Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 22/03/10

Seguimos con el análisis de los personajes de la parábola, realizado por Ramis Darder. En su estudio hemos insertado nosotros los textos griegos que cita, tanto de esta parábola, como de otros lugares del Nuevo Testamento.

El hijo mayor

Necesitaremos apreciar las características de este hijo al contraluz de la forma de vida del hermano menor.

a) Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa…

El hijo mayor es el que tenía, según la legislación de Israel, la preferencia en los derechos de herencia. En cambio constató cómo era el hermano menor quien exigía sus privilegios y se marchaba de casa con la mitad de los bienes. Él siguió trabajando en las duras tareas del campo, mientras su hermano -en un país lejano- dilapidaba la fortuna viviendo licenciosamente. Durante largos años sirvió a su padre sin desobedecer una sola orden, pero nunca disfrutó de un cabrito con el que celebrar una fiesta con los amigos. Ahora ve cómo el hermano menor, que ha devorado la hacienda con prostitutas, es festejado con un ternero cebado.

La historia del hijo menor es la experiencia de una vida truncada por el orgullo y la traición; pero la vida del hijo mayor describe la rutina de una existencia triste y cerrada a la bondad del padre.

b) Él se irritó y no quería entrar

El hijo mayor se ha mantenido fiel a los mandatos de su padre. Desde la perspectiva puramente externa ha obrado con justicia y rectitud. Seguramente debía exigir en los demás la misma rigidez por la que él mismo tanto se esforzaba. Cuando se presenta el menor y el padre lo acoge con un amor intenso, el hermano mayor no puede entenderlo.

El odio hacia el hermano menor es inmenso. Dice a su padre: “…ese hijo tuyo” ( υός σου οτος); una frase que denota una gran dosis de rabia, pero que refleja, sobre todo, la ruptura del hermano mayor con el menor. Observemos que el mayor no dice “…ese hermano mío”; esa frase denotaría aún una relación entre hermanos. La otra locución “…ese hijo tuyo” nos indica que el mayor quiebra la relación con el menor; éste ya no es su hermano, es solamente hijo de su padre. El hermano mayor siente la ira que le corroe por dentro y la manifiesta negándose a entrar en casa.

La actitud del padre

a) La relación con el hijo menor

El hijo menor vuelve a casa con el amargo sabor de la derrota y la mala conciencia del pecado. Él ha destruido su vida y ya sólo aspira, con suerte, a ser un jornalero más. Pero la actitud del padre con ese hijo es completamente distinta. El evangelio destaca en el padre una actitud interna: “se le conmovieron las entrañas”, y dos actitudes externas: “celebremos una fiesta”, y “le besó afectuosamente”. Comentaremos escuetamente cada una de estas disposiciones del ánimo.

…se le conmovieron las entrañas… = σπλαγχνίσθη

El hecho de “conmoverse las entrañas” refleja el aspecto maternal del amor y la ternura. A una madre, en el momento de dar a luz a su hijo se le conmueven las entrañas. Es el mismo sentimiento de Jesús en situaciones importantes del evangelio. Cuando contempla la aflicción de la viuda de Naín ante el féretro de su hijo, se le conmueven las entrañas y dirigiéndose al cadáver exclama: “¡levántate!”, y entrega el hijo vivo a su madre = (Lc 7, 11-17). Jesús se hace plenamente solidario de aquella mujer; al Señor “se le conmueven las entrañas” ante el padecimiento de la madre desconsolada.

El padre de nuestra parábola siente en su seno la experiencia del amor maternal. También a él “se le conmueven las entrañas”; y recoge de nuevo en su regazo al hijo perdido. Fijémonos en el texto evangélico: “Lo vio de lejos, salió corriendo, se le echó al cuello, lo cubrió de besos”. De alguna manera, todas estas acciones “vuelven a introducir en las entrañas del padre” al hijo que se fue y ahora regresa desangelado.

– …celebremos una fiesta… = εὐφρανθῶμεν

La actitud interior de “conmoverse las entrañas” tiene un intenso correlato externo. En todos los gestos externos se manifiesta el amor paternal con el hijo. El padre le vuelve a otorgar la categoría correspondiente en el seno de la familia. El traje, los criados que lo visten, el anillo en el dedo, las sandalias en los pies, describen cómo el padre restituye a su hijo la dignidad perdida.


…le besó afectuosamente… = κατεφίλησεν ατόν

Cuando hablábamos del amor “maternal” del padre por su hijo recogíamos esta expresión, pero también es posible completarla desde un matiz peculiar. La amistad adulta entre dos hombres se expresaba, a menudo, mediante un beso. Cuando Pablo parte de viaje, los discípulos de Éfeso lo despiden con un beso (Hch 20, 37 = κα πιπεσόντες π τν τράχηλον το Παύλου κατεφίλουν ατόν = echándose al cuello de Pablo lo besaban – cf. con nuestro texto: πέπεσεν π τν τράχηλον ατο κα κατεφίλησεν ατόν);

Jesús recrimina al fariseo que lo ha invitado, el no haberlo recibido con un beso (Lc 7, 45 = φίλημά μοι οκ δωκας· ατη δ φ ς εσλθον ο διέλιπεν καταφιλοσά μου τος πόδας = Tú no me diste el beso de saludo; desde que entré, ella no ha cesado de besarme los pies), mientras que la mujer pecadora sí lo ha hecho (Lc 7, 38 = κα κατεφίλει τος πόδας ατο κα λειφεν τ μύρῳ = le besaba los pies y se los ungía con la mirra).

El beso afectuoso con que el padre recibe a su hijo adquiere la connotación del “amor de amigo”. El padre ha mostrado un amor “maternal” y “paternal”, pero manifiesta, también, con esa postura la perspectiva “amistosa del amor”. Un teólogo medieval (Tomás de Aquino) decía que la amistad es la forma privilegiada del amor, porque es una relación que brota de la libertad. El padre es “padre” por naturaleza pero se convierte en “amigo” por opción.

En ningún momento ha aplicado el padre, como suponía el hijo menor, un tipo de justicia basado en modelos humanos. Según esos esquemas el hijo no debería tener derecho a porción alguna de los bienes familiares. Tendría que ser un jornalero más; él m al volver a casa había decidido eso. En cambio, cuando regresa, el padre no le pide razones de su comportamiento ni le reprocha su traición, sino que lo acoge como hijo mediante la triple manifestación del amor que hemos descrito.

Read Full Post »