Explicada la confusión entre méthesis y méthexis, visto el uso de μέθεξις en Platón, situado y explicado el contexto de μέθεσις, y presentado Filón de Alejandría, vamos ahora con algunos ejemplos de la obra del judío.
Pero, primero, una explicación sobre la abundancia de textos filonianos que poseemos actualmente. Es la que aparece en el apartado TRASCENDENCIA DE LA OBRA FILONIANA de la traducción de las obras completas del alejandrino, a cargo de José María Triviño.
Frente al general estrago que la incuria temporum ha causado en la mayor parte de las obras de los autores de la antigüedad clásica, reduciendo su legado a contadas reliquias de la inmensa creación literaria, religiosa, científica y filosófica de aquellos tiempos, sorprende el hecho de que el voluminoso corpus filoniano haya llegado casi intacto hasta nosotros.
La razón fundamental de esta conservación reside en el interés que el pensamiento de Filón despertó en los exégetas cristianos, que, desde los orígenes mismos de la fundamentación teológico-filosófica de la doctrina evangélica, hallaron en las obras del escritor judío una fuente inagotable de teorías y conceptos adaptables a las creencias básicas del cristianismo, no obstante las profundas diferencias que, por otra parte los separan. En vista de esta vinculación de la patrística con Filón, nada tiene de extraño que Eusebio de Cesárea sostuviera tres siglos después de su muerte que el autor hebreo había sido cristiano.
El interés por su obra no ha cesado de renovarse hasta nuestros días, especialmente porque el conocimiento de la exégesis filoniana es imprescindible para el estudio del pensamiento cristiano en su gestación inicial y en su posterior desarrollo, particularmente en autores como Ambrosio de Milán y los alejandrinos Clemente y Orígenes. Si bien estudios recientes han replanteado el problema de los alcances de esa influencia, cuestionando el grado de importancia que anteriormente se le atribuía especialmente en cuanto a la concepción del logos en el Evangelio de Juan, tal influencia es innegable y fue intensa especialmente en las orientaciones menos ortodoxas asumidas por ciertos apologistas y exégetas.
Desde mediados del siglo pasado, el interés primordial por la búsqueda de puntos de coincidencia entre la patrística y Filón ha cedido lugar a otras indagaciones, prácticamente marginadas hasta entonces, tales como las concernientes al origen del pensamiento filoniano, a sus conexiones con la exégesis judía coetánea tanto alejandrina como Palestina, en procura de determinar el grado de dependencia o de originalidad; y a la correcta ubicación de los préstamos tomados de la filosofía griega en el contexto de determinadas doctrinas y escuelas. Asimismo numerosos pasajes de sus tratados han procurado a los historiadores de la filosofía antigua importantes noticias sobre puntos del pensamiento helénico no registrados o testimoniados muy imperfectamente en otras fuentes, por lo que también desde este punto de vista resulta provechoso y aun indispensable el manejo de las obras de Filón.
Finalmente, sus tratados de carácter histórico, gráfica evocación de sucesos de los que fue testigo y protagonista, interesan al historiador del Imperio Romano por cuanto documentan instancias dramáticas vividas por una de las ciudades más importantes de él durante el principado de Calígula.
Filón no resulta ser, ciertamente, un autor cuyas obras puedan atraer el interés del gran público, ya que la temática abordada en ellas no es precisamente de las que concentran el interés masivo en un mundo cuyas circunstancias vivenciales se hallan tan distantes de las que le confirieron actualidad hace casi dos mil años; ni el corpus de sus tratados se halla destinado a una lectura corrida y conjunta, pues el carácter de su contenido y la extensión tornan impracticable o por demás improbable esa posibilidad. Tampoco son ellos utilizables hoy como fuente apologética ni como documento de una doctrina filosófica original que justifique la atención de los especialistas. Pero las características y contenidos arriba apuntados y las demás que el lector advertirá a lo largo de esta introducción los convierten en una obra de consulta sumamente útil aun para el no especialista, y por supuesto, en una fuente indispensable para abordar el estudio del pensamiento antiguo y medieval.
LISTA DE LOS TRATADOS
La lista que sigue presenta ordenados según lo hace la edición Colson, ordenación que se respeta en la presente traducción, los tratados conservados. Los títulos latinos son los que se emplean tradicionalmente para encabezarlos y para extraer las abreviaturas con que suele citárselos en las notas de pie de página y en las demás remisiones.
I) TRATADOS CONSERVADOS EN SU TEXTO ORIGINAL GRIEGO
1. Sobre la creación del mundo según Moisés (De opifício mundi)
2. Interpretación alegórica de las sagradas leyes contenidas en el Génesis II y III. (Legum allegoriae. Libri I, II, III)
3. Sobre los querubines, la espada flamígera y Caín, primer hombre nacido de hombre (De Cherubim)
4. Sobre el nacimiento de Abel y los sacrificios ofrecidos por él y su hermano Caín. (De sacrificiis Abelis et Caini)
5. Sobre las habituales intrigas de lo peor contra lo mejor. (Quod deterius potiori insidian solet)
6. Sobre la posteridad de Caín y su exilio (De posteritate Caini)
7. Sobre los gigantes (De gigantibus)
8. Sobre la inmutabilidad de Dios (Quod Deus inmutabilis sit)
9. Sobre la agricultura (De agricultura)
10. Sobre la obra de Noé como plantador (De planlatione)
11. Sobre la ebriedad (De ebrietate)
12. Sobre las súplicas e imprecaciones de Noé una vez sobrio (De sobrietate)
13. Sobre la confusión de las lenguas (De confusione linguarum)
14. Sobre la migración de Abraham (De migratione Abrahami)
15. Sobre quién es el heredero de las cosas Divinas (Quis rerum divinarum heres)
16. Sobre la unión con los estudios preliminares (De congressu quaerendae eruditionis gratia)
17. Sobre la huida y el hallazgo (De fuga et inventione)
18. Sobre aquellos cuyos nombres son cambiados y sobre los motivos de los cambios (De mutatione nominum)
19. Sobre los sueños enviados por Dios (De somniis. Libri I, II)
20. Sobre Abraham (De Abrahamo)
21. Sobre José (De Iosepho)
22. Sobre la vida de Moisés (De vita Mosis. Libri I, II)
23. Sobre los diez mandamientos o decálogo, que son compendios de las leyes (De decalogo)
24. Sobre las leyes particulares (De specialibus legibus. Libri I, II, II, IV)
25. Sobre las virtudes (De virtutibus)
26. Sobre los premios y los castigos (De praemiis et poenis)
27. Todo hombre bueno es libre (Quod omnis probus liber sit)
28. Sobre la vida contemplativa (De vita contemplativa)
29. Sobre la indestructibilidad del mundo (De aeternitate mundi)
30. Flaco (In Flaccum)
31. Hipotéticas (Apología de los judíos) (Apologia pro Iudaeis)
32. Sobre la providencia (De providentia)
33. Sobre la embajada ante Cayo (De legatione ad Gaium)
II) TRATADOS CONSERVADOS EN LENGUA ARMENIA SOLAMENTE
34. Problemas y soluciones sobre el Génesis (Quaestiones et lolutiones in Genesim)
35. Problemas y soluciones sobre el Éxodo (Quaestiones et solutiones in Exodum)






