Seguimos con nuestra serie de artículos sobre monedas y billetes histórico-mitológicos que, hasta ahora, se han centrado en el valor de las monedas griegas y romanas. Proseguimos en el presente artículo con las monedas citadas en el Nuevo Testamento y nos referiremos también, en próximos capítulos, a las monedas griegas, a propósito de Aristóteles y su Constitución de los Atenienses.
En el evangelio de Mateo 17, 24-27 hallamos un primer fragmento con alusión a monedas:
ἐλθόντων δὲ αὐτῶν εἰς Καφαρναοὺμ προσῆλθον οἱ τὰ δίδραχμα λαμβάνοντες τῶ πέτρῳ καὶ εἶπαν, ὁ διδάσκαλος ὑμῶν οὐ τελεῖ [τὰ] δίδραχμα; λέγει, ναί. καὶ ἐλθόντα εἰς τὴν οἰκίαν προέφθασεν αὐτὸν ὁ ἰησοῦς λέγων, τί σοι δοκεῖ, σίμων; οἱ βασιλεῖς τῆς γῆς ἀπὸ τίνων λαμβάνουσιν τέλη ἢ κῆνσον; ἀπὸ τῶν υἱῶν αὐτῶν ἢ ἀπὸ τῶν ἀλλοτρίων; εἰπόντος δέ, ἀπὸ τῶν ἀλλοτρίων, ἔφη αὐτῶ ὁ ἰησοῦς, ἄρα γε ἐλεύθεροί εἰσιν οἱ υἱοί. ἵνα δὲ μὴ σκανδαλίσωμεν αὐτούς, πορευθεὶς εἰς θάλασσαν βάλε ἄγκιστρον καὶ τὸν ἀναβάντα πρῶτον ἰχθὺν ἆρον, καὶ ἀνοίξας τὸ στόμα αὐτοῦ εὑρήσεις στατῆρα· ἐκεῖνον λαβὼν δὸς αὐτοῖς ἀντὶ ἐμοῦ καὶ σοῦ.
Et cum venissent Capharnaum, accesserunt qui didrachma accipiebant ad Petrum, et dixerunt ei: Magister vester non solvit didrachma? Ait: Etiam. Et cum intrasset in domum, prævenit eum Jesus, dicens: Quid tibi videtur Simon? Reges terræ a quibus accipiunt tributum vel censum? a filiis suis, an ab alienis? Et ille dixit: Ab alienis. Dixit illi Jesus: Ergo liberi sunt filii. Ut autem non scandalizemus eos, vade ad mare, et mitte hamum: et eum piscem, qui primus ascenderit, tolle: et aperto ore eius, invenies staterem: illum sumens, da eis pro me et te.
Luego que llegaron a Cafarnaúm, se presentaron a Pedro los que cobraban las didracmas y dijeron: ¿Vuestro maestro no paga las didracmas? Dice: Sí. Y cuando entró en la casa, se le adelantó Jesús, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quiénes cobran impuestos o tributo?, ¿De sus propios hijos o de los extraños? Y habiendo dicho: De los extraños, Jesús le dijo: Luego los hijos están exentos. Pero para que no les escandalicemos, vete al mar y echa un anzuelo y el primer pez que saques, tómalo, y abriéndole la boca, hallarás un estater; tómalo y entrégalo a ellos por mí y por ti.
En Mateo 20 hallamos la parábola de los obreros llamados a trabajar en la viña, a la que ya nos referimos en el anterior artículo. Leemos en el versículo 2:
συμφωνήσας δὲ μετὰ τῶν ἐργατῶν ἐκ δηναρίου τὴν ἡμέραν ἀπέστειλεν αὐτοὺς εἰς τὸν ἀμπελῶνα αὐτοῦ.
Conventione autem facta cum operariis ex denario diurno, misit eos in vineam suam.
Y habiéndose convenido con los obreros en un denario por día, los envió a su viña.
Según los cálculos más extendidos este denario serían unos 16 euros.
Recordemos que la parábola vuelve a citar la palabra denario en el versículo 9:
καὶ ἐλθόντες οἱ περὶ τὴν ἑνδεκάτην ὥραν ἔλαβον ἀνὰ δηνάριον.
Et cum venissent ergo qui circa undecimam horam venerant, acceperunt singuli denarium (singulos denarios).
Y cuando llegaron los que habían llegado a la hora undécima, cobraron cada uno su denario.
Ante la decepción de quienes han trabajado más horas que también cobran un denario; versículo 10:
καὶ ἐλθόντες οἱ πρῶτοι ἐνόμισαν ὅτι πλεῖον λήμψονται· καὶ ἔλαβον [τὸ] ἀνὰ δηνάριον καὶ αὐτοί.
Venientes autem et primi, arbitrati sunt quod plus essent accepturi: acceperunt autem et ipsi singuli denarium (singulos denarios).
Y llegando los primeros pensaron que cobrarían más, y recibieron también ellos un denario.
Ante su protesta el amo de casa les dice (versículo 13):
ὁ δὲ ἀποκριθεὶς ἑνὶ αὐτῶν εἶπεν, ἑταῖρε, οὐκ ἀδικῶ σε· οὐχὶ δηναρίου συνεφώνησάς μοι;
At ille respondens uni eorum dixit: Amice, non facio tibi iniuriam: nonne ex denario convenisti mecum?
Pero el respondiendo a uno de ellos dijo: Amigo, no te hago ningún agravio. ¿No te ajustaste conmigo en un denario?
También en el anterior artículo nos referimos al episodio del tributo al César. Leemos en Mateo 22, 19:
ἐπιδείξατέ μοι τὸ νόμισμα τοῦ κήνσου. οἱ δὲ προσήνεγκαν αὐτῶ δηνάριον.
ostendite mihi numisma census. At illi obtulerunt ei denarium.
Mostradme la moneda del tributo. Ellos le presentaron un denario.
En Marcos 12, 15 se puede leer:
ὁ δὲ εἰδὼς αὐτῶν τὴν ὑπόκρισιν εἶπεν αὐτοῖς, τί με πειράζετε; φέρετέ μοι δηνάριον ἵνα ἴδω
Qui sciens versutiam illorum, ait illos: Quid me tentatis? afferte mihi denarium ut videam.
Él, conociendo su hipocresía, les dijo: ¿Por qué me tentáis? Traedme un denario para que lo vea.
También Lucas (20, 23-24) se refiere al episodio:
κατανοήσας δὲ αὐτῶν τὴν πανουργίαν εἶπεν πρὸς αὐτούς, δείξατέ μοι δηνάριον· τίνος ἔχει εἰκόνα καὶ ἐπιγραφήν; οἱ δὲ εἶπαν, Καίσαρος.
Considerans autem dolum illorum, dixit ad eos: (Quid me tentatis?) Ostendite mihi denarium. Cuius habet imaginem et inscriptionem? Respondentes dixerunt ei: Cæsaris.
Calando su vileza, les dijo (¿por qué me tentáis?): Mostradme un denario. ¿De quién es la imagen e inscripción? Ellos respondieron: del César.
En el Apocalipsis de Juan (6, 6) tenemos, de nuevo, la palabra denario, aquí aplicada al precio de una medida de grano:
καὶ ἤκουσα ὡς φωνὴν ἐν μέσῳ τῶν τεσσάρων ζῴων λέγουσαν, χοῖνιξ σίτου δηναρίου, καὶ τρεῖς χοίνικες κριθῶν δηναρίου· καὶ τὸ ἔλαιον καὶ τὸν οἶνον μὴ ἀδικήσῃς
Et audivi tamquam vocem in medio quatuor animalium dicentium: Bilibris tritici denario et tres bilibres hordei denario, et vinum, et oleum ne læseris.
Y oí como una voz en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: Un cuarto de celemín de trigo, por un denario, y tres cuartos de celemín de cebada por un denario; pero el aceite y el vino no los dañes.
Es interesante que la traducción de Juan Mateos en Ediciones Cristiandad diga 20 duros, es decir, opta por la equivalencia del denario a 0’60 euros, y no a 16 euros.
El texto griego dice χοῖνιξ, es decir, un quénice. El denario era, como hemos visto en la parábola de los viñadores, el sueldo del jornalero por un día de trabajo, y el quénice, equivalente de 1,079 litros, era la ración diaria de trigo para una sola persona. Cicerón nos informa que normalmente el denario compraba doce quénices de trigo y veinticuatro de cebada (In Verrem, 3.81):
Nam cum ex senatus consulto et ex legibus frumentum in cellam ei sumere liceret idque frumentum senatus ita aestimasset, quaternis HS tritici modium, binis hordei, iste <hordei> numero ad summam tritici adiecto tritici modios singulos cum aratoribus denariis ternis aestimavit.
En efecto, como en virtud de un decreto del Senado y de las leyes se permitiese al pretor tomar trigo para el gasto de su casa, y el Senado hubiese estimado este trigo en cuatro sestercios (= 1 denario) por cada fanega y en dos el de cebada, Verres, después de haber aumentado la cantidad de trigo que debían entregarle, estimó con los labradores cada fanega de trigo en tres denarios.
El texto latino dice un modio de trigo y dos de cebada. El modio eran 8’75 litros, lo que, en realidad, son ocho quénices griegos. Aquí se ofrece la traducción inglesa del fragmento, donde es destacable la nota respecto al denario, cuyo valor se establece en ocho peniques y medio, es decir, unas 16 pesetas, o lo que es lo mismo unos diez céntimos de euro. Por lo que el traductor opta por la equivalencia establecida por Petrie, que vimos en el capítulo segundo de esta serie.
En Lucas 7, 41 se vuelve a usar el término denario, ahora en plural:
δύο χρεοφειλέται ἦσαν δανιστῇ τινι· ὁ εἷς ὤφειλεν δηνάρια πεντακόσια, ὁ δὲ ἕτερος πεντήκοντα. μὴ ἐχόντων αὐτῶν ἀποδοῦναι ἀμφοτέροις ἐχαρίσατο. τίς οὗν αὐτῶν πλεῖον ἀγαπήσει αὐτόν;
Duo debitores erant cuidam fœneratori: unus debebat denarios quingentos, et alius quinquaginta. Non habentibus illis unde redderent, donavit utrisque. Quis ergo eum plus diligit?
Un prestamista tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, el otro cincuenta. No teniendo ellos con qué pagarle, les perdonó a ambos. ¿Quién, pues, de ellos le amará más?
Recordemos que, según la equivalencia más extendida, uno debe 8.000 euros, el otro 800. Según la otra equivalencia (esto es, un denario = 20 duros = 0’60 euros), uno debe 300 euros y el otro 30.
Ya nos referimos también a Lucas 10, 35 (parábola del buen samaritano):
καὶ ἐπὶ τὴν αὔριον ἐκβαλὼν ἔδωκεν δύο δηνάρια τῶ πανδοχεῖ καὶ εἶπεν, ἐπιμελήθητι αὐτοῦ, καὶ ὅ τι ἂν προσδαπανήσῃς ἐγὼ ἐν τῶ ἐπανέρχεσθαί με ἀποδώσω σοι.
Et altera die protulit duos denarios, et dedit stabulario, et ait: Curam illius habe: et quodcumque supererogaveris, ego cum rediero reddam tibi.
Y al día siguiente, sacando dos denarios, los dio al hospedero, y le dijo: Cuídale, y lo que gastares de más, a mi vuelta yo te lo abonaré.
Es éste un pasaje que nos inclina a pensar que el denario está más próximo a los 16 euros que a los 0’60.
En el libro del Éxodo tenemos el precio de los ornamentos del templo:
Septuaginta 39, 1 dice:
πᾶν τὸ χρυσίον ὃ κατειργάσθη εἰς τὰ ἔργα κατὰ πᾶσαν τὴν ἐργασίαν τῶν ἁγίων ἐγένετο χρυσίου τοῦ τῆς ἀπαρχῆς ἐννέα καὶ εἴκοσι τάλαντα καὶ ἑπτακόσιοι εἴκοσι σίκλοι κατὰ τὸν σίκλον τὸν ἅγιον. καὶ ἀργυρίου ἀφαίρεμα παρὰ τῶν ἐπεσκεμμένων ἀνδρῶν τῆς συναγωγῆς ἑκατὸν τάλαντα καὶ χίλιοι ἑπτακόσιοι ἑβδομήκοντα πέντε σίκλοι.
δραχμὴ μία τῇ κεφαλῇ τὸ ἥμισυ τοῦ σίκλου κατὰ τὸν σίκλον τὸν ἅγιον πᾶς ὁ παραπορευόμενος τὴν ἐπίσκεψιν ἀπὸ εἰκοσαετοῦς καὶ ἐπάνω εἰς τὰς ἑξήκοντα μυριάδας καὶ τρισχίλιοι πεντακόσιοι καὶ πεντήκοντα.
καὶ ἐγενήθη τὰ ἑκατὸν τάλαντα τοῦ ἀργυρίου εἰς τὴν χώνευσιν τῶν ἑκατὸν κεφαλίδων τῆς σκηνῆς καὶ εἰς τὰς κεφαλίδας τοῦ καταπετάσματος ἑκατὸν κεφαλίδες εἰς τὰ ἑκατὸν τάλαντα τάλαντον τῇ κεφαλίδι.
καὶ τοὺς χιλίους ἑπτακοσίους ἑβδομήκοντα πέντε σίκλους ἐποίησαν εἰς τὰς ἀγκύλας τοῖς στύλοις καὶ κατεχρύσωσεν τὰς κεφαλίδας αὐτῶν καὶ κατεκόσμησεν αὐτούς.
καὶ ὁ χαλκὸς τοῦ ἀφαιρέματος ἑβδομήκοντα τάλαντα καὶ χίλιοι πεντακόσιοι σίκλοι
Vulgata 38, 24-29, por su parte:
Omne aurum quod expensum est in opere sanctuarii, et quod oblatum est in donariis, viginti novem talentorum fuit, et septingentorum triginta siclorum ad mensuram sanctuarii. Oblatum est autem ab his qui transierunt ad numerum a viginti annis et supra, de sexcentis tribus millibus et quingentis quinquaginta armatorum.
Fuerunt præterea centum talenta argenti e quibus conflatæ sunt bases sanctuarii, et introitus, ubi velum pendet.
Centum bases factæ sunt de talentis centum, singulis talentis per bases singulas supputatis.
De mille autem septingentis et septuaginta quinque, fecit capita columnarum, quas et ipsas vestivit argento.
Æris quoque oblata sunt talenta septuaginta duo millia, et quadringenti supra sicli.
El total del oro empleado en la ejecución de las obras del Santuario –el oro procedente de las ofrendas– ascendió a veintinueve talentos y setecientos veinte siclos, en siclos del Santuario.
La plata recogida entre los miembros de la comunidad que habían sido censados, ascendió a cien talentos y mil setecientos setenta y cinco siclos, en siclos del Santuario, o sea, medio siclo por cada uno de los incluidos en el censo de los seiscientos tres mil quinientos cincuenta hombres de veinte años para arriba.
Los cien talentos de plata se usaron para fundir las bases del Santuario y las bases que sostenían el cortinado, a razón de un talento por base; y con los mil setecientos setenta y cinco siclos hicieron ganchos para las columnas, revistieron los capiteles y los unieron por medio de varillas.
El bronce procedente de las ofrendas ascendió a setenta talentos y dos mil cuatrocientos siclos.
Como se aprecia las monedas aquí citadas son siclos y talentos.







Me parece muy interesante el contenido de este blog, web, o similar.
Soy lo suficientemente “antigua” como para haber estudiado el latín en mi educación básica, y lamento no haber continuado el estudio de esta lengua, madre de las lenguas románicas. Utilizo con frecuencia sentencias latinas del estilo: “alea jacta est” en mis conversaciones e incluso en mis entradas en mis blogs “El jardí d’Epicur” o “Esplai”.
Las equivalencias del denario con los euros, muy esclarecedoras para entender el contenido de los textos presentados.
Un cordial saludo.
Muchas gracias, Montse, por seguir este espacio. Afortunada por haber estudiado latín y comparto su opinión sobre el tiempo que se gana sin la tele; en efecto, demasiado tiempo se dedica o pierde con si Messi se ha roto el dedo gordo del pie izquierdo o Cristiano Ronaldo ha firmado un acuerdo con determinada casa deportiva.
Siga utilizando aforismos, como hizo en su blog el pasado 8 de febrero o el 23 de enero con Sursum corda, que me gusta mucho. Habemus ad Dominum, se responde; no debemos perder el uso de los aforismos.
Además, creo que vive Usted en la antigua Ausa romana, después Vicus Ausonae, por lo que el latín está muy relacionado con su ciudad.
Lo del denario, es información sacada de otros lugares.
CARPE DIEM.