Estamos finalizando la serie dedicada a los apócrifos y lo haremos con una comparación textual: la que describe el episodio conocido como “el Niño perdido y hallado en el templo” en Lucas 2, 41-52 y en el Pseudo Tomás XIX 1-5.
Lo haremos en griego, ya que es la lengua en que está escrito el Pseudo Tomás. Así pues no ofrecemos la versión latina de Lucas en la Vulgata.
Este es el texto de Lucas:
Καὶ ἐπορεύοντο οἱ γονεῖς αὐτοῦ κατ᾽ ἔτος εἰς ῾Ιερουσαλὴμ τῇ ἑορτῇ τοῦ πάσχα. καὶ ὅτε ἐγένετο ἐτῶν δώδεκα, ἀναβαινόντων αὐτῶν κατὰ τὸ ἔθος τῆς ἑορτῆς καὶ τελειωσάντων τὰς ἡμέρας, ἐν τῶ ὑποστρέφειν αὐτοὺς ὑπέμεινεν ᾿Ιησοῦς ὁ παῖς ἐν ῾Ιερουσαλήμ, καὶ οὐκ ἔγνωσαν οἱ γονεῖς αὐτοῦ. Νομίσαντες δὲ αὐτὸν εἶναι ἐν τῇ συνοδίᾳ ἦλθον ἡμέρας ὁδὸν καὶ ἀνεζήτουν αὐτὸν ἐν τοῖς συγγενεῦσιν καὶ τοῖς γνωστοῖς, καὶ μὴ εὑρόντες ὑπέστρεψαν εἰς ῾Ιερουσαλὴμ ἀναζητοῦντες αὐτόν.
Καὶ ἐγένετο μετὰ ἡμέρας τρεῖς εὖρον αὐτὸν ἐν τῷ ἱερῷ καθεζόμενον ἐν μέσῳ τῶν διδασκάλων καὶ ἀκούοντα αὐτῶν καὶ ἐπερωτῶντα αὐτούς· ἐξίσταντο δὲ πάντες οἱ ἀκούοντες αὐτοῦ ἐπὶ τῇ συνέσει καὶ ταῖς ἀποκρίσεσιν αὐτοῦ. Καὶ ἰδόντες αὐτὸν ἐξεπλάγησαν, καὶ εἶπεν πρὸς αὐτὸν ἡ μήτηρ αὐτοῦ: “Τέκνον, τί ἐποίησας ἡμῖν οὕτως; ἰδοὺ ὁ πατήρ σου κἀγὼ ὀδυνώμενοι ἐζητοῦμέν σε”. καὶ εἶπεν πρὸς αὐτούς: “τί ὅτι ἐζητεῖτέ με; οὐκ ᾔδειτε ὅτι ἐν τοῖς τοῦ Πατρός μου δεῖ εἶναί με;”
Καὶ αὐτοὶ οὐ συνῆκαν τὸ ῥῆμα ὃ ἐλάλησεν αὐτοῖς. καὶ κατέβη μετ᾽ αὐτῶν καὶ ἦλθεν εἰς Ναζαρέθ, καὶ ἦν ὑποτασσόμενος αὐτοῖς. καὶ ἡ μήτηρ αὐτοῦ διετήρει πάντα τὰ ῥήματα ἐν τῇ καρδίᾳ αὐτῆς. Καὶ ᾿Ιησοῦς προέκοπτεν [ἐν τῇ] σοφίᾳ καὶ ἡλικίᾳ καὶ χάριτι παρὰ Θεῷ καὶ ἀνθρώποις.
Y ésta es la traducción.
Por las fiestas de Pascua iban sus padres todos los años a Jerusalén. Cuando cumplió doce años, subieron a la fiesta según costumbre. Al terminar ésta, mientras ellos se volvían, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que sus padres lo supieran. Pensando que iba en la caravana, hicieron un día de camino y se pusieron a buscarlo entre los parientes y los conocidos. Al no encontrarlo, regresaron a buscarlo a Jerusalén. Al cabo de tres días lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Y todos los que lo oían estaban atónitos ante su inteligencia y sus respuestas. Al verlo, se quedaron desconcertados, y su madre le dijo: “Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados”. Él replicó: ”¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debo estar en la casa de mi Padre?” Ellos no entendieron lo que les dijo. Regresó con ellos, fue a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre guardaba todas estas cosas en su corazón. Jesús progresaba en [el] saber, en estatura y en el favor de Dios y de los hombres.
Y aquí tenemos el texto del Pseudo Tomás y la traducción de Aurelio de Santos:
1. ῎Οντος δὲ αὐτοῦ δωδεκαετοῦς ἐπορεύοντο οἱ γονεῖς αὐτοῦ κατὰ τὸ ἔθος εἰς ῾Ιερουσαλὴμ εἰς τὴν ἑορτὴν τοῦ πάσχα μετὰ τῆς συνοδίας αὐτῶν, καὶ μετὰ τὸ πάσχα ὑπέστρεφον εἰς τὸν οἶκον αὐτῶν. Καὶ ἐν τῶ ὑποστρέφειν αὐτοὺς ἀνῆλθεν τὸ παιδίον ᾿Ιησοῦς εἰς ῾Ιεροσόλυμα· οἱ δὲ γονεῖς αὐτοῦ ἐνόμισαν αὐτὸν ἐν τῇ συνοδίᾳ εἶναι.
1. Al cumplir los doce años marcharon sus padres, como de costumbre, a Jerusalén para asistir a las fiestas de la Pascua, enrolados en la caravana. Y terminadas las fiestas, se volvían José y María ya de nuevo a casa. Mas el niño Jesús se quedó en Jerusalén y sus padres no se dieron cuenta, pensando que se encontraría en la comitiva.
2. ῾Οδευσάντων δὲ ὁδὸν ἡμέρας μιᾶς, ἐζήτουν αὐτὸν ἐν τοῖς συγγενεῦσιν αὐτῶν καὶ μὴ εὑρόντες αὐτόν, ἐλυπήθησαν καὶ ὑπέστρεψαν πάλιν εἰς τὴν πόλιν ζητοῦντες αὐτόν. Καὶ μετὰ τρίτην ἡμέραν εὖρον αὐτὸν ἐν τῶ ἱερῷ καθεζόμενον ἐν μέσῳ τῶν διδασκάλων καὶ ἀκούοντα καὶ ἐρωτῶντα αὐτούς· Προσεῖχον δὲ πάντες καὶ ἐθαύμαζον, πῶς παιδίον ὑπάρχων ἀποστομίζει τοὺς πρεσβυτέρους καὶ διδασκάλους τοῦ λαοῦ, ἐπιλύων τὰ κεφάλαια τοῦ νόμου καὶ τὰς παραβολὰς τῶν προφητῶν.
2. Después del primer día de camino se pusieron a buscarle entre sus parientes y compañeros de viaje, pero no lo encontraron. Entonces se volvieron a Jerusalén en su busca, llenos de aflicción. Al cabo de tres días le encontraron finalmente en el templo, sentado en medio de los doctores, escuchándoles la lectura de la Ley y haciendo sus preguntas. Todos estaban pendientes de él y se admiraban de ver que, niño como era, dejaba sin palabra a los ancianos y maestros del pueblo, desentrañándoles los capítulos de la Ley y las parábolas de los profetas.
3. Προσελθοῦσα δὲ ἡ μήτηρ αὐτοῦ Μαρία εἶπεν αὐτῷ: “῾Ινατί τοῦτο ἐποίησας ἡμῖν, τέκνον; ἰδοὺ ὀδυνώμενοι ἐζητοῦμέν σε”. Καὶ εἶπεν αὐτοῖς ὁ ᾿Ιησοῦς: “Τί με ζητεῖτε; οὐκ οἴδατε ὅτι ἐν τοῖς τοῦ Πατρός μου δεῖ εἶναί με;”
3. Y acercándose María, su madre, le dijo: “Hijo mío, ¿por qué te has portado así con nosotros? Mira con qué dolor y preocupación te hemos venido buscando”. Mas Jesús replicó: “¿Por qué me buscáis? ¿No sabéis que debo ocuparme de las cosas que atañen a mi Padre?“
4. Οἱ δὲ γραμματεῖς καὶ Φαρισαῖοι εἶπον· “Σὺ ἡ μήτηρ τοῦ παιδίου τούτου;” ῾Η δὲ εἶπεν· “᾿Εγώ εἰμι”. Καὶ εἶπον αὐτῇ· “Μακαρία σὺ ἐν γυναιξίν, ὅτι ηὐλόγησεν ὁ Θεὸς τὸν καρπὸν τῆς κοιλίας σου· τοιαύτην γὰρ δόξαν καὶ τοιαύτην ἀρετὴν καὶ σοφίαν οὔτε ἴδομεν οὔτε ἠκούσαμεν ποτε”.
4 .Los escribas y fariseos decían a su madre: “¿Eres tú por ventura la madre de este niño?” Ella respondió: “Así es”. Y ellos repusieron: “Pues dichosa de ti entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre, porque gloria, virtud y sabiduría semejantes ni las hemos oído ni visto jamás”.
5. ᾿Αναστὰς δὲ ᾿Ιησοῦς ἠκολούησεν τῇ μητρὶ αὐτοῦ, καὶ ἦν ὑποτασσόμενος τοῖς γονεῦσιν αὐτοῦ. ῾Η δὲ μήτηρ αὐτοῦ διετήρει πάντα τὰ γενόμενα. ᾿Ο δὲ ᾿Ιησοῦς προέκοπτε σοφίᾳ καὶ ἡλικίᾳ καὶ χάριτι. Αὐτῷ ἡ δόξα εἰς τοὺς αἰῶνας τῶν αἰώνων, ἀμήν.
5. Jesús se levantó y siguió a su madre. Y era obediente a sus padres. Su madre, por su parte, retenía todos estos hechos portentosos en su corazón. Mientras tanto iba Jesús creciendo en edad, sabiduría y gracia. A Él sea tributada alabanza por los siglos de los siglos. Amén.
Para concluir este penúltimo capítulo de la serie dedicada a los apócrifos de la infancia de Jesús, aportamos lo que dice Aurelio de Santos como introducción al Evangelio del Pseudo Tomás en su edición crítica y bilingüe de Los evangelios apócrifos en la BAC.
El apócrifo de la infancia que nos ha llegado con el título de Narraciones sobre la infancia del Señor (Θωμᾶ ᾿Ισραηλίτου Φιλοσόφου ῥητὰ εἰς τὰ παιδικὰ τοῦ Κυρίου), no tiene nada que ver con el Enangelio gnóstico de Tomás.
Tomás, su presunto autor, no fue identificado con el apóstol del mismo nombre hasta después del siglo III, cuando su culto estaba ya extendido en Oriente. La redacción griega más breve, B (que es posterior a la A), le da ya el carácter de apóstol, al titular la obra “Σύγγραμμα τοῦ ῾Αγίου ἀποστόλου Θωμᾶ περὶ τῆς παιδικῆς ἀναστροφῆς τοῦ Κυρίου“. El título de israelita, que figura en muchas de sus redacciones, no es más que una etiqueta para refrendar la autoridad del escritor. James (M. R. S James, The Gospel of Thomas, 1928) nota que el epíteto de israelita, que le da la redacción latina, es más verosímil que el anterior. Y, relacionando con esto el apelativo de filósofo, común a todas las redacciones, sugiere la posibilidad de que existiera cierto sabio (Brahmán ?) que hubiera traído estas tradiciones de la India. Es curioso observar a este respecto cómo una tradición quizá más antigua que los Hechos de Tomás relaciona a este personaje con la citada región. Lo más probable es que el autor de esta historia apócrifa fuera un cristiano helenista mediocremente versado en lengua y literatura judaicas. He aquí las redacciones en que se nos ha conservado el escrito:
a) Griega A, que es la más extensa y la más antigua. Fue editada primeramente por G. L. Mingarelli (Nuova raccolta d’opusculi scientifici e filologici XII, Venezia, 1764), según un manuscrito de Bolonia (siglo XV). Thilo (Codex Apocryphus N. T. I, 1832) encontró otro manuscrito en Dresde (A 187; siglo XVI) e insertó su texto en el Codex Apocryphus (página 275 y siguientes). Cotelier (Sanctorum Patrum qui in temporibus apostolicis floruerunt opera I, Anvers, 1700) publicó, además, un fragmento contenido en el Codex Parisinus 239 (siglo XV) que comprende los seis primeros capítulos.
b) Griega B. Es conocida por un manuscrito que Tischendorf copió en el Sinaí (siglos XIV o XV). Es más breve que la A, a quien, no obstante, sigue con bastante fidelidad. A veces presenta analogías con el Pseudo Mateo.






