Seguimos con nuestras preguntas cuya explicación está en el griego o en la cultura griega, en sentido amplio, y sus respuestas, más o menos extensas, detalladas y acertadas.
6. ¿Por qué no es lo mismo una melena que una melena?
7. ¿Por qué los miopes cierran los ojos para ver mejor?
6. La palabra melena es conocida sobre todo para referirse al cabello. Si leemos en el Diccionario de la Lengua Española encontramos estas acepciones:
Melena (Quizá del ár. hisp. muláyyina, y este del ár. clás. mulayyinah, amortiguadora).
1. f. Cabello que desciende junto al rostro, y especialmente el que cae sobre los ojos.
2. f. Cabello que cae por atrás y cuelga sobre los hombros.
En griego melena se dice κόμη, κόμης y este dato nos servirá para responder a la pregunta 9.
Pero el mismo diccionario nos aporta la solución a nuestra pregunta, puesto que hay otra palabra MELENA en español, ésta derivada del griego.
El diccionario la define así:
melena. (Del gr. μέλαινα, negra).
1. f. Med. Fenómeno morboso que consiste en arrojar sangre negra por cámaras, bien sola o mezclada con excrementos, y como consecuencia de una hemorragia del estómago, de los intestinos o de otros órganos.
Como el diccionario nos informa, el étimo griego de donde procede el término “melena” es el femenino del adjetivo griego “negro” (μέλας, μέλαινα, μέλαν). Con este adjetivo también tienen que ver palabras como: Melanesia, melanina, melanita, melanóforo, melanosis, melanuria, melanoma o melancolía.
Esta última palabra también merece un comentario. Esto dice el diccionario:
melancolía. (Del lat. melancholĭa, y este del gr. μελαγχολία, bilis negra).
1. f. Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que no encuentre quien la padece gusto ni diversión en nada.
Un estudio de la melancolía lo encontramos en el médico Areteo de Capadocia, en su obra Sobre las Causas y síntomas de las enfermedades, (Libro I, 5).
Κεφ. ε. περὶ Μελαγχολίης.
Μέλαιναχολὴ, ἐν μὲν ὀξέσι ἄνωθεν φανεῖσα, κάρτα ὀλέθριον: κάτω δὲ ἐξιοῦσα οὐ κάρτα ἀνώλεθρον: ἐν δὲ τοῖσι χρονίοισι, ἢν μὲν ὑπίῃ κάτω, ἐς δυσεντερίην καὶ ἥπατος πόνον τελευτᾷ : γυναιξὶ δὲ κάθαρσις ἀντὶ τῶν ἐπιμηνίων, ἢν τὰ ἄλλα ἀνώλεθροι ἔωσι: ἢν δὲ ἄνω Ρ῾έπῃ ἐς στόμαχον, ἢ ἐς φρένας, μελαγχολίην τεύχει. φῦσάν τε γὰρ ἐμποιέει καὶ ἐρυγὰς κακώδεας, ἰχθυώδεας : διαπέμπει δὲ καὶ κάτω φύσας ψοφώδεας, συντρέπει δὲ καὶ τὴν γνώμην. διὰ τόδε καὶ μελαγχολικοὺς καὶ φυσώδεας τούσδε ἐκίκλησκον οἱ πρόσθεν: μετεξετέροισι δὲ οὔτε φῦσα οὔτε μέλαινα χολὴ ἐγγίγνεται , ὀργὴ δὲ ἄκρητος καὶ λύπη καὶ κατηφείη δεινή. καὶ τούσδε οὖν μελαγχολικοὺς καλέομεν, χολῇ μὲν τῆς ὀργῆς συμφραζομένης: μελαίνῃ δὲ, πολλῆς καὶ θηριώδεος: τέκμαρ δὲ Ὅμηρος, ἔνθα φησὶ,
Τοῖσι δ᾽ ἀνέστη Ἥρως Ἀτρείδης εὐρυκρείων Ἀγαμέμνων Ἀχνύμενος: μενεος δὲ μέγα φρένες ἀμφὶ μελαιναι Πίμπλαντ᾽, ὄσσε δέ οἱ πυρὶ λαμπετόωντι ἐΐκτην. τοιοίδε γιγνονται οἱ μελαγχολώδεες, εὖτ᾽ ἂν ὑπὸ τοῦ κακοῦ κτεινέωνται.
ἔστι δὲ ἀθυμίη ἐπὶ μιῇ φαντασίῃ, ἄνευ τε πυρετοῦ: δοκέει τε δέ μοι μανίης τε ἔμμεναι ἀρχὴ καὶ μέρος ἡ μελαγχολίη . τοῖσι μὲν γὰρ μαινομένοισι ἄλλοτε μὲν ἐς ὀργὴν, ἄλλοτε δ᾽ ἐς θυμηδίην ἡ γνώμη τρέπεται, τοῖσι δὲ μελαγχολῶσι ἐς λύπην καὶ ἀθυμίην μοῦνον. ἀτὰρ καὶ μαίνονται μὲν ἐς τὰ πλεῖστα τοῦ βίου, ἀφρονέοντες καὶ δεινὰ καὶ αἰσχρὰ πρήσσοντες : μελαγχολῶσι δὲ οὐκ ἐπὶ ἑνὶ εἴδεϊ ἕκαστοι : ἀλλ᾽ ἢ πρὸς φαρμακίην ὕποπτοι, ἢ ἐς ἐρημίην φεύγουσι μισανθρωπίῃ, ἢ ἐς δεισιδαιμονίην τρέπονται, ἢ μῖσός ἐστι τοῦ ζῆν τουτέοισι. ἢν δὲ ἐξ ἀθυμίης ἄλλοτε καὶ ἄλλοτε διάχυσις γένηται, ἡδονὴ προσγίγνεται ἐπὶ τοῖσι πλείστοισι : οἱ δὲ μαίνονται.
La bilis negra (melancolía), si hace su aparición en las enfermedades agudas de las partes superiores del cuerpo, es muy peligrosa, o, si se extienden hacia abajo, no está libre de peligro. Sin embargo, en las enfermedades crónicas, si se pasan a la baja, termina en la disentería y el dolor del hígado. Pero en las mujeres sirve como un lugar de purificación de la menstruación, siempre que no sean de otra manera en una condición peligrosa. Pero si se determina hacia arriba en el estómago y el diafragma, se forma la melancolía, porque produce flatulencia y eructos de carácter fétido y abundantes en pescado, y envía hacia abajo un viento rumoroso, y perturba el entendimiento. Por esta razón, en días pasados, éstos fueron llamados personas melancólicas y flatulentas. Y, sin embargo, en algunos de estos casos, no hay ni flatulencia, ni bilis negra, sino simple ira y dolor, y triste abatimiento del ánimo, y éstos fueron llamados melancólicos, porque los términos bilis (χολή) e ira (ὀργή) son sinónimos, y también negra (μέλαινα), se relaciona con mucha (πολλή) y furiosa (θηριώδης). Homero es la autoridad de esto cuando dice:
Levantóse al punto el poderoso héroe Agamenón Atrida, afligido, con las negras entrañas llenas de cólera y los ojos parecidos al relumbrante fuego.
Los melancólicos se vuelven así cuando son dominados por este mal. Es un desánimo de una sola aparición sin fiebre, y me parece que la melancolía es el comienzo y una parte de la manía. Porque en aquellos que están locos, el entendimiento se convierte a veces en ira y en ocasiones en alegría, pero en los melancólicos se convierte en tristeza y en desaliento solamente. Pero los que están locos son así durante la mayor parte de la vida, llegando a ser tontos, y haciendo cosas terribles y vergonzosas, pero las personas afectadas por la melancolía no son todos y cada uno de ellos afectados de acuerdo a una forma particular, sino que o bien son sospechosos de intoxicación, o huyen al desierto por misantropía, o se vuelven supersticiosos, o tienen odio a la vida. O, si en algún momento, tiene lugar una relajación del desánimo, en la mayoría de los casos sobreviene la hilaridad, pero estas personas se vuelven locos.
7. La razón está en el significado de la propia palabra griega de donde procede el término “miope” (μύωψ, μύωπος). Digamos que un miope es quien padece miopía, esto es, un defecto de la visión consistente en que los rayos luminosos procedentes de objetos situados a cierta distancia del ojo forman foco en un punto anterior a la retina. Miopía es ya palabra existente en griego (μυωπία). Por el exceso de refracción de la luz el miope cierra los ojos y los acerca a los objetos.
El término μύωψ significa “que cierra o contrae los ojos como lo hace la gente corta de vista y, por tanto, corto de vista”. La palabra se basa en la observación de la realidad, ya que somos muchos, o todos, los miopes que cerramos los ojos para percibir mejor los objetos distantes. A su vez, la palabra μύωψ es una fusión de dos étimos griegos: el verbo μύω que significa cerrar, y el sustantivo ὤψ, ὠπός que quiere decir “ojo, vista, visión”.
En Problemata 959a Aristóteles, o el Pseudo Aristóteles, escribe:
Διὰ τί οἱ μύωπες βλέπουσι μὲν οὐκ ὀξύ, γράφουσι δὲ μικρά; καίτοι τὸ μικρὸν ὀξὺ βλέποντος καθορᾶν ἐστίν. ἢ διότι ἀσθενῆ ἔχοντες τὴν ὄψιν συνάγουσι τὰ βλέφαρα εἰς μικρόν; ἀθρόα γὰρ ἐξιοῦσα ἡ ὄψις μᾶλλον ὁρᾷ, ἀναπεπταμένου δὲ τοῦ ὄμματος διασπᾶται. Διὰ μὲν οὖν τὴν ἀσθένειαν συνάγουσι τὸ βλέφαρον, διὰ δὲ τὸ ἐκ μικροῦ ὁρᾶν μικρὸν μέγεθος ὁρῶσιν. ὅσον δὲ ὁρῶσι μέγεθος, τοσοῦτον καὶ γράφουσιν.
Διὰ τί οἱ μύωπες συνάγοντες τὰ βλέφαρα ὁρῶσιν; ἢ δι᾿ ἀσθένειαν τῆς ὄψεως, ὥσπερ καὶ οἱ πρὸς τὰ πόρρω τὴν χεῖρα προσάγοντες, οὕτω καὶ τὰ βλέφαρα πρὸς τὰ ἐγγὺς προστίθενται ὥσπερ χεῖρα; τοῦτο δὲ ποιοῦσιν, ἵνα ἀθροωτέρα ἡ ὄψις ἐξίῃ, δι᾿ ἐλάττονος ἐξιοῦσα, καὶ μὴ εὐθὺς ἐξ ἀναπεπταμένου ἐξιοῦσα διασπασθῇ.
¿Por qué los miopes no ven agudamente y escriben con grafía pequeña? Ciertamente es propio del que ve agudamente mirar lo pequeño. O porque teniendo débil la visión aprietan los párpados para ver lo pequeño, pues la vista saliendo compacta ve mejor, pero al abrir los ojos se separa. Por esa debilidad pues aprietan el párpado y por mirar desde lo pequeño ven el tamaño pequeño. Y según ven el tamaño, así también escriben.
¿Por qué los miopes miran apretando los párpados? ¿Por debilidad de la vista, como los que alargan la mana hacia delante, así también llevan los párpados hacia las cosas cercanas, como la mano? Y hacen esto, para que la vista salga más unida, saliendo más pequeña, y no se disperse al salir directamente de los ojos abiertos.
Por su parte, Pablo de Egina escribe:
Μυωπίαι δὲ λέγονται οἱ ἐκ γενετῆς τὰ μὲν ἐγγὺς βλέποντες, τὰ δὲ ἐξ ἀποστάσεως οὐχ ὁρῶντες. ἀνίατος δέ ἐστιν ἡ τοιαύτη διάθεσις ὑπὸ ἀσθενείας γινομένη τοῦ ὀπτικοῦ πνεύματος. ἐναντία δὲ πάσχουσιν οἱ γηρῶντες τοῖς μύωψιν· τὰ γὰρ ἐγγὺς μὴ ὁρῶντες τὰ πόρρω βλέπουσιν.
Se llaman miopes los que desde el nacimiento ven los objetos cercanos, pero no ven desde la distancia. Y es incurable tal disposición producida por debilidad del soplo óptico. En cambio, los ancianos padecen lo contrario que los miopes, pues no ven los objetos cercanos y distinguen los lejanos.






