Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 3/05/13

Resurreccion1

Finalizamos en este capítulo el repaso al Evangelio de Pedro con los capítulos XII a XIV en los que se habla de la Resurrección.

῎Ορθρου δὲ τῆς Κυριακῆς Μαριὰμ Μαγδαληνὴ μαθήτρια τοῦ Κυρίουφοβουμένη διὰ τοὺς ᾿Ιουδαίους, ἐπειδή ἐφλέγοντο ὑπὸ τῆς ὀργῆς, οὐκ ἐποίησεν ἐπὶ τῷ μνήματι τοῦ Κυρίου εἰώθεσαν ποιεῖν αἱ γυναῖκες ἐπὶ τοῖς ἀποθνήσκουσι καὶ τοῖς ἀγαπωμένοις αὐταῖς.

Λαβοῦσα μεθ᾿ ἑαυτῆς τὰς φιλὰς, ἦλθεν ἐπὶ τὸ μνημεῖον ὅπου ἦν τεθείς.

Καὶ ἐφοβοῦντο μὴ ἴδωσιν αὐτὰς οἱ ᾿Ιουδαῖοι καὶ ἔλεγον· Εἰ καὶ μὴ ἐκείνην τῇ ἡμέρᾳ ἐσταυρώθη ἐδυνήθημεν κλαῦσαι καὶ κόψασθαι, κἂν νῦν ἐπὶ τοῦ μνήματος αὐτοῦ ποιήσωμεν ταύτα.

Τίς δὲ ἀποκυλίσει ἡμῖν καὶ τὸν λίθον τὸν τιθέντα ἐπὶ τῆς θύρας τοῦ μνημείου, ἵνα εἰσελθοῦσαι παρακαθεσθώμεν αὐτῷ καὶ ποιήσωμεν τὰ ὀφειλόμενα;

Μέγας γὰρ ἦν λίθος, καὶ φοβοῦμεθα μὴ τις ἡμάς ἴδη· Καὶ εἰ μὴ δυνάμεθα, κἂν ἐπὶ τῆς θύρας βάλωμεν φέρομεν εἰς μνημοσύνην αὐτοῦ, κλαύσωμεν καὶ κοψώμεθα ἕως ἔλθωμεν εἰς τὸν οἶκον ἡμῶν·

Visita de varias mujeres al sepulcro

XII 50. Al rayar el alba, María Magdalena, discípula del Señor, tomando consigo a varias de sus amigas, fue con ellas al sepulcro en que aquél había sido depositado. 51. Y eligió esa hora, por temor a los judíos, los cuales estaban inflamados de cólera, y ella no había hecho, sobre el sepulcro del Señor, lo que las mujeres acostumbran a hacer con los muertos y con los seres queridos. 52. Y las visitantes temían que los judíos las viesen, y decían: Aunque el día en que se lo crucificó no hayamos podido llorar y lamentarnos, hagámoslo ahora, al menos sobre su sepulcro. 53. ¿Quién nos revolverá la piedra de la puerta del sepulcro, a fin de que entremos, nos sentemos junto a él, y lo unjamos? 54. Porque la piedra es enorme, y tememos que alguien nos vea. Y, si no podemos revolverla, al menos depositaremos a la entrada lo que traemos en memoria suya. Y lloraremos, y nos lamentaremos, hasta que volvamos a nuestras casas.

Καὶ ἀπελθοῦσαι εὗρον τὸν τάφον ἠνεῳγμένον καὶ προσελθοῦσαι παρέκυψαν ἐκεῖ καὶ ὁρῶσιν ἐκεῖ τινα νεανίσκον καθεζόμενον ἐν μέσῳ τοῦ τάφου ὡραῖον καὶ περιβεβλημένον στολὴν λαμπροτάτην, ὅστις ἔφη αὐταίς.

Τί ἤλθατε; τίνα ζητεῖτε; μὴ τὸν σταυρωθέντα ἐκεῖνον; ἀνέστη καὶ ἐπἦλθεν. Εἰ δὲ μὴ πιστεύετε, παρακύψατε καὶ ἴδατε τὸν τόπον ἔνθα ἐκεῖτο ὅτι οὐκ ἔστιν, ἀνέστη γὰρ καὶ ἀπῆλθεν ἐκεῖ ὅθεν ἀπεστάλη.

Τότε αἱ γυναῖκες φοβηθεῖσαι ἔφυγον.

Resurreccion2

Las mujeres encuentran el sepulcro abierto y un ángel les anuncia la resurrección de Jesús

XIII 55. Y, habiendo llegado al sepulcro, lo encontraron abierto. Y aproximándose, y bajándose a mirar, vieron, sentado en medio del sepulcro, un mancebo hermoso y vestido con una ropa muy brillante, que les dijo: 56. ¿Por qué habéis venido? ¿A quién buscáis? ¿Al crucificado? Resucitó, y se fue. Y, si no lo creéis, mirad, y ved que no está ya en el lugar en que se lo puso. Porque se ha levantado de entre los muertos, y se ha ido a la mansión de donde se lo había enviado. 57. Entonces las mujeres, espantadas, huyeron.

῏Ην δὲ τελευταία ἡμέρα τῶν ἀζύμων καὶ πολλοί τινες ἐξήρχοντο ὑποστρέφοντες εἰς τοὺς οἴκους αὐτῶν τῆς ἑορτῆς παυσαμένης.

῾Ημεῖς δὲ οἱ δώδεκα μαθηταὶ τοῦ Κυρίου ἐκλαίομεν καὶ ἐλυποῦμεθα, καὶ ἕκαστος λυποῦμενος διὰ τὸ συμβὰν ἀπηλλάγη εἰς τὸν οἶκον αὐτοῦ.

᾿Εγὼ δὲ Σίμων Πέτρος καὶ ᾿Ανδρέας αδελφός μου λαβόντες ἡμῶν τὰ λίνα ἀπήλθαμεν· εἰς τὴν θάλασσαν καὶ ἦν σὺν ἡμῖν Λευεὶς τοῦ Αλφαίου, ὃν Κύριος….»

Los discípulos continúan afligidos

XIV 58. Y era el último día de los Ázimos, y muchos salían de la ciudad, y regresaban a sus hogares, por haber terminado la fiesta. 59. Nosotros, los doce discípulos del Señor, llorábamos y nos afligíamos. Y cada cual, apesadumbrado por lo que sucediera, se retiró a su casa. 60. Cuanto a mí, Simón Pedro, y a Andrés, mi hermano, tomamos nuestras redes y nos fuimos al mar. Y estaba con nosotros Levi, hijo de Alfeo,  a quien el Señor…

ActaPilati

Finalizado el Evangelio de Pedro, vamos con una selección (capítulos III a XI) de las Actas de Pilato o Evangelio de Nicodemo, es decir, la Parte I (Acta Pilati) del citado evangelio. Ofrecemos fragmentos de la introducción a dichas obras en la edición de Aurelio de Santos en la BAC:

El llamado Evangelio de Nicodemo comprende dos piezas literarias perfectamente independientes entre sí: una, a la que propiamente corresponde el nombre de Acta Pilati según el título griego, y otra segunda, a la que se ha venido en denominar Descensus Christi ad Inferos, a falta de título original.

El nombre de Evangelio de Nicodemo se refiere a las dos piezas simultáneamente y es muy tardío. Sólo aparece en algunos manuscritos latinos posteriores al siglo X, que incluyen las dos piezas como partes de un todo. Ni en los códices griegos ni en el antiquísimo intérprete copto se encuentra una alusión a tal título. Mas, a partir de Vicente de Beauvais y de Jacobo de Vorágine, esta denominación se hace corriente.

Todo esto hace creer, según la opinión general, que tanto el título de Evangelium Nicodemi como la unión de las dos partes antedichas se deben a un autor de la época carolingia, que se fió demasiado de cierta alusión adicional a Nicodemo que se encuentra en el prólogo de Acta Pilati.

La independencia de las dos piezas entre sí no ofrece duda alguna después del concienzudo estudio de Tischendorf.

El influjo que han ejercido estas dos narraciones en la iconografía cristiana ha sido enorme. Se hace sentir ya a partir del siglo V, cuando a los artistas se les ofrece ocasión de inspirarse en ciertas tradiciones apócrifas sin menoscabo de la autoridad debida a las narraciones evangélicas.

Los motivos que más frecuentemente han quedado plasmados en el arte figurativo son los contenidos en el episodio de Longinos (Acta Pilati c. 16) y en el de la entrada de Jesús en los infiernos (Descensus c. 5 [21] sobre todo).

acta-pilati

Parte I: Acta Pilati

Se compone de dieciséis capítulos predominantemente apologéticos. Se hace valer el testimonio de Pilato e incluso de los mismos judíos en favor de la inocencia y divinidad de Jesús. Los capítulos I-II describen el prendimiento y crucifixión. Los restantes hasta el capítulo 16 exponen los debates habidos en el sanedrín acerca de la resurrección de Jesús.

A pesar de que para algunos críticos, como Mommsen, es un enigma la fecha de composición de Acta Pilati, Tischendorf no duda en afirmar la identidad substancial entre estas actas y las citadas por San Justino, sin negar por esto una interpolación posterior, que debió tener lugar en alguna de las fechas señaladas en el prólogo de la actual redacción, probablemente la que fija su composición en el año 17 de Teodosio II, en que Valentiniano III fue admitido para gobernar en su compañía; esto es, sobre el año 424 después de Cristo. Esta es la opinión más probable, que se ve corroborada por la existencia de algún códice griego y ciertos papiros coptos pertenecientes al siglo V o VI, en que están contenidas nuestras Acta Pilati.

El autor de esta interpolación, llamado Ananías según el prólogo, debió de ser un judío-cristiano que se proponía reivindicar el nombre de Jesús, sirviéndose para ello del supuesto testimonio de sus propios enemigos. Los evangelios canónicos debieron de servir de fundamento remoto para su narración, en la que se mezclan, sobre todo, algunos elementos legendarios y otros derivados de una tradición oral. Atinadamente observa E. von Dobschütz que la praxis iudicialis del propio refundidor ha inspirado muchos detalles del relato.

La lengua original fue, a no dudarlo, la griega, a pesar de que en el prólogo se haga mención de la hebrea. El presentar los escritos como traducciones de originales hebraicos es un resorte muy común entre los apócrifos; de esta manera pretenden acreditar más su antigüedad. Recuérdese un fenómeno semejante en relación con el Pseudo Mateo y la Historia de José el Carpintero.

La obra se nos ha conservado en dos recensiones, bastante distintas entre sí, que Tischendorf publica por separado, denominándolas A y B.

 

tischendorfevangapo

Read Full Post »