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Archive for 18/06/10

Se han conocido hoy los resultados de las PAU. Como hice el año pasado, conviene, aunque sea brevemente, realizar una valoración de dichos resultados.

La poetisa lesbia Safo de Mitilene, cuando habla del amor en el fragmento 24 de la edición de Juan Ferraté (130 de Lobel- Page, Poetarum Lesbiorum fragmenta) dice:

῎Ερος δητ μ᾿ λυσιμλης δνει,

γλυκπικρον μχανον ρπετον

Otra vez Eros, el que afloja los miembros, me atolondra,

dulce y amargo, irresistible bicho.

No he encontrado un adjetivo más apropiado a las sensaciones que he experimentado, cuando he hecho un breve análisis de los resultados. Dulce-amargo (γλυκπικρον), casa muy bien con esos sentimientos que, por las caras que he visto en alumnos y profesores, ha habido hoy en nuestro centro.

Tengo muchas cosas por decir y no quiero amontonarme.

En primer lugar: nuestro centro aportaba 36 alumnos a las PAU y 35 han aprobado, lo que supone el 97′,2%. Es una razón para la parte dulce del adjetivo, excepto para el alumno que no ha superado las pruebas, obviamente.

Después debo decir que mis alumnas han cumplido con solvencia y han conseguido para la asignatura la mejor media de todas las asignaturas de las que se han examinado nuestros alumnos. Las notas que han sacado (10, 9,5, 8,75, 8,25 y 7,5) suponen un 8’80 de media, lo cual no está nada mal.

Además el 10 de Griego II ha sido el único de todo nuestro alumnado. ¡Enhorabuena, Ana! El refrán valenciano dice: “El que és de Déu a la llum es veu”, algo así como “lo justo acaba por imponerse” y esa nota refleja lo que merecías.

El 9’5 de Sofía tampoco está nada mal; sólo ha sido superado por el 10 de Ana y por un 9’75 y dos 9’7, es decir, ha sido la quinta nota ex aequo con otros tres 9’5.

Tercera consideración: mis alumnas han sacado en las PAU casi la misma nota que en la evaluación final; la variación mayor ha sido de 0’75 por abajo y 0’5 por arriba. Eso quiere decir que las notas que han obtenido en su labor de todo un curso se han visto refrendadas en las PAU, lo que no se puede decir de las demás asignaturas. Esto es, ni se han hinchado las notas por parte del profesor en clase, ni el examen ha supuesto que las alumnas obtengan una nota muy por debajo de lo que han ido demostrando todo el año. Estoy contento por ello. Y lo estoy también, porque estas notas en una asignatura que las alumnas han cursado sólo dos años están por encima de sus notas en asignaturas que vienen cursando muchos años.

Y que quede muy claro que, aunque se ha dicho que el examen de Griego era fácil, no debemos olvidar que se ha tenido que traducir el texto en clase; un texto que presentaba dificultades léxicas, morfológicas y sintácticas para alumnas que sólo el año anterior se iniciaban en el alfabeto; ha habido que repasar contenidos gramaticales y sintácticos (no los deseados, por la premura de tiempo); se han visto (no con el detenimiento que hubiéramos deseado) los temas de cultura que las alumnas han tenido que estudiar.

Que nadie caiga en el error de decir que esta asignatura es fácil. Se ha luchado para que lo que exige en las PAU se acomode al verdadero nivel que un alumno puede adquirir en dos cursos de Griego. El Griego no es el Inglés: un texto en griego clásico no se puede traducir como se traduce un texto en inglés; la complejidad sintáctica y el carácter flexivo de la lengua lo impiden, a no ser que se tenga un dominio muy grande de la lengua de Lisias. Ocurre con el griego clásico lo que con el árabe o el ruso.

Cualquier lengua de las que se estudian en las EOI exige siempre que el alumno lea libros de lectura en los distintos niveles y se pueden leer sin demasiados problemas. Yo lo he hecho en alemán o inglés; me ha costado horrores con el ruso y me ha sido casi imposible con el árabe.

Lo mismo ocurre con el griego clásico: no admite una lectura que permita una comprensión rápida y general, como puede ocurrir con los textos en inglés de la prensa. Un texto inglés de literatura ya es mucho más complicado. No digamos en griego. Pues bien, eso hemos hecho en clase: traducir un texto escrito por un logógrafo, ideado para que lo pronunciara, tras aprendérselo de memoria,  un hablante de lengua griega como defensa ante un tribunal; no fue creado para servir de aprendizaje de griego en el siglo XXI.

Debemos recordar también que los contenidos gramaticales, léxicos, sintácticos que se dan en los dos años de Griego en Bachillerato suponen un tanto por ciento bastante bajo de toda la gramática y sintaxis. El griego es lengua difícil. Por no hablar de contenidos que no se ven, o se ven como aproximación: filosofía, religión, vida cotidiana, métrica, literatura, sociedad, mitología, …

Volviendo a nuestro análisis y hablando de asignaturas, las medias de esta selectividad en nuestro centro han sido las siguientes (ofrecemos entre paréntesis la media de las PAU del año pasado):

Matemáticas II: 2,63 (5,01)

Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales: 3,82 (6)

Historia de España: 5,’6 (7’63)

Ciencias de la Tierra: 5,27 (6,60)

Física: 5,41 (6’26)

Inglés: 5,53 (7,39)

Economía: 5,85 (7,20)

Tecnología: 5,95 (-)

Biología: 6,05 (6,17)

Latín: 6,07 (8,76)

Castellano: 6,48 (6,46)

Valenciano: 6,58 (6,88)

Filosofía: 6,59 (6,54)

Historia del Arte: 6,78 (7,25)

Química: 6,80 (6,73)

Geografía: 7,40 (7,63)

Dibujo Técnico: 7,79 (6,04)

Griego: 8,80 (8’16)

Como se observa, las medias son más bajas en muchas asignaturas. Especialmente significativos son los casos de ambas Matemáticas. Parece que el examen de Matemáticas II era difícil y hubo una pregunta con un enunciado bastante mejorable, lo que ha provocado unas notas muy bajas.

Otra asignatura con polémica en la forma de realizar el enunciado, al menos de una de las opciones, es la de Historia de España; ésta parece ser la razón en la bajada de 2 puntos en las medias de este año y el pasado.

Bajadas significativas son también las de Inglés y Economía, y especialmente de Latín, cuyo examen ha provocado ampollas en muchos profesores, incluidos los correctores.

Ciencias de la Tierra y Física bajan 1 punto, más o menos, de media, algo que se puede considerar normal.

Las demás asignaturas obtienen unos resultados similares (hablamos siempre de menos de 1 punto); Dibujo Técnico mejora su media en casi 2 puntos y Griego consigue mejorar unos ya buenos resultados (segunda mejor media del año pasado) y convertirse en la mejor media y obtener la mejor nota, como ya hemos comentado.

Vuelvo a insistir: las notas obtenidas por las alumnas en Griego tienen un gran mérito. ¡Que nadie caiga en el sacrilegio de decir: “ah, en Griego se lo ponen fácil”! No, amigos. Son el resultado de dos años de estudio, porque, como decíamos en otros artículos al hablar de las ponderaciones, una asignatura de continuidad es garantía de éxito.

¡Qué gusto leer ahora el análisis que realizaba Elena Pingarrón, que Ana Ovando ofreció de forma más clara, y que aportábamos en el artículo, cuyo enlace acabamos de dar!

En el capítulo de medias de los alumnos, debo decir que tres de las alumnas de Griego ocupan posiciones de honor: Ana es la segunda mejor nota (12,09), una vez aplicada la ponderación, Sofía la sexta (10,47) y Verónica la séptima (10,32). Nos congratulamos de que el Griego haya tenido que ver con ello. En este sentido debo comentar que la nota de Griego de mis cinco alumnas ha sido la mejor, en todos los casos, de la Fase Específica; además, cuatro de ellas han obtenido con Griego su mejor nota, y en un caso ha sido la tercera mejor nota, a sólo 0,75 de la mejor nota.

No pueden decir lo mismo otros alumnos que, con mejores expedientes, han visto mermada su nota final por los malos resultados en asignaturas como Matemáticas. O, visto de otro modo, los buenos expedientes han conseguido minimizar una pequeña debacle ocasionada por notas bajas en las fases General y Específica.

Más datos: las tres matrículas de honor que el centro concedió han obtenido los tres mejores resultados, y en el orden en el que obtuvieron su media. Esto me sirve para demostrar, una vez más, dos cosas:

– la importancia de un buen expediente en Bachillerato (y ese expediente es de 1º y 2º).

– la importancia de la continuidad en la elección de asignaturas, como Griego, que ayudan a subir ese expediente y a conseguir una buena nota.

Eso debe llevarnos a no dar tanta importancia a las ponderaciones, ¿o sí?. A algunos las dichosas ponderaciones los han perjudicado, a otros los han beneficiado; pero lo que ha causado estragos en muchos alumnos han sido las notas de la Fase General (que, recordemos, aportan un 40% a la nota final).

Ha sido también crucial determinar qué asignatura de modalidad dejar para la Fase General. Mis alumnas decidieron elegir Griego para la Específica y… han acertado.

Mis alumnas han sacado de media total:

12,09

10,47

10,32

9,42

8,29

Si hubieran hecho Griego en la Fase General hubieran obtenido:

11,72 (-0,37)

10,23 (-0,24)

10,07 (-0’25)

9,11 (-0,31)

7,99 (-0,30)

No son diferencias excesivas. Otras cifras. Vamos a aplicar a mis alumnas el sistema anterior de las PAU.

Hubieran obtenido sobre 10:

8, 7 (=  12,18 sobre 14, en lugar de 12,09)

7,43 (=  10,40 sobre 14, en lugar de 10,47)

7,39 (=  10,35 sobre 14, en lugar de 10,32)

6,53 ( =  9,14 sobre 14, en lugar de 9,42)

5,83 (=  8,16 sobre 14, en lugar de 8,29)

Vuelvo a las sensaciones dulce-amargas. Ha sido ésta, creo, una buena promoción en nuestro centro, con alumnos y alumnas brillantes. Las notas de las PAU han dejado cierto regusto amargo. Las notas de Historia de España y Matemáticas II, las de Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales o las Inglés (16 alumnos no llegan al 5 y la media de esta asignatura es de 5’53), han hecho que alumnos con un gran expediente no hayan podido conseguir las notas deseadas.

Una ojeada a la media de la Fase General nos permite ver que la media más alta es un 7,95 (seguido por un 7,94 de una de las alumnas de Griego) que se ha visto perjudicado por la nota de Historia de España.

Concluyo, aunque quisiera decir más cosas.

1. Enhorabuena a mis alumnas por su dedicación, esfuerzo, entusiasmo y … por su elección.

2. Las notas de Griego II han obtenido la mejor media de todas las asignaturas.

3. El único 10 de nuestros alumnos en las PAU ha sido en Griego y, además, muy merecido. Si Ana obtuvo un 10 en la evaluación final en el instituto, el nuevo 10 de las PAU demuestra que fue un 10 justo, ganado a pulso. Algunas notas de la Fase General le han bajado una media final que hubiera podido ser espectacular, pero que, aun así, es magnífica. Es, además, la segunda mejor nota de la Fase Específica con 3,61

4. Sofía puede estar muy satisfecha con su 6º lugar en las medias. Además, su 7’62 de la Fase General es la cuarta mejor media y su nota de Griego la quinta mejor nota. Es la 6º en la Fase Específica.

5. Verónica ha tenido la segunda mejor media en la Fase General, a una sola centésima de la mejor, y la 7ª mejor media.

6. La otra Ana obtiene una media global entre las 15 primeras y es 5º en la Fase Específica, con 3,16.

7. Marta ha tenido algún tropiezo en la Fase General, pero se ha defendido muy bien en la Específica, donde el Griego le ha dado su mejor nota en las PAU.

En resumen:

– sensación amarga porque, creo, que las notas de muchos alumnos, incluidas las de Griego, no demuestran su verdadera valía. Algo ha fallado en algunas asignaturas; hay alumnos muy brillantes que han patinado en alguna de ellas y no sólo uno; eso demuestra que algo no se hizo bien por parte de los encargados de poner las pruebas.

– sensación muy dulce por los resultados de mis alumnas en Griego. Han dejado el listón muy alto, muy difícil de superar. Casualmente he encontrado la media obtenida en junio de 2007: fue un 7’78 en una magnífica promoción. La media bajó por el examen flojo de una de las chicas (un mal día lo tiene cualquiera); de lo contrario hubiera superado con creces el 8, como en esta ocasión.

De  las PAU  digo, pues, que, como Safo decía de Eros, me han dejado un sabor  dulce y amargo.

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