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Archive for 11/11/12

Seguimos con el vocabulario básico de la filosofía.

14. Metafísica: Del griego μετὰ τὰ φυσικά (después de los libros dedicados a las cosas de la naturaleza, designación que se aplicó en la ordenación de la obras de Aristóteles a los libros de la filosofía primera). En efecto, las obras del filósofo peripatético fueron ordenadas por Andrónico Rodio que elaboró un corpus en el que la filosofía primera fue colocada después de los libros sobre la naturaleza La preposición μετά significa después de y el adjetivo φυσικός referido a las cosas de la naturaleza, derivado de φύσις (naturaleza).

Parte de la filosofía que trata del ser en cuanto tal, y de sus propiedades, principios y causas primeras.

Sobre la ordenación de Andrónico Rodio, nos parece interesante este pasaje de Fray Benito Jerónimo Feijoo en su Teatro crítico universal / Tomo cuarto Discurso séptimo: Mérito, y fortuna de Aristóteles y de sus Escritos (XV 50-53)

50. Por lo que toca a la corrupción de las Obras de Aristóteles, es cuento largo, y se necesita de desenvolver un pedazo de historia, el que tomaremos de dos grandes Autores, Estrabón, y Plutarco. Es de saber, que Aristóteles al tiempo de morir entregó todos sus libros a su discípulo Teofrasto, como también la Presidencia del Liceo. Teofrasto los entregó con el resto de su Biblioteca a su discípulo Nelo. Este hizo transportarlos a Scepsis, Ciudad de la Troade, Patria suya, y los dejó a sus herederos: los cuales viendo la ardiente solicitud con que los Reyes de Pérgamo, de quienes eran vasallos, buscaban todo género de libros, y mucho más los de mayor estimación, para hacer una rica, y numerosísima Biblioteca, no queriendo enajenarse de los de Aristóteles, que consideraban como una porción preciosa de su herencia, los escondieron debajo de tierra, donde estuvieron sepultados cerca de ciento y sesenta años, al cabo de cuyo espacio de tiempo fueron extraídos por la posteridad de Neleo, de aquella obscura prisión; pero muy maltratados, porque por una parte la humedad destiñendo el pergamino había borrado mucho; por otra los gusanos los habían roído en varias partes. En este estado fueron vendidos a Apelicón Teico, rico vecino de Atenas, y muy codicioso de libros, el cual los hizo copiar; pero los Copiantes, que carecían de la habilidad necesaria, llenaron incongruentemente los vacíos, supliendo según su capricho, los pasajes que estaban borrados ó comidos. Después de la muerte de Apelicón, su Biblioteca fue transportada a Roma por el dictador Sila, y en ella los libros de Aristóteles, los cuales fueron comunicados por el Bibliotecario de Sila al Gramático Tiranicón, que era amigo suyo, y de las manos de este pasaron a las de Andrónico Rodio, que hizo sacar varias copias de ellos.

51. Ateneo está opuesto a esta relación, porque dice que Neleo no dejó los libros de Aristóteles a sus herederos, sino que los vendió a Ptolomeo Filadelfo, Rey de Egipto. Y aquí se hace lugar el reparo que ofrecimos arriba. Si los libros que tenemos de Aristóteles, no fueron extraídos ó copiados de los ejemplares de Alejandría, la multitud de libros espurios ó supuestos a Aristóteles que había en aquella gran Biblioteca, no induce incertidumbre alguna sobre las Obras de Aristóteles que corren. O digámoslo de otro modo: Si fueron copiados nuestros libros del original que guardaron los sucesores de Neleo, asegurados estamos por esta parte de la legitimidad de ellos, sin que el error que se padeció en Alejandría, comprando los espurios, nos pueda perjudicar. Ahora, pues, en esta materia más fe merecen Estrabón, y Plutarco, que Ateneo: ya porque son dos contra uno, ya porque Estrabón es más antiguo que Ateneo, ya porque alcanzó a Tiranión, y a Andrónico Rodio, y vivió en la misma Ciudad de Roma donde estaban aquellos dos: circunstancias que persuaden, que estaba bien enterado de los hechos. Añado, que no se dice, cuándo ó por qué medio se nos comunicaron los libros, ó legítimos ó espurios de Aristóteles, que había en la Biblioteca de Ptolomeo Filadelfo. Esta Biblioteca, según cuenta Plutarco, fue quemada por los Soldados de César en la guerra de Alejandría. Después del incendio no se pudo sacar copia de ellos; antes del incendio no hay testimonio ó memoria que lo persuada.

52. En atención a lo dicho, parece ser que el error padecido en Alejandría, ó la multitud de libros supuestos a Aristóteles que había en aquella Biblioteca, no induce en los que hoy tenemos la grande incertidumbre que pretenden los Autores arriba alegados. Pero nos queda para contrapeso la corrupción del texto, ocasionada de los Copiantes de Atenas.

53. A ésta sucedió otra segunda en Roma; porque, según Estrabón, también aquí hubo la inadvertencia de dar a copiar los ejemplares a sujetos idiotas, que cometieron muchos errores en el traslado; y así el texto, que había venido de Atenas viciadísimo, en Roma se puso peor. Estos fueron los libros de Aristóteles que se hicieron públicos en Roma, y muy probablemente no había otros en el mundo; pues los de la Biblioteca de Alejandría, siendo verdadera la narrativa de Estrabón, todos se deben creer espurios. Conque siendo preciso que las obras de Aristóteles que hoy existen, sean copia de las que traídas de Atenas se publicaron en Roma, es consiguiente necesario, que el texto que hoy tenemos esté en muchas partes corrompido, y que atribuyamos a Aristóteles lo que le pasó por el pensamiento.

15. Paradoja: Del griego παράδοξον (inesperado, increíble, extraño, raro, paradójico), adjetivo formado por la preposición παρά (contra) y el sustantivo δόξον (opinión, manera de ver, parecer, concepto) derivado del verbo δοκέω (creer, pensar, opinar, suponer).

Idea extraña u opuesta a la común opinión y al sentir de los hombres. Aserción inverosímil o absurda, que se presenta con apariencias de verdadera.

Leemos en Platón, República 472a:

ἐξαίφνης γε σύ, ἦν δ᾽ ἐγώ, ὥσπερ καταδρομὴν ἐποιήσω ἐπὶ τὸν λόγον μου, καὶ οὐ συγγιγνώσκεις στραγγευομένῳ. ἴσως γὰρ οὐκ οἶσθα ὅτι μόγις μοι τὼ δύο κύματε ἐκφυγόντι νῦν τὸ μέγιστον καὶ χαλεπώτατον τῆς τρικυμίας ἐπάγεις, ἐπειδὰν ἴδῃς τε καὶ ἀκούσῃς, πάνυ συγγνώμην ἕξεις, ὅτι εἰκότως ἄρα ὤκνουν τε καὶ ἐδεδοίκη οὕτω παράδοξον λόγον λέγειν τε καὶ ἐπιχειρεῖν διασκοπεῖν.

-Repentinamente –dije- has asaltado mi exposición, sin perdonarme que divagara. Tal vez no te das cuenta de que, apenas he esquivado las dos primeras olas, ahora me conduces frente a la tercera, que es la más grande y la más peligrosa. Después de que la hayas visto y oído, serás más indulgente conmigo, porque con razón yo titubeaba y temía exponer e intentar el examen de un argumento tan paradójico.

Teofrasto, en Caracteres 1, 6, cuando habla del fingidor también usa el término παράδοξον:

καὶ τὸ ὅλον δεινὸς τῷ τοιούτῳ τρόπῳ τοῦ λόγου χρῆσθαι: ‘οὐ πιστεύω᾽, ‘οὐχ ὑπολαμβάνω᾽, ‘ἐκπλήττομαι᾽ καὶλέγεις αὐτὸν ἕτερον γεγονέναι: καὶ μὴν οὐ ταῦτα πρὸς ἐμὲ διεξῄει᾽, παράδοξόν μοι τὸ πρᾶγμα᾽, ‘ἄλλῳ τινὶ λέγε᾽, ‘ὅπως δὲ σοὶ ἀπιστήσω ἐκείνου καταγνῶ, ἀποροῦμαι᾽, ‘ἀλλ᾽ ὅρα, μὴ σὺ θᾶττον πιστεύεισ᾽.

En una palabra, es una persona hábil en servirse de expresiones de este tipo: “No lo creo”, “No las tengo todas conmigo”, “Estoy extrañado”, o bien: “Por lo que dices, se ha convertido en otro individuo”, “Ciertamente no era eso lo que me dijo a mí, “Me resulta extraño el asunto”, “Díselo a algún otro”, “No sé si desconfiar de ti o pensar mal de él”, “Ten cuidado no sea que te confíes demasiado deprisa”.

16. Pragmatismo: Del inglés pragmatism formado por el sustantivo griego πρᾶγμα (asunto, acción, negocio, hecho) más el sufijo -ismo del griego ισμός que forma sustantivos que suelen significar doctrinas, escuelas, sistemas o movimientos. Πρᾶγμα es un sustantivo neutro de resultado del verbo πράσσω (hacer, cumplir, tratar un asunto). De esta raíz derivan palabras como práctico, práctica, praxis, pragmático, etc.

Método filosófico según el cual el único criterio válido para juzgar de la verdad de toda doctrina científica, moral o religiosa, se ha de fundar en sus efectos prácticos.

En griego existe el adjetivo πραγματικός, ή, όν que significa “apto para la acción o los negocios, estadista”, y el sustantivo ὁ πραγματικός  que significa “agente, abogado”.

En Polibio, Historias VII, 8, 2, leemos:

μὲν οὖν Δημήτριος αὐτόθεν ἐκ τοῦ προβεβηκότοςεἰ μὲν μάντεως φρένας ἔχειςἔφηἐκχωρεῖν τὴν ταχίστην: εἰ δὲ βασιλέως πραγματικοῦ, τηρεῖν αὐτήν, ἵνα μὴ νῦν ἀφεὶς ζητῇς ἕτερον ἐπιτηδειότερον καιρόν: οὕτως γὰρ ἑκατέρων τῶν κεράτων κρατῶν μόνως ἂν ὑποχείριον ἔχοις τὸν βοῦν“, αἰνιττόμενος τὰ μὲν κέρατα τὸν Ἰθωμάταν καὶ τὸν Ἀκροκόρινθον, τὴν δὲ Πελοπόννησον τὸν βοῦν.

Entonces Demetrio, aprovechándose de la ocasión, dijo: «Si pensáis como adivino, levantad el sitio cuanto antes; pero si como rey que entiende sus intereses, mantenedle; no sea que malograda la ocasión presente, no encontréis otra tan oportuna. Sólo teniendo asidos fuertemente ambos cuernos, tendréis sujeto al buey.»

En Historias VI, 9, 1:

ἐγὼ δὲ κατὰ τὸ παρὸν ἐπιστήσας τὴν διήγησιν βραχέα βούλομαι διαλεχθῆναι περὶ Φιλίππου, διὰ τὸ ταύτην τὴν ἀρχὴν γενέσθαι τῆς εἰς τοὔμπαλιν μεταβολῆς αὐτοῦ καὶ τῆς ἐπὶ χεῖρον ὁρμῆς καὶ μεταθέσεως. δοκεῖ γάρ μοι τοῖς καὶ κατὰ βραχὺ βουλομένοις τῶν πραγματικῶν ἀνδρῶν περιποιεῖσθαι τὴν ἐκ τῆς ἱστορίας διόρθωσιν ἐναργέστατον εἶναι τοῦτο παράδειγμα.

Hagamos una interrupción momentánea en el hilo de nuestra narración para hablar algo de Filipo, por ser ésta la época del cambio fatal que hizo en su conducta y manera de gobernar. No puede presentarse ejemplo más ilustre a quienes, estando al frente de los negocios públicos, procuran instruirse con la lectura de la historia.

17. Realidad: Del latín res, rei (cosa, asunto, hecho, ser, objeto, realidad concreta, acto) más el sufijo –dad, sufijo de sustantivos abstractos derivados de adjetivos que indican cualidad. La palabra res es en latín un comodín que equivale al español cosa. De esta palabra derivan res (cabeza de ganado), en catalán res (nada) y en francés rien (nada) del acusativo latino rem.

Existencia real y efectiva de una cosa. Verdad, lo que ocurre verdaderamente. Lo que es efectivo o tiene valor práctico, en contraposición con lo fantástico e ilusorio.

18. Solipsismo: Del latín solus ipse (uno mismo solo) más el sufijo -ismo del griegoισμός que forma sustantivos que suelen significar doctrinas, escuelas, sistemas o movimientos. Solus es un adjetivo que significa solo, único e ipse es un pronombre enfático que significa mismo.

Forma radical de subjetivismo según la cual sólo existe o sólo puede ser conocido el propio yo.

19. Tautología: Del griego ταὐτολογία (repetición), derivado de ταὐτολόγος (que repite la misma cosa) y éste formado por el artículo neutro τό, el pronombre anafórico/enfático αὐτον (mismo) y el sustantivo λόγος (palabra, asunto, razonamiento, etc.) derivado del verbo λέγω (decir) del que ya hemos hablado.

Repetición de un mismo pensamiento expresado de diversas maneras. Suele tomarse en mal sentido por repetición inútil y viciosa.

Quintiliano usa la expresión en griego en sus Instituciones Oratorias VII, 3, 50

vitari debet et μείωσις, cum sermoni deest aliquid, quo minus plenus sit; quanquam id obscurae potius quam inornatae orationis est vitium. sed hoc quoque, cum a prudentibus fit, schema dici solet, sicut ταυτολογία id est eiusdem verbi aut sermonis iteratio.

Se ha de evitar igualmente la meiosis, y es cuando falta alguna cosa a la oración para estar llena, aunque esto más es vicio de la oración obscura que de la desaliñada. Pero cuando se hace con juicio, se le da el nombre de figura como la tautologia, que es repetir el mismo vocablo la misma expresión.

20. Verdad: Del latín veritatem (verdad, realidad), derivado del adjetivo verus (verdadero, verídico).

Conformidad de las cosa con el concepto que de ellas forma la mente. Conformidad de lo que se dice con lo que se siente o se piensa. Propiedad que tiene una cosa de mantenerse siempre la misma, sin mutación alguna. Juicio o proposición que no se puede negar racionalmente.

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