Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 15/05/09

rafael-galatea

 

De nuevo Luciano nos ofrece un texto con presencia, esta vez, de Galatea. Es el primero de los Diálogos Marinos.

 

ΕΝΑΛΙΟΙ ΔΙΑΛΟΓΟΙ ΔΩΡΙΔΟΣ ΚΑΙ ΓΑΛΑΤΕΙΑΣ

 

ΔΩΡΙΣ Καλὸν ἐραστήν, ὦ Γαλάτεια, τὸν Σικελὸν τοῦτον ποιμένα φασὶν ἐπιμεμηνέναι σοί.

ΓΑΛΑΤΕΙΑ Μὴ σκῶπτε, Δωρί· Ποσειδῶνος γὰρ υἱός ἐστιν, ὁποῖος ἂν ᾖ.

ΔΩΡΙΣ Τί οὖν; εἰ καὶ τοῦ Διὸς αὐτοῦ παῖς ὢν ἄγριος οὕτως καὶ λάσιος ἐφαίνετο καί, τὸ πάντων ἀμορφότατον, μονόφθαλμος, οἴει τὸ γένος ἄν τι ὀνῆσαι αὐτὸν πρὸς τὴν μορφήν;

ΓΑΛΑΤΕΙΑ Οὐδὲ τὸ λάσιον αὐτοῦ καί, ὡς φῄς, ἄγριον ἄμορφόν ἐστινάνδρῶδες γὰρ – ὅ τε ὀφθαλμὸς ἐπιπρέπει τῷ μετώπῳ οὐδὲν ἐνδεέστερον ὁρῶν · εἰ δύ’ ἦσαν.

ΔΩΡΙΣ ῎Εοικας, ὦ Γαλάτεια, οὐκ ἐραστὴν ἀλλ’ ἐρώμενον ἔχειν τὸν Πολύφημον, οἷα ἐπαινεῖς αὐτόν.  ΓΑΛΑΤΕΙΑ Οὐκ ἐρώμενον, ἀλλὰ τὸ πἀνυ ὀνειδιστικὸν τοῦτο οὐ φέρω ὑμῶν, καί μοι δοκεῖτε ὑπὸ φθόνου αὐτὸ ποιεῖν, ὅτι ποιμαίνων ποτὲ ἀπὸ τῆς σκοπῆς παιζούσας ἡμᾶς ἰδὼν ἐπὶ τῆς ἠϊόνος ἐν τοῖς πρόποσι τῆς Αἴτνης, καθ’ ὃ μεταξὺ τοῦ ὄρους καὶ τῆς θαλάσσης αἰγιαλὸς ἀπομηκύνεται, ὑμᾶς μὲν οὐδὲ προσέβλεψεν, ἐγὼ δὲ ἐξ ἁπασῶν ἡ καλλίστη ἔδοξα, καὶ μόνῃ ἐμοὶ ἐπεῖχε τὸν ὀφθαλμόν. ταῦτα ὑμᾶς ἀνιᾷ· δεῖγμα γὰρ, ὡς ἀμείνων εἰμὶ καὶ ἀξιέραστος, ὑμεῖς δὲ παρώφθητε

ΓΑΛΑΤΕΙΑ Εἰ ποιμένι καὶ ἐνδεεῖ τὴν ὄψιν καλὴ ἔδοξας, ἐπίφθονος οἴει γεγονέναι; καίτοι τί ἄλλο ἐν σοὶ ἐπαινέσαι εἶχεν ἢ τὸ λευκὸν μόνον; καὶ τοῦτο, οἶμαι, ὅτι συνήθης ἐστὶ τυρῷ καὶ γάλακτι· πάντα οὖν τὰ ὅμοια τούτοις ἡγεῖται καλά.  ἐπεὶ τά γε ἄλλα ὁπόταν ἐθελήσῃς μαθεῖν, οἵα τυγχάνεις οὖσα τὴν ὄψιν, ἀπὸ πέτρας τινός, εἴ ποτε γαλήνη εἴη, ἐπικύψασα ἐς τὸ ὕδωρ ἰδὲ σεαυτὴν οὐδὲν ἄλλο ἢ χροίαν λευκὴν ἀκριβῶς· οὐκ ἐπαινεῖται δὲ τοῦτο, ἢν μὴ ἐπιπρέπῃ αὐτῷ καὶ τὸ ἐρύθημα.

ΓΑΛΑΤΕΙΑ Καὶ μὴν ἐγὼ μὲν ἡ ἀκράτως λευκὴ ὅμως ἐραστὴν ἔχω κἂν τοῦτον, ὑμῶν δὲ οὐκ ἔστιν ἥντινα ἢ ποιμὴν ἢ ναύτης ἢ πορθμεὺς ἐπαινεῖ· ὁ δέ γε Πολύφημος τά τε ἄλλα καὶ μουσικός ἐστι.

ΔΩΡΙΣ Σιώπα, ὦ Γαλάτεια· ἠκούσαμεν αὐτοῦ ἀδοντος ὁπότε ἐκώμασε πρῴην ἐπὶ σέ· ᾿Αφροδίτη φίλη, ὄνον ἄν τις ὀγκᾶσθαι ἔδοξεν. καὶ αὐτὴ δὲ ἡ πηκτὶς οἵα; κρανίον ἐλάφου γυμνὸν τῶν σαρκῶν, καὶ τὰ μὲν κέρατα πήχεις ὥσπερ ἦσαν, ζυγώσας δὲ αὐτὰ καὶ ἐνάψας τὰ νεῦρα, οὐδὲ κολλάβοις περιστρέψας, ἐμελῴδει ἄμουσόν τι καὶ ἀπῳδόν, ἄλλο μὲν αὐτὸς βοῶν, ἄλλο δὲ ἡ λύρα ὑπήχει, ὥστε οὐδὲ κατέχειν τὸν γέλωτα ἐδυνάμεθα ἐπὶ τῷ ἐρωτικῷ ἐκείνῳ ᾄσματι· ἡ μὲν γὰρ ᾿Ηχὼ οὐδὲ ἀποκρίνεσθαι αὐτῷ ἤθελεν οὕτω λάλος οὖσα βρυχομένῳ, ἀλλ’ ᾐσχύνετο, εἰ φανείη μιμουμένη τραχεῖαν ᾠδὴν καὶ καταγέλαστον. ἔφερεν δὲ ὁ ἐπέραστος ἐν ταῖς ἀγκάλαις ἀθυρμἀτιον ἄρκτου σκύλακα τὸ λὰσιον αὐτῷ προσεοικότα. τίς οὐκ ἂν φθονήσειέ σοι, ὦ Γαλάτεια, τοιούτου ἐραστοῦ;

ΓΑΛΑΤΕΙΑ Οὐκοῦν σύ, Δωρί, δεῖξον ἡμῖν τὸν σεαυτῆς, καλλίω δῆλον ὅτι ὄντα καὶ ᾠδικώτερον καὶ κιθαρίζειν ἄμεινον ἐπιστάμενον.

ΔΩΡΙΣ ᾿Αλλἀ ἐραστὴς μὲν οὐδεὶς ἔστι μοι οὐδὲ σεμνύνομαι ἐπέραστος εἶναι· τοιοῦτος δὲ οἷος ὁ Κύκλωψ ἐστί, κινάβρας ἀπόζων ὥσπερ ὁ τράγος, ὠμοβόρος, ὥς φασι, καὶ σιτούμενος τοὺς ἐπιδημοῦντας τῶν ξένων, σοὶ γένοιτο καὶ πάντοτε σὺ ἀντερῴης αὐτοῦ.

 

 

vanloo_triumph_of_galatea

 

 

Doris. ¡Hermoso enamorado, Galatea, es ese pastor siciliano, que dicen que está loco por ti.

Galatea. – No te burles de él, Doris, ya que es hijo de Posidón, cualquiera que sea su aspecto.

Doris. – ¿Y qué? Aunque fuera hijo del propio Zeus, con ese aspecto tan salvaje y peludo y, lo más feo de todo, con un solo ojo, ¿tú crees que su linaje le favorecería para tener mejor aspecto?

Galatea. – Ni su aspecto peludo y selvático al que te refieres lo afean, ya que eso es varonil, y su único ojo se adapta muy bien a su frente, puesto que no ve menos que si tuviera los dos.

Doris. – A juzgar por los elogios que haces de él, me parece que tienes a Polifemo más como amado que como amante.

Galatea. – No lo tengo como amado, pero no puedo tolerar vuestra crítica exagerada, y creo que obráis así por envidia, porque al encontrarse en cierta ocasión apacentando sus rebaños y vernos desde su atalaya cuando jugábamos en la playa, al pie del Etna, donse se extiende el litoral entre el monte y el mar, en vosotras ni se fijó siquiera, y yo, en cambio, le parecí la más hermosa de todas y sólo en mí puso su único ojo. Esto es lo que os molesta, porque es una prueba de que soy mejor y más digna de ser amada, mientras que a vosotras ni os consideró dignas de una mirada.

Doris. – ¿Ya te crees digna de envidia porque pareciste hermosa a un pastor, que encima está defectuoso de la vista? Y por cierto, ¿qué otra cosa pudo elogiar en ti sino tu blancura? Y eso, me parece a mí, porque está acostumbrado al queso y a la leche, y por ello considera hermoso todo lo que se les parece. Por lo demás, cuando quieras saber tu aspecto, mírate en el mar desde una roca saliente, en un momento de calma, y verás que no tienes otra cosa que una piel completamente blanca, cosa que no se aprecia si no la acompaña también el color rosado.

Galatea. – Y sin embargo, yo, que soy completamente blanca, tengo al menos este amante, mientras que vosotras no tenéis ni pastor, ni marinero, ni barquero que os alabe. Además, Polifemo es también músico.

Doris. – Calla, Galatea, que ya le oímos cantar cuando vino a darte la serenata a tu puerta recientemente. ¡Querida Afrodita! Daba la impresión de un burro rebuznando. ¿Y qué clase de lira tenía? Una calavera de ciervo monda y lironda, donde las astas hacían el papel de brazos, las había unido y había tendido las cuerdas, sin tensarlas, con una clavija, con lo que producía un sonido desafinado y sin arte; mientras él daba gritos por una parte, la lira le contestaba por otro, de modo que no podíamos contener la risa ante aquel canto amoroso. Ni la propia Eco, que es tan charlatana, tenía ganas de contestar a sus bramidos, sino que tenía vergüenza de dar la impresión de imitar una canción tan tosca y ridícula. Aquel amante apasionado llevaba en brazos como un juguete un osito que se parecía a él por lo peludo que era. ¿Quién podría no envidiarte, Galatea, por un amante como ése?

Galatea. – Muy bien, Doris, muéstranos entonces al tuyo, que sin duda es más hermoso, más hábil para cantar y sabe tocar mejor la lira.

Doris. – Es que yo no tengo ningún amante ni presumo de ser atractiva. Pero un amante como el Cíclope, que apesta a podre como un macho cabrío, que come carne cruda, según dicen, y devora a los huéspedes que le visitan, quédatelo para ti y corresponde a su amor.

 

desayuno_polifemo-3

Anuncios

Read Full Post »