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Archive for 16/03/13

Telemann2

Georg Philipp Telemann (1681-1767)

Empezamos en el anterior capítulo un repaso al libreto de la cantata Ino de Telemann, obra de Karl Wilhelm Ramler, y habíamos visto el recitativo inicial, la subsiguiente aria y el segundo recitativo. Seguimos con el breve análisis.

El siguiente arioso presenta la destacada intervención de las flautas, secundadas delicadamente por la cuerda. Sus vaporosas melodías dan la sensación de calma, sosiego y tranquilidad, hasta que emerge la voz de Ino (Wo bin ich?), que rompe la intervención de las flautas y aporta un cambio repentino del tono musical, que se recupera, no obstante, por un momento (Mich heben die Wellen empor?), hasta cambiar, de nuevo, en O wehe, mein Sohn!  Nuevas melodías en Mitleidiger Retter!

Hacia el final del arioso una nueva súplica, casi un susurro, en la intervención de Ino (gib mir den Sohn).

Termina, no obstante, de forma movida antes de que entre en attacca el Vivace.

En este movimiento, Ino se maravilla de que esté aún con vida y de que sea llevada por las ondas marinas, pero se da cuenta de que su hijo Melicertes ha desaparecido de sus brazos, lo peor que le pudiera haber ocurrido, ya que sin su hijo su vida no tiene sentido (Was hilft mir mein Leben?).

Arioso:

Larguetto

Wo bin ich? O Himmel! Ich atme noch Leben?

O Wunder, O Wunder, ich walle im Meere?

Mich heben die Wellen empor?

O wehe, mein Sohn!

Er ist mir im Falle den Armen entflohn.

Mitleidiger Retter! Was hilft mir mein Leben?

Ach! Gib mir den Sohn!

O wehe, mein Sohn!

Er ist mir entfallen! Er ist mir entflohn!

 

Inoenolas

¿Dónde estoy? ¡Oh, cielos! ¿Estoy aún viva y respiro?

¡Oh, milagro! ¡Oh, milagro! ¿Floto en el mar?

¿Me sostienen arriba las olas?

¡Ay de mí! ¡Hijo mío!

Él ha sido arrebatado de mis brazos en la caída.

¡Misericordioso salvador! ¿Para qué me sirve ahora mi vida?

¡Ah! ¡Dadme a mi hijo!

¡Ay de mí! ¡Hijo mío!

¡Se me ha caído, me ha sido arrebatado!

Palemon

Palemón cabalgando sobre un delfín, detalle de un mosaico romano del año 5 d. C. (Museo de Antakya, Turquía)

El vivace presenta una destacada intervención de las flautas y el clavicémbalo que acompañan el canto de la soprano; cuando ésta calla son las cuerdas las protagonistas. La música se vuelve más meditativa en Wo sind wir? O Himmel!  con un bello fraseo de las cuerdas en Uns heben die Wellen empor? En Ihr hängt um meine Schläfe zackige Korallen? el movimiento adopta la forma de recitativo hasta el final, ya que en estos momentos Ino se limita a describir cómo es tratado su hijo por las ninfas.

Ino ve a su hijo Melicertes, rodeado de ninfas, dando fin a su zozobra. A continuación describe la agradable vida en el reino marino en el que ella y su hijo son acogidos con todo tipo de agasajos por las nereidas, hijas de Doris. El texto, en efecto, explicita el nombre de Doris (o Dóride), que es la hija de Océano y esposa de Nereo; es la madre, por tanto, de las Nereidas.

Dóride, aparece en la Teogonía de Hesíodo (240 y siguientes):

Νηρῆος δ᾽ ἐγένοντο μεγήρατα τέκνα θεάων

πόντῳ ἐν ἀτρυγέτῳ καὶ Δωρίδος ἠυκόμοιο,

κούρης Ὠκεανοῖο, τελήεντος ποταμοῖο,

Adorables y divinas hijas nacieron en el ponto estéril de Nereo y Doris de hermosos cabellos hija del Océano río perfecto:

Vivace con molto affetto

Ich seh ihn, ihr Götter!

Von Nymphen umgeben, Stolz ragt er hervor.

Wem dank’ ich dies Leben, dies bessere Leben?

Wem dank’ ich den Sohn?

Wo sind wir? O Himmel!

Wir atmen? Wir leben?

O Wunder! Wir wallen im Meere?

Uns heben die Wellen empor?

Ihr hängt um meine Schläfe zackige Korallen?

Und Perlen in mein Haar?

Ich dank euch, Töchter Doris!

Seht, o! seht die Schar

der freudetrunknen blauen Götter!

Sie flechten Schilf und Lotosblätter

Um meines Sohnes Haar.

Wie gütig, wie vertraut empfanget ihr

Zwei Sterbliche, wie wir!

Ihr gebt uns eure Götterkränze

und zieht uns mit euch unter eure Tänze.

 

SorollaLasNereidas

Las Nereidas, Joaquín Sorolla (1863-1923)

¡Lo veo, oh dioses!

Rodeado de ninfas, emerge orgulloso…

¿A quién debo agradecer esta vida, esta vida mejor?

¿A quién debo agradecer mi hijo?

¿Dónde estamos? ¡Oh, cielos!

¿Respiramos? ¿Vivimos?

¡Oh, milagro! ¿Flotamos en el mar?

¿Nos sostienen arriba las olas?

¿Colgáis de mis sienes dentados corales

Y perlas en mi cabello?

Os lo agradezco, hijas de Doris.

¡Mirad, mirad la escuadra

De los dioses azules ebrios de gozo!

Trenzan juncos y hojas de loto

En la cabeza de mi hijo.

¡Cuán bondadosamente, con qué intimidad acogéis

A dos mortales, como nosotros!

Nos dais vuestras coronas de dioses

Y nos lleváis con vosotros en vuestras danzas.

CosimoTritonesyNereidas

Tritones y Nereidas (1500) de Piero di Cosimo (1462-1522). Milán, Colección Altomani.

Sigue una movida Danza de los Tritones, a la que se ha referido Ino en su recitativo, con destacada intervención de las trompas, al estilo de las obras de caza. La parte central, más lenta, meditativa y con aires de nobleza palatina, presenta bellos fraseos de la cuerda y destacada intervención de las flautas. En un da capo, se retoma el alegre inicio, de reminiscencias cinegéticas, como hemos dicho, y con aires de danza campesina.

Danse des Tritons

 

tritón1

El continuo, contrabajo, cellos y clave, acompaña las calmadas palabras de Ino en el recitativo Ungewohnte Symphonien hasta rufen laut. Después la música se hace más cantabile con las cuerdas acompañando el canto de la soprano, en estilo galante. Ino nos habla del coro de Panope, la hija de Nereo y Doris, y de los tritones soplando en sus conchas, que saludan a Ino y Melicertes como nuevos dioses marinos.

Recitativo:

Ungewohnte Symphonien

Schlagen mein entzücktes Ohr.

Panope, dein ganzer Chor

Und die blasenden Tritonen rufen laut:

“Leukothea ist zur Göttin aufgenommen.

Gott Palämon, sei willkommen!

Sei gegrüßt, Leukothea!”

Las Nereidas de Javier Pacheco Almeyda, copia de Rubens

Desacostumbradas sinfonías

Llegan a mis encantados oídos.

¡Pánope! Tu entero coro

Y los tritones soplando en sus conchas proclaman:

“Leucótea ha sido convertida en diosa”.

¡Dios Palemón, sé bienvenido!

¡Salud a ti, Leucótea!”

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