Siguió el paseo por las callejuelas que van a dar a la calle Mayor y salimos a la plaza Fadrell. Allí en un anuncio de un gabinete llamado “Espalda” vimos dos palabras griegas: osteopatía, fisioterapia.
La primera contiene dos étimos bastante productivos en derivados castellanos. El primer étimo es osteo-, que deriva de la palabra ὀστέον (hueso) y encontramos también, aunque escasamente, en sufijo bajo la forma –ostio (como en periostio). De osteo- tenemos palabras como osteomalacia (proceso morboso consistente en el reblandecimiento de los huesos por la pérdida de sus sales calcáreas), osteomielitis (inflamación simultánea del hueso y de la médula ósea), osteoporosis (fragilidad de los huesos producida por una menor cantidad de sus componentes minerales, lo que disminuye su densidad), osteolito (hueso fósil), osteología (parte de la anatomía, que trata de los huesos), osteoma (tumor de naturaleza ósea) y osteotomía (resección de un hueso), aparte de la que comentamos osteopatía. De ella, el segundo elemento es muy común, ya que, fundamentalmente en Medicina, indica siempre afección o dolencia, como corrobora el diccionario de la RAE:
-patía:
(Del latín -pathīa, y éste del griego πάθεια, de la raíz παθ-, sufrir, experimentar).
- 1. elem. compos. Significa “sentimiento”, “afección” o “dolencia”.
Manuel Fernández-Galiano en su Manual Práctico de morfología verbal griega escribe:
La raíz está en el presente del verbo: παθσκω que deriva a πάσχω, con desaparición de θ ante el infijo de presente σκ y paso de la aspiración a la κ.
El futuro πείσομαι (que procede de πενθσομαι) presenta grado e con desaparición del grupo νθ con alargamiento por compensación ε de en ει. Encontramos también grado e en el lituano kenčiù “sufro” y antiguo irlandés cēssaim, así como en sustantivos del tipo de neutro πένθος “pena”; con grado o, en el perfecto; y con grado cero, en el presente (existen el eleo πάσκω, con analogía de otros verbos en σκ, y el derivado παθαίνομαι“sufro”) y aoristo con sustantivos como πάθος “pena”.
El verbo significa sufrir, experimentar y la palabra πάθεια de la que deriva el elemento compositivo –patía, deriva del sustantivo πάθος y presenta la raíz en grado cero.
Como hemos dicho, es sufijo muy productivo en Medicina donde podemos encontrar, dependiendo de la parte del cuerpo afectada o el elemento que la provoca:
adenopatía (ganglios linfáticos), alelopatía, alopatía (terapéutica cuyos medicamentos producen en el estado sano fenómenos diferentes de los que caracterizan las enfermedades en que se emplean), angioneuropatía (neuropatía de los vasos sanguíneos), angiopatía (vasos sanguíneos), arteriopatía (arterias), artropatía (articulaciones), biliopatía (vías biliares), broncopatía (bronquios), canalopatía (mutación de canales de sodio, potasio o calcio), cardiopatía (corazón), coagulopatía (coagulación sanguínea), colecistopatía (vesícula biliar y vejiga urinaria), dermopatía (piel), desmopatía (ligamentos), discopatía (discos invertebrales), embriopatía (embrión), encefalopatía (encéfalo), endocrinopatía (secreción interna), entesopatía (éntesis (inserciones de los ligamentos, tendones o músculos en los huesos)), esplenopatía (bazo), fetopatía (feto), gammapatía (gammaglobulina), haplopatía (enfermedad sencilla), hemoglobinopatía (hemoglobina), hemopatía (sangre), hidropatía (agua o sudor), homeopatía (sistema curativo que aplica a las enfermedades, en dosis mínimas, las mismas sustancias que producirían al hombre sano síntomas como los que se trata de sanar), linfadenopatía (glándulas linfáticas), ludopatía (adicción patológica a los juegos), malacopatía (reblandecimiento), mastopatía (mamas), metropatía (útero), microangiopatía (capilares), mielopatía (médula ósea), miocardiopatía (miocardio, músculo del corazón), miopatía (músculos), nefropatía (riñón), neuropatía (nervios), osteoartropatía (huesos de las articulaciones), osteopatía (huesos), panadenopatía (adenopatía de los ganglios linfáticos), panmielopatía (aplasia de la médula ósea), polineuropatía (nervios periféricos), psicopatía (anomalía psíquica), retinopatía (retina), uropatía (vías o canales urinarios).
También contienen el elemento –patía, las palabras simpatía, antipatía y empatía.
Simpatía procede del latín simpathĭa, y éste del griego συμπάθεια, “comunidad de sentimientos”, y es la inclinación afectiva entre personas, generalmente espontánea y mutua. Es palabra ya existente en griego antiguo, donde significa “afección mutua, afinidad”
Antipatía viene del latín antipathīa, y éste del griego ἀντιπάθεια, y es el sentimiento de aversión que, en mayor o menor grado, se experimenta hacia alguna persona, animal o cosa. Existe en griego antiguo con el significado de “afección contraria, oposición, contraste
Empatía es la identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro. También existe en griego antiguo (ἐμπάθεια), significando “afección o pasión”.
La palabra fisioterapia, por su parte, que es el método curativo por medios naturales, como el aire, el agua, la luz, etc., o mecánicos, como el masaje, la gimnasia, etc. está formada por los elementos fisio- (que procede del griego φύσις, φύσεως “origen, naturaleza, constitución natural, carácter, instinto”) y –terapia (que viene de θεραπεία, que significa “servicio, atención”, pero especialmente “tratamiento médico o curación”).
Hay ya en la lengua griega muchas palabras con el primer étimo, y entre ellas, la palabra fisiología (estudio o disertación sobre las causas y fenómenos naturales):
φυσικός, φύσιμος, φυσιογνωμία, φυσιογνωμονέω, φυσιογνωμονία, φυσιογνωμονικός, φυσιογνωμοσύνη, φυσιογνώμων, φυσιολογέω, φυσιολόγημα, φυσιολογητέον, φυσιολογία, φυσιολογικός, φυσιόλογος, φυσιοποιέω, φυσιόω, φυσίωμα, φυσίωσις, φυσίωσις
También existe en griego la palabra terapeuta (θεραπευτής, que significa “servidor de los dioses, cortesano o asistente médico”).
De –terapia también tenemos muchos derivados, dependiendo del elemento usado en el proceso curativo:
aeroterapia (aire), antibioticoterapia (antibióticos), aromaterapia (aceites esenciales), balneoterapia (baños), bioterapia (organismos vivos), braquiterapia (radioterapia a corta distancia), bromatoterapia (alimentos), climatoterapia (clima), crioterapia (frío), electroterapia (electricidad), endocrinoterapia (extractos glandulares y hormonales), ergoterapia (trabajo manual), farmacoterapia (fármacos), fisioterapia (medios naturales), fitoterapia (plantas), fotoquimioterapia (drogas fotosintéticas y radiaciones ultravioletas), fototerapia (luz), helioterapia (sol), hidroterapia (agua), hipnoterapia (hipnosis), hormonoterapia (hormonas), masoterapia (masajes), meloterapia (música), mesoterapia (inyecciones intradérmicas de pequeñas dosis de medicamentos), metaloterapia (metales), psicoterapia (métodos psicológicos), psicroterapia (frío), quimioterapia (fármacos químicos), quinesiterapia (movimientos), radioinmunoterapia (radioterapia unida a un anticuerpo), radioterapia (radiaciones), sueroterapia (sueros), talasoterapia (agua marina), termoterapia (calor), viroterapia (efectos de los virus).
Siguió el paseo y dimos con un despacho de arquitectos llamado Octógono.
Aquí los étimos son claros: el numeral griego ὀκτώ da como derivado el prefijo oct- / octo- en palabras como octacordio (instrumento músico griego antiguo de ocho cuerdas), octaedro (poliedro de ocho caras), octágono (polígono de ocho ángulos), octano (unidad en que se expresa el poder antidetonante de la gasolina o de otros carburantes en relación con cierta mezcla de hidrocarburos que se toma como base), octocorolario (celentéreo antozoo con boca rodeada por ocho tentáculos, como el alción), octógono (= octágono), octópodo (cefalópodo de ocho tentáculos, como el pulpo), octosílabo (que contiene ocho sílabas), octóstilo (que tiene ocho columnas).
Otras palabras derivan del numeral latino octo, de la misma procedencia indoeuropea (*oḱtṓw) que el griego. Pierre Chantraine, en su Dictionnaire Étymologique de la langue grecque, escribe:
Antiguo nombre de número indoeuropeo, cf. El latín octo, sánscrito așțá, avéstico ašta, irlandés ocht, lituano aštuoni, al lado del sánscrito aștau, germánico y gótico ahtau (de donde procede acht); el armenio ut’ como el eleo ὀπτώ se forman sobre el nombre del número “siete”.
Por su parte, el étimo en sufijo –gono, indica “ángulo” y deriva de γωνία “ángulo, esquina”. Existen ya en griego palabras con un segundo elemento -γώνιος, como ἀγώνιος, ἐγγώνιος, ἰσογώνιος, ὀξυγώνιος, ὀρθογώνιος y otras con -γωνος, como τρίγωνος, τετράγωνος, πολύγωνος.
Chantraine explica que es universalmente reconocida una relación con el término γόνυ (rodilla) con la adición de un sufijo -ία. La palabra se relaciona con el latín genu, els sánscrito janu; en lenguas modernas tenemos en francés genou, catalán genoll, italiano ginocchio, gallego xeonllo, occitano genolh, rumano genunchi.
Tenemos palabras como polígono, hexágono, decágono, pentágono, eneágono, goniómetro, isógono, endecágono, dodecágono, tetrágono, trigonometría.
Ya que hablamos de números, es curioso que en el sistema métrico decimal, y su heredero el sistema internacional de medidas o unidades, para medir la longitud se tomó el metro como unidad básica, que es la distancia que recorre la luz en el vacío durante un intervalo de 1/299 792 458 de segundo. La palabra metro deriva del griego μέτρον “medida”.
Pues bien, los múltiplos del metro usan étimos griegos, mientras los submúltiplos usan los latinos. Así decámetro (de δέκα, diez), hectómetro (de ἑκατόν, cien), kilómetro (de χίλιοι, mil) y miriámetro (de μύριοι, diez mil), pero decímetro (de decem, diez), centímetro (de centum, cien), milímetro (de mille, mil).








