada en una moneda consagrada por el uso y que era muy apreciada en el mercado internacional.
En principio cada ciudad independiente tenía derecho a acuñar su propia moneda, pero tan sólo algunas ciudades habían logrado difundir ampliamente las suyas propias. Esto es lo que ocurrió con al moneda de Egina, la de la tortuga, cuya estatera pesaba unos doce gramos aproximadamente, y con la de Cízico, cuyas estateras (llamadas cizicenas), con un atún grabado, eran de electrum, una mezcla de oro y de plata. La dificultad estriba en cambiar estas monedas de diferentes sistemas. En el mercado, la diversidad de monedas facilitaba el engaño. El poeta cómico Dífilo lleva a la escena a un comerciante que pide diez óbolos por un gran pez; el comprador se apresura a entregarle diez óbolos áticos, pero el otro protesta y asegura que ha querido decir diez óbolos de Egina; ahora bien, el óbolo ático no valía más que siete décimas partes del de Egina.
Hasta aquí el texto de Flacelière.








[...] de euro. Por lo que el traductor opta por la equivalencia establecida por Petrie, que vimos en el capítulo segundo de esta [...]
Muy buen tratamiento acerca de cambio dolar euro, dolar y euro. El (la) autor(a) de este artículo definitivamente es alguien que no sólo se dedica a decir lo que han dicho los demás, sino que parece que investiga muy bien las cosas antes de publicarlas. A algunas personas no les gustará como es obvio, pero si tengo que dar una recomendación para que lean sobre estos temas doy esta.
Estimado amigo, gracias por su comentario, aunque mi artículo se centra en la equivalencia de las monedas griegas y romanas antiguas con el euro, más que con el dólar, por lo que no entiendo demasiado su comentario. De todas formas, gracias por leer este espacio.
Un saludo.
Gracias, por tomarse el tiempo para investigar y por procurar ampliar los conocimientos de quienes asi lo deseamos. Gracias de nuevo
he visto dos monedas, casi ceguro que son romanas., me gustaria saver a donde pertenecieron y si se pueden limpiar o restaurar., o pasar el dibujo a un papel ., ahora mismo estoy buscando fotos aver si las localiso., agradesco cualquier tipo de informacion
Hola, Marcos:
Como decimos en el blog no somos expertos en numismática romana; tal vez si viéramos las monedas…
De todas formas, seguro que en su ciudad puede haber quien le oriente en su búsqueda.
Muchas gracias.
Estoy complacido por haber encontrado casualmente esta página y seguiré consultándola de ahora en adelante. Todos los temas son magistralmente estudiados y tratados.
Felicitaciones.
Hay solamente un pequeño, aunque importante detalle que me incomoda y es: QUÉ DESPRECIO O DESCONOCIMIENTO DE LAS MAS ELEMENTALES REGLAS DE NUESTRA BELLA Y UTIL GRAMATICA. Madre mia: Qué cuesta (y me estoy refiriendo a las personas que intervienen como comentaristas) qué cuesta, repito revisar un poco las pocas y fáciles reglas gramaticales.
Saludos cordiales
Luis Clavijo
Hola, Luis:
Muchas gracias por su comentario sobre la página. No sé por qué se me había pasado responderle, y le pido disculpas por ello. Espero que, si, como dice, sigue consultándola, le parezcan interesantes los artículos aquí publicados.
Saludos cordiales.
hola pues solo decirle que su informacion me sirvio de mucho…se aproxima a mi tarea…pero una preguntita sera que habra equivalencias de la moneda de ases a dolares o bolivianos?como:100.000 ases a dolares por favor si pudiera darme ese dato ok?y gracias por su informacion…
Hola, Mayra. Gracias por su comentario.
Vamos por partes.
1 denario romano equivalía a 16 ases. Por tanto, 100.000 ases son 6.250 denarios.
Si 1 denario son unos 20 dólares, 6.250 denarios son 125.000 dólares, es decir, 100.000 ases son 125.000 dólares. Si 1 boliviano son 0’14250, 125.000 dólares son 877.193 bolivianos. Luego 100.000 ases romanos eran 877.193 bolivianos.
Un saludo.
hummmmm la verdad sta informacion q me dejast sta genial grax de nuevo y spero sigas dejando en aka tus conocimientos ya q nos sirven de mucho ok?grax bye
besos…
Felicitacones muy sinceras por este excelente trabajo de investigación y de
recopilación de informaciones tan valiosas, para los que dedicamos gran parte
de nuestra vida a la enseñanza de la cultura greco-romana y de una manera
muy especial a la interpretación del Nuevo Testamento.
Gracias por vuestro aporte al campo del conocimiento histórico biblico.
Dios te continue usando en este maravilloso canal de ajuda a los que
nos dedicamos a la enseñanza historica.
Mis. Dr. Fernando Vargas. Escatólogo y escritor. (São Paulo, Brasil, Enero del 2012)
Muchas gracias, Dr. Fernando por su comentario, que me impulsa a seguir trabajando. En efecto, me gusta y me parece muy interesante la relación entre las lenguas griega y latina y la Biblia en general, y el Nuevo Testamento en particular. Creo que el conocimiento del griego permite una hermenéutica más lúcida del texto neotestamentario.
Un saludo.
hola, bueno gracias por el desglose tan fabuloso del asunto de las monedas ahora.. mi pregunta es en los tiempos de Jesus cuando habla en mateo 18 cuando se refiere a 10000 talentos de cuanto esta hablando adaptandolo a nuestro tiempo te lo agradeceria ya saque algunos calculos tomando en cuenta que en ese tiempo creo que un denario era el salario de un dia y 1 talento son 6000? es asi? gracias
Hola, Andrea.
En otro capítulo de la serie dedicada a las monedas, hago un recorrido por pasajes del Nuevo Testamento en el que se habla de diferentes monedas y su valor.
En el capítulo III hablo justamente del texto por el que pregunta y escribo:
En la parábola del siervo cruel, éste debe a su señor diez mil talentos (μύρια τάλαντα; el texto dice en verdad “deudor de diez mil talentos, en genitivo = ὀφειλέτης μυρίων ταλάντων). El siervo cruel, cuando consigue que su dueño lo perdone hasta que pueda pagarle, acude a uno de sus deudores que le debe cien denarios (ἑκατὸν δηνάρια). Las cifras respectivas son para indicar una cantidad exorbitante y una deuda menor. Según los números que hemos hecho más arriba serían 267.000 pesetas (1.600 euros, los 100 denarios) y 255.569 millones de pesetas (153.600.000 euros, los 10.000 talentos), respectivamente.
Espero que le sirva y muchas gracias por su comentario.
tengo unas monedas que dejo un familiar, las tiene desde la 2da guerra
te dejo el enlace, espero puedas ayudarme a identificarlas. de antemano muchas gracias— http://www.facebook.com/photo.php?fbid=3055277376202&set=a.1168038316405.2025585.1091349769&type=1&theater
Lo siento; no puedo acceder al enlace; de todas formas he de decirle que no soy experto en numismática.
muy buena informacion
Muchas gracias, Elsie María; espero que le haya sido de utilidad.
tengo un billete de 100 dracmas ¿ quien lo compra ?
Hola, Emmanuel. Guárdalo por si vas pronto por Grecia. Lo mismo te sirve.
Excelente tu investigación, me has salvado la vida, pues despues de leer tu publicación y los comentarios he podido sacar las equivalencias que requeria para mi tarea. Gracias
Hola, Laura Patricia:
Me alegra que te haya servido i artículo.
Un saludo.