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Archive for 2 02+01:00 noviembre 02+01:00 2011

Empiezo con la viñeta de Gallego y Rey de hoy en El Mundo. La explico, por si no se ve bien:

Viñeta 1: el caballo de Troya, de madera, con sus ruedas y la bandera de Grecia en el anca izquierda. A sus pies, en la parte posterior, a la altura de la cola del animal, y, por ende, de lo que queda bajo la cola, Sarkozy, Berlusconi, Zapatero y Merkel, con cara de miedo, mirando hacia la trampilla practicada en la panza del animal (Timeo Danaos et dona ferentes; esto lo aporto yo, no aparece en la viñeta).

Viñeta 2: aparece lo mismo, sólo que los cuatro políticos han sido cubiertos por una gruesa capa de excremento (en griego κόπρος) del caballo. La amenaza no estaba en la panza, sino en salva sea la parte.

En efecto, del caballo no han salido guerreros griegos para conquistar Troya, sino una capa de mierda que puede hacer peligrar la estabilidad económica europea y poner en jaque al euro.

Grecia la lía”, “Jaque al euro”, “Grecia pone en jaque al euro”, “Grecia desata el pánico en los mercados con su referéndum y abre una crisis política en la UE”, “El órdago de Papandreu devuelve a Europa al caos”,  “El referéndum griego pone a Europa al borde del abismo”, “El drama griego”, etc. son los titulares que pueden leerse hoy, ayer y, a buen seguro, mañana en la prensa generalista y, especialmente, en la económica.

No es este un blog dedicado a la economía, y no vamos a referirnos a la situación que vive el país heleno y los daños colaterales que puede causar dicha situación en la Unión Europea, pero sí vamos a detenernos en el lenguaje usado por la prensa, para darnos cuenta de su relación con la lengua griega, y en parte con la latina.

Giorgios Andreas Papandreu, primer ministro de Grecia, hijo de Andreas y nieto de Giorgios Papandreu, también primeros ministros del país, ha revolucionado a los dirigentes políticos y, de paso, a las bolsas europeas, con su intención de someter a referéndum el plan de rescate que ha acordado la Unión Europea.

Leíamos en un periódico económico.

Ayer vivimos una jornada de pánico en los mercados europeos. La bolsa cayó en picado y las primas de riesgo de países como Italia o España se dispararon. Y la culpa de todo este nerviosismo es el anuncio por parte del Gobierno socialista griego que lidera Papandreu de la intención de realizar un referéndum para que sea el pueblo heleno quien decida si aceptan o no el segundo rescate que les ofrece la Unión Europea.

Acabamos de leer en El Mundo esta nota de prensa del gobierno heleno:

«Creemos que el Gobierno ganará una vez más la moción de confianza para seguir adelante con sus planes«. No daremos marcha atrás a nada de lo que tengamos que hacer para salvar el país. El referéndum será un mandato claro, un mensaje claro dentro y fuera de Grecia sobre nuestro recorrido europeo y nuestra participación en el euro”.

Papandreu ha confiado en que los socios de Grecia apoyarán sus políticas, al tiempo que ha urgido a los líderes del G-20, que se reunirán entre el 3 y el 4 de noviembre en Cannes, a «garantizar que la democracia está por encima del apetito de los mercados».

De hecho, el primer ministro heleno ha llegado a afirmar en un comunicado que «los socios internacionales de Grecia estaban al tanto de mis intenciones del referéndum». Papandreu se mostró seguro de que «respetarán y apoyarán las resoluciones del país».

Su afirmación contrasta con la sorpresa con la que ha sido recibida la noticia en las capitales europeas. Sin ir más lejos, el primer ministro de Luxemburgo y presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, reaccionó el martes con malestar y afirmó que Papandreu tomó la decisión de celebrar un referéndum sin haber consultado o informado previamente a los demás mandatarios europeos. Al término de la maratoniana (otra referencia griega) reunión de siete horas de Papandreu con sus ministros, los miembros del Gabinete han reiterado su apoyo a la decisión del primer ministro, al tiempo que han confirmado que la consulta popular tendrá lugar «lo antes posible», justo después de que los puntos básicos del rescate sean formulados.

El anuncio del Ejecutivo griego se produce después de que varios legisladores del PASOK, el partido de Papandreu, hayan pedido la dimisión de Papandreu y que la oposición directamente haya solicitado la convocatoria de elecciones anticipadas.

Las diputadas Milena Apostolaki y Vaso Papandreu abrieron fuego solicitando un gobierno de unidad nacional. Poco después, seis miembros del partido han pedido al líder griego que dimita y otra diputada le retiraba su apoyo. Estas bajas han reducido la mayoría del Ejecutivo del primer ministro a 152 escaños de los 300 que tiene el Parlamento.

Así, Papandreu viajará este miércoles a Cannes (Francia) para reunirse con la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés Nicolas Sarkozy, que han demandado explicaciones a Grecia sobre la convocatoria sorpresa de la consulta popular.

Pero ciñámonos al asunto del lenguaje.

Las dos palabras que dan título al artículo, y que están siendo usadas de forma profusa estos días, son ellas mismas griegas: crisis y drama. Si uno busca en la red el término “drama griego”, ya son muchas las entradas que nos remiten a la crisis económica griega y sus derivadas y ya no al origen del teatro, comedia y tragedia, que tuvo lugar en el ahora convulso, a la par que quemado, suelo griego.

Europa se tambalea ante la crisis griega y el referéndum que Papandreu propone a su pueblo. Recordemos que nuestro continente debe su nombre a la princesa fenicia raptada por Zeus en forma de toro y llevada a Creta. Eso, si no queremos verlo como una fusión entre los elementos εὐρύς “amplio, ancho” y ὤψ, ὄπός “vista, mirada”, por lo que significaría “de amplia mirada”.

Otra etimología nos lleva a un préstamo semita (recordemos la procedencia fenicia de la princesa Europa) con un elemento -rb-, alternante con -grb- (cf. árabe, de donde procede el nombre Algarve o el nombre de Marruecos, Al Magrib – لمغرب – , es decir, en ambos casos, el oeste, el poniente). Puede leerse más aquí y en este lugar.

Es evidente que también la moneda ahora en jaque, por seguir con la terminología periodística, tiene origen griego. El 15 diciembre de 1995, en el Consejo Europeo de Madrid, los estados miembros de la Unión Europea aprueban la creación de una moneda común europea, bautizándola con el nombre de: euro, y fijando la fecha límite para su puesta en circulación en el 1 de enero del 2002.

El símbolo del euro (€), desarrollado por la Comisión Europea, se inspira en la letra épsilon (ε) del alfabeto griego. Se escogió este símbolo como referencia a la inicial de Europa, E. Las dos líneas paralelas hacen referencia a la estabilidad dentro del área euro. Estabilidad ahora en entredicho, por supuesto.

Ya que estamos con el euro, cabe decir que en los billetes el nombre EURO aparece en grafía griega, ΕΥΡΩ, y que deberá aparecer en alfabeto cirílico en el caso de la adhesión, aún remota, a la UE de Bulgaria, Macedonia y Serbia (sería ЕВРО).

Por cierto, ya que estamos con la Unión Europea, debemos recordar que su lema es Unida en la diversidad, en latín, In varietate concordia.

Recordemos también la presencia de las iniciales de los bancos centrales europeos (BCE, ECB, EZB, EKT, EKP) en cinco variantes lingüísticas que abarcan las lenguas de los once países (Alemania, Austria, Bélgica, España, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos y Portugal) que en el 2002 eran miembros oficiales de la UE y adoptaron la moneda única.

BCE = Banco Central Europeo, Banque Centrale Européenne (francés), Banca Centrale Europea (italiano), Banco Central Europeu (portugués), para España, Francia, Bélgica, Luxemburgo, Italia y Portugal

ECB = European Central Bank (inglés) para Irlanda, Europese Centrale Bank (holandés), para Holanda.

EZB = Europäische ZentralBank (alemán) para Alemania y Austria

EKT = Ευρωπαϊκή Κεντρική Τράπεζα (griego) para Grecia.

EKP = Euroopan keskuspankki (finés) para Finlandia

La palabra griega “banco” (Τράπεζα) está relacionada con la palabra “mesa” (τραπέζι). En griego clásico “mesa” era τράπεζα, y se aplicaba en época de Jesús de Nazaret a la de los cambistas.

El cambista (τραπεζίτης, κολλυβιστής) era la persona que cambiaba las monedas extranjeras a la moneda judía corriente, la única aceptada para el pago del impuesto del templo o como ofrenda voluntaria. En tiempos del NT, gran número de judíos extranjeros y de prosélitos visitaban cada año Jerusalén, en especial durante las grandes festividades, trayendo consigo su dinero extranjero que no era recibido en el templo.  Los sacerdotes sólo aceptaban, como ofrendas, tetradracmas y didracmas tirias (siclos y ½ siclos, respectivamente), por lo que había necesidad de ubicar cambistas en lugares estratégicos. Durante las fiestas, estos cambistas -que comúnmente tenían sus puestos en la ciudad -eran admitidos en el atrio de los gentiles del templo; allí, cada uno se sentaba ante una mesa o banco (gr. τράπεζα [de aquí, τραπεζίτης, «banquero»; Mt. 25, 27]).  De acuerdo con el Talmud, por cada ½ siclo que cambiaban se les permitía cargar una comisión de 1 κόλλυβος (igual a 0,776 g de plata).  Por esta causa se los llamó κολλυβισταί (Mt. 21, 12; Mr. 11, 15; Jn. 2, 15).

Lo leemos en el episodio de la expulsión de los mercaderes del templo:

κα εσλθεν ᾿ Ιησος ες τ ερόν, κα ξέβαλεν πάντας τος πωλοντας κα γοράζοντας ν τ ερ, κα τς τραπέζας τν κολλυβιστν κατέστρεψεν κα τς καθέδρας τν πωλούντων τς περιστεράς.

Jesús entró en el templo y echó fuera a los que vendían y compraban en el templo, volcó las mesas de los cambistas y las sillas de los que vendían palomas.

Pero sigamos con nuestro artículo. Tras crisis, drama, Europa y el euro, podemos afrontar ahora términos como “abismo”, “pánico”, “error colosal”, “caos”, “referéndum”, “urbi et orbi de la crisis”.

Un referéndum es un “plebiscito, una consulta directa al pueblo“. Es una abreviatura sustantiva de la expresión ad referendum (para consultar) y se dice del sometimiento de una cuestión a todo el cuerpo de votantes de un estado. Se practicó por primera vez en Suiza. Referendum es el acusativo singular del participio de futuro pasivo o gerundivo del verbo refero (relatar, consultar, someter, restablecer).

Hemos llegado a leer también el titular ”urbi et orbi de la crisis”.

Urbi et orbi, esto es, a la ciudad y al mundo. Son los dativos singulares de los sustantivos urbs, urbis (ciudad) y orbis, orbis (mundo). En nuestra cultura occidental y, en especial, romana la ciudad por excelencia es Roma. En esto sentido el Papa da su bendición urbi et orbi, a la ciudad de Roma y al mundo entero, en las fiestas de Navidad y Año Nuevo. Muchas veces el aforismo se usa mal y la gente dice “urbi et orbe”, mezclando dos casos, dativo y ablativo. Urbi et orbi significa, pues, a todo el mundo.

La propuesta de Papandreu ha causado el pánico. De nuevo referencias griegas.

El DRAE dice:

pánico, ca. (Del lat. panĭcus, y este del gr. Πανικς).

1. adj. Referente al dios Pan.

2. adj. Se dice del miedo extremado o del terror producido por la amenaza de un peligro inminente, y que con frecuencia es colectivo y contagioso. U. t. c. s. m.

En efecto, parece que el dios Pan se aparecía a los rebaños y causaba en los animales un gran miedo. También se atribuían al dios Pan ruidos de origen desconocido en montañas y valles. Corominas dice:

Pánico (S. XVII) viene del griego «panikón» (Πανικόν), abreviación de «dêima panikón» (δεῖμα Πανικόν), “terror causado por Pan”, divinidad silvestre griega a quien se atribuían ruidos de origen desconocido en montañas y valles.

Otra explicación:

Al parecer la palabra “pánico” proviene del dios griego Pan, que en la batalla de Maratón, que enfrentó a los griegos contra los persas, para ayudar a los griegos sembró el terror entre las tropas persas. A ese terror se lo llamó «Terror Pánico«. Aunque Pánico se utiliza para todas las cosas que tienen que ver con el dios Pan, luego se usó ese adjetivo para nombrar un estado de conciencia que denota un peligro inminente y que es colectivo y contagioso.

Por su parte, el escritor y viajero Pausanias, en su Descripción de Grecia X, 23, 7 escribe, a propósito de su descripción de la batalla entre los griegos y los gálatas de Breno:

ν δ τ νυκτ φβος σφσιν μππτει Πανικς· τ γρ π ατας οδεμις δεματα κ τοτου φασ γνεσθαι.

Pero durante la noche fueron presas del pánico, pues dicen que los miedos que no tienen ninguna causa vienen del dios Pan.

Otra explicación en este video.

¿Nos llevará al abismo el referéndum de Grecia?

El DRAE en su primera acepción dice:

Abismo. (Quizá del lat. vulg. *abyssimus, der. de abyssus, y este del gr. ἄβυσσος, sin fondo).

1. m. Profundidad grande, imponente y peligrosa, como la de los mares, la de un tajo, la de una sima, etc. U. t. en sent. fig. Se sumió en el abismo de la desesperación.

En efecto, “fondo” se decía, en griego, entre otras formas βυσσός, βυσσο. Con la alfa privativa (), significa “sin fondo”, “abismo”. Aparece con frecuencia en la Vulgata y en los Santos Padres.

Relacionado con “abismo” tenemos el adjetivo “abisal”, de “abismal”, para referirse a las zonas del mar profundo que se extienden más allá del talud continental, y corresponden a profundidades mayores de 2000 m.

¿Se producirá un caos en Europa?

Otra palabra griega: caos.

El DRAE dice:

caos. (Del lat. chaos, y este del gr. χος, abertura).

1. m. Estado amorfo e indefinido que se supone anterior a la ordenación del cosmos.

2. m. Confusión, desorden.

También «gas» procede de caos.

Lo cierto es que “caos” era el estado primitivo del universo, como explica Hesíodo en su Teogonía:

τοι μν πρτιστα Xος γνετ᾿ ατρ πειτα

Γαῖ᾿ ερστερνος, πάντων δος σφαλς αε

 θαντων οἳ χουσι κάρη νιφεντος ᾿Ολμπου,

Τάρταρ τ᾿ ερεντα μυχ χθονς ερυοδεης,

δ᾿ ῎Ερος, ς κλλιστος ν θανάτοισι θεοσι,

λυσιμελς, πάντων τε θεν πντων τ᾿ νθρπων

δάμναται ν στθεσσι νον κα πφρονα βουλν.

κ Xεος δ᾿ ᾿Ερεβς τε μλαιν τε Νξ γνοντο·

Νυκτς δ᾿ ατ᾿ Αθρ τε κα ῾Ημρη ξεγνοντο,

ος τκε κυσαμνη ᾿Ερβει φιλτητι μιγεσα.

En primer lugar existió el Caos. Después Gea la de amplio pecho, sede siempre segura de todos los Inmortales que habitan la nevada cumbre del Olimpo. Por último, Eros, el más hermoso entre los dioses inmortales, que afloja los miembros y cautiva de todos los dioses y todos los hombres el corazón y la sensata voluntad en sus pechos. Del Caos surgieron Érebo y la negra Noche. De la Noche a su vez nacieron el Éter y el Día, a los que alumbró preñada en contacto amoroso con Érebo. (traducción de Aurelio Pérez Jiménez en Gredos).

Caos, crisis, abismo, error colosal.

Un coloso. (Del lat. colossus, y este del gr. κολοσσς), es

1. m. Estatua de una magnitud que excede mucho a la natural, como fue la del coloso de Rodas.

2. m. Persona o cosa que por sus cualidades sobresale muchísimo.

Seguro que les ha parecido un artículo dislocado, difuso, farragoso. Sólo quería hacer ver las referencias al mundo griego antiguo, y a la lengua griega, en todos estos titulares y noticias relativas a la crisis griega.

Y todavía queda por hablar de si el referéndum es un signo de “democracia”, de que la democracia actual no es asamblearia, sino representativa y, en ese sentido, no cabe el referéndum, del “sistema” de corrupción instalada hace años en Grecia, del 2% de funcionarios del país heleno, de la falta de reformas que han llevado a esta situación extrema, de que la Grecia actual, debido a la “turquización”, está muy lejos de sus notables predecesores de la época clásica. Todo eso y más se lee en la prensa y se escucha en las radios.

Como el cambio en la cúpula militar griega que algunos ven como un miedo al ruido de sables en un país con 400. 000 militares, el 37’1 por cada 1000 habitantes, cifra sólo superada por Rusia.

Lástima que Grecia sea examinada a conciencia por una crisis que se puede llevar por delante a Italia (Gracia capta ferum victorem cepit) y tal vez a España.

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