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Archive for 7 07+01:00 septiembre 07+01:00 2012

En la danza clásica veo el triunfo de la concepción estudiada sobre la vaguedad, de la regla sobre lo arbitrario, del orden sobre el azar… Veo en ella la perfecta expresión del principio apolíneo. (Igor Stravinsky)

Si la madre de Apolo fue Leto, entonces ciertamente su padre fue Fyodor (Balanchine, en un telegrama de cumpleaños dirigido a Igor Stravinsky el 18 de junio de 1945).

 Estas dos citas aparecen en el librito que acompaña al CD con la grabación de tres ballets griegos de Stravinsky de la casa discográfica Naxos. Las notas del librito corren a cargo de Robert Craft, que también dirige a las dos orquestas que ejecutan las piezas musicales: la Sinfónica de Londres y la de Saint Luke. Craft mantuvo una estrecha y fructífera amistad con el compositor Igor Stravinsky, una relación que tuvo como resultado una gran cantidad de grabaciones y libros.

Nosotros traducimos del inglés estas notas, muy interesantes y provechosas para nuestro breve estudio de estas tres piezas de ballet inspiradas en la mitología griega.

Sigue escribiendo Craft:

Stravinsky eligió el asunto. El francés original del siguiente texto, adaptado del Himno Homérico a Apolo Delio, estaba pegado al encabezado de la primera página de su libro de notas:

Ilitía llega a Delos. Leto estaba embarazada y, sintiendo el momento del alumbramiento, echó sus brazos alrededor de una palmera e hincó sus rodillas en la suave hierba. La tierra sonrió bajo ella y el niño salió a la luz… Dos diosas, ayudantes de Leto, lavaron al niño con agua pura y limpia. Por pañales le dieron un blanco velo tejido en fino lino, ciñéndolo con un cordón de oro. Temis le ofreció néctar y ambrosía.

Creemos oportuno ofrecer la traducción de este fragmento a cargo de Luis Segalá:

Cuando Ilitia, que preside los dolores del parto, hubo entrado en Delos, a Leto le llegó el parto y se dispuso a parir. Echó los brazos alrededor de una palmera, hincó las rodillas en el ameno prado y sonrió la tierra debajo: Apolo salió a la luz… las diosas te lavaron casta y puramente con agua cristalina; y te fajaron con un lienzo blanco, fino y nuevo, que ciñeron con un cordón de oro … sino que Temis, con sus manos inmortales, le propinó néctar y agradable ambrosía.

 Éste es el texto en el original griego:

εὖτ᾿ π Δλου βαινε μογοστκος Ελεθυια,

τν ττε δ τκος ελε, μενονησεν δ τεκσθαι.

μφ δ φονικι βάλε πχεε, γονα δ᾿ ρεισε

λειμνι μαλακ, μεδησε δ γαῖ᾿πνερθεν·

κ δ᾿ θορε πρ φως δ, θεα δ᾿ λλυξαν πασαι.

νθα σἤϊε Φοβε θεα λον δατι καλ

γνς κα καθαρς, σπρξαν δ᾿ ν φάρεϊ λευκ

λεπτ νηγατέῳ· περ δ χρσεον στρφον¸ ἧκαν.

οδ᾿ ρ᾿ ᾿Απλλωνα χρυσάορα θσατο μτηρ,

λλ Θμις νκταρ τε καμβροσην ρατεινν

θανάτσιν χερσν πρξατο

Apolo era el hijo de Zeus, el dios, y de Leto, una mortal. Leto llevaba nueve días y nueve noches con dolores de parto antes de que Ilitía (“Eleuthis”, en una tablilla encontrada en Cnosos), la divinidad del alumbramiento, llegó a ella. Temis era la diosa de la justicia.

Apolo, el dios del Sol y de la música, está asociado con el número sagrado oriental siete, que corresponde al modo diatónico que el compositor parece haber tenido en mente desde el principio. Apollo es el homenaje de Stravinsky al concepto griego de la unidad de música, danza, pintura y poesía, pero de paso también al clasicismo francés del siglo diecisiete: Racine (poesía), Arbeau (danza), Poussin (pintura), Lully (música).

Es también probable que Stravinsky viera el tema de la obra como una alegoría de su propia religión: Apolo, como hombre-dios, con un nacimiento humano y una ascensión divina. Arlene Croce observa que, como Apolo, “el niño Cristo fue envuelto en pañales”, y Stravinsky puede haber sido influido por otros tantos paralelos como el “tres” de las Musas, los Magos, la armonía triádica, así como por la imagen de la oscuridad antes de la llegada de Apolo y la luz que lo acompaña.

El compositor es el autor de la puesta en escena (scenario). El 4 de enero de 1928 comunicó a su editor de París que la música estaba preparada para ser copiada, pero no la puesta en escena, que “según la imagino, requiere una madura reflexión”. La partitura manuscrita de la primera escena incluye el telón, la iluminación, avisos de salida y entrada, así como algunas indicaciones para la coordinación de la música con la acción del escenario, dispuestos por Stravinsky. La música para el Prólogo, el Nacimiento de Apolo, la Primera Variación de Apolo y el Pas d’action fue compuesta en Niza, entre mediados de julio y mediados de septiembre de 1927. El 28 de septiembre Stravinsky interpretó su arreglo pianístico de estas piezas para Dyagilev, quien describió el hecho en una carta  dirigida a Serge Lifar dos días después:

“Pasé todo el día con él, y a las cinco lo despedí en la estación. Fue un encuentro totalmente satisfactorio… Después de la comida tocó la primera media parte del ballet para mí. Es, por supuesto, una obra asombrosa, extraordinariamente tranquila y con una mayor claridad que cualquier obra que hay compuesto: un contrapunto de filigrana alrededor de unos claros y transparentes temas, todo en tono mayor, música no de este mundo, sino de cualquier lugar de allá arriba…”

La partitura fue completada el 20 de enero de 1928, y el 22 de enero la tocó para Dyagilev y George Balanchine. Los movimientos son los siguientes:

  1. Prólogo: El nacimiento de Apolo
  2. Variación de Apolo
  3. Pas d’action: Apolo y las Musas
  4. Variación de Calíope
  5. Variación de Polimnia
  6. Variación de Terpsícore
  7. Variación de Apolo
  8. Pas de deux: Apolo y Terpsícore
  9. Coda: Apolo y las Musas
  10. Apoteosis: Apolo y las Musas

El final de Apollo es trágico. Robert Garis perspicazmente señala: “Cuando Apolo y las Musas abandonan el escenario, nos dejan atrás en nuestra inmortalidad. Este movimiento, el más conmovedor del ballet es el único en tono menor”.

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