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Archive for 18/05/13

Seguimos con más preguntas y respuestas.

30. ¿Por qué los protozoos eran las formas más sencillas de vida consideradas animales?

El diccionario de la RAEL dice:

Protozoo (De proto- y -zoo).

1. adj. Zool. Se dice de los organismos, casi siempre microscópicos (de μικρός, pequeño, y σκοπέω, mirar, observar), cuyo cuerpo está formado por una sola célula (del latín cellulam, diminutivo de cellam, “despensa, habitación”) o por una colonia de células iguales entre sí.

Nosotros añadimos que el prefijo proto- procede del griego πρῶτος (primero) y el étimo zoo, de ζῷον (ser vivo, animal). Significaría algo así como “primer animal” por ser un ser unicelular.

El mundo viviente está compuesto por los procariotas – de πρό “delante de, antes de” y κάρυον “nuez, núcleo” – (bacterias – del griego βακτηρία “bastón”, por la forma que tienen – y cianofíceas κυανός “azul oscuro” y φῦκος “alga roja marina”) y por los eucariotas – de εὐ “bueno, bien, normal” y κάρυον “nuez, núcleo” -, a los cuales pertenecen los protistas (protozoos y protofitas – de πρῶτος “primero”, “previo” y φυτόν “vegetal, planta” -), los metazoos (animales), los hongos y las metafitas – de μετά “después de”, “posterior” y φυτόν “vegetal, planta” – (vegetales). La clasificación de los eucariotas se basa sobre la organización celular (unicelular, pluricelular, organización de tejidos).

Los protozoarios (más de 30.000 especies) son organismos eucariotas caracterizados por el estado unicelular.

Dentro de los protistas es difícil establecer a veces la distinción entre el reino animal y el vegetal. Hay vegetales con nutrición heterótrofa (de ἕτερος “otro” y τροφή “alimentación”) y protistas clasificados como animales con nutrición autótrofa (de αὐτός “mismo” y τροφή “alimentación”).

Los protozoos se reparten en cuatro grandes unidades sistemáticas, que se distinguen principalmente por su modo de locomoción, el cual está en relación directa con la organización celular.

  1. Los mastigóforos (de μάστιξ “látigo, azote”, es decir, “flagelo” y el sufijo –φόρος “que lleva”, del verbo φέρω “llevar”) poseen uno o varios flagelos que desplazan al animal en su medio. Se les llama flagelados e incluyen formas animales (zooflagelados) y vegetales (fitoflagelados; φυτόν significa “planta, vegetal”); entre los primeros se halla el tripanosoma (de τρύπανον “trépano, taladro, barrena” y σῶμα “cuerpo“, por su forma de barrena), parásito (de παράσιτος, “el que come en la mesa al lado de otro y le paga con elogios y bufonadas”, formado por παρά “al lado de” y στος “comida, grano” = comensal, que come al lado) patógeno (de πάθος “enfermedad” y γεν, raíz con el significado de “productor o engendrador de”) responsable de la enfermedad del sueño o el trichomonas vaginalis, responsable de las enfermedades sexuales transmisibles más frecuentes.
  2. Los sarcodinios (de σαρκώδης “carnοso”) agrupan a las amebas (de ἀμοιβή, cambio), y diversas formas, como los foraminíferos, los heliozoarios o los radiolarios.

Las amebas son protozoos rizópodos cuyo cuerpo carece de cutícula y emite seudópodos incapaces de anastomosarse entre sí. Se conocen numerosas especies, de las que unas son parásitas de animales, otras viven en las aguas dulces o marinas y algunas en la tierra húmeda.

Los foraminíferos (de foramen “agujero, abertura” y fero “que lleva”) son protozoos rizópodos acuáticos, casi todos marinos, con seudópodos que se ramifican y juntan unos con otros para formar extensas redes y con caparazón de forma y composición química variadas;

Los radiolarios (de radiolus, “varilla”, “radio”) son protozoos marinos de la clase de los Rizópodos, con una membrana que divide el citoplasma en dos zonas concéntricas, de las que la exterior emite seudópodos finos, largos y unidos entre sí que forman redes. Pueden vivir aislados, pero a veces están reunidos en colonias, y en su mayoría tienen un esqueleto formado por finísimas agujas o varillas silíceas, sueltas o articuladas entre sí.

Los heliozoarios (de ἥλιος = sol; ζῷον = animal) son ameboides de forma aproximadamente esférica con numerosas proyecciones soportadas por microtúbulos llamadas axopodios que irradian hacia fuera desde la superficie de la célula. Éstos le dan el aspecto característico en forma de sol a partir del cual toman el nombre.

Todos son unicelulares y poseen pseudópodos (“falsos pies” de, ψεῦδος “falso” y ποδός, “pie”) más o menos desarrollados, alargados o afinados.

3. Los esporozoos (de σπόρος “semilla”) son protozoos parásitos que en determinado momento de su vida se reproducen por medio de esporas. El más conocido está el género Plasmodium que es el responsable del paludismo.

4. Los ciliófora o ciliados  (de cilium “ceja, cilio”) son protozoos de aguas dulces o marinas, alguno parásito, provistos de cilios, como el paramecio.

Además de protozoos, hay metazoos, parazoos, mesozoos, eumetazoos.

Esta nueva pregunta nos lleva al campo de los elementos químicos.

 31. ¿Por qué el símbolo químico del fósforo es P?

La razón está en la transcripción latina (phosphorum), ya que el latín transcribe la φ (“fi”) griega por ph, como siguen haciendo lenguas modernas, como el inglés (phosphorus), el francés (phosphore) o el alemán (Phosphor) del término griego φωσφόρος, que significa “portador de la luz”.

Por ello, su símbolo es P, de Phosphorum.

El fósforo es un metaloide sólido del que existen por lo menos dos formas alotrópicas: una amarilla muy venenosa, inflamable y fosforescente y otra roja, menos venenosa y menos inflamable. Es elemento constituyente de los organismos vegetales y animales. Número atómico: 15. Símbolo: P. Fue descubierto en 1669 por el alquimista alemán Henning Brandt, cuando investigaba la consecución de la piedra filosofal. Brandt, la primera persona conocida que ha descubierto un elemento químico, mantuvo su descubrimiento en secreto pero otro alquimista alemán, Kunckel, lo redescubrió en 1677 y enseñó a Boyle la forma de usarlo. Un siglo después A. L. Lavoisier lo reconoció como elemento.

Su nombre, incorporado al español en 1732, a través del latín phosphorus (de donde su símbolo P, como hemos dicho), deriva del griego φωσφόρος (fosfóros) que significa “portador de la luz“. A su vez, la palabra tiene como elementos constituyentes los términos φῶς, φωτός “luz“ (de donde proceden muchas palabras con el prefijo foto- relativas a la luz, como fotosíntesis, fotografía, fotosfera, fotómetro, fotofobia, fotón, fotograma) y el sufijo φορος (“que lleva”), derivado del verbo φορέω “llevar de aquí para allá, traer“ frecuentativo de φέρω “llevar“, componente en posposición de numerosos términos significando “que lleva, que trae“.

El término φωσφόρος está muy atestiguado en la literatura griega.

Platón, en Timeo 45b, escribe: τω̂ν δργάνων πρω̂τον μν φωσφόρα συνετεκτήναντο μματα, τοιδε νδήσαντες ατί= Los primeros instrumentos que construyeron fueron los ojos portadores de luz y los ataron al rostro por lo siguiente.

Eurípides, en El cíclope, 611,

Χορός

λήψεται τὸν τράχηλον

ἐντόνως ὁ καρκίνος

τοῦ ξενοδαιτυμόνος: πυρὶ γὰρ τάχα

φωσφόρους ὀλεῖ κόρας.

La tenaza aferrará con fuerza el cuello del devorador de huéspedes. En seguida el fuego destruirá sus mejillas brillantes.

Muchas veces se aplica a las antorchas, a diferentes divinidades y en especial al planeta Venus, el lucero del alba. El nombre se debe a la forma alotrópica amarilla y fosforescente del elemento. A veces, es el epíteto de alguna diosa, especialmente Hécate (la portadora de la antorcha), o Selene o Ártemis, como en Lisístrata 443 de Aristófanes, cuando Mirrina exclama: νὴ τν Φωσφόρον = “por la lumninosa”.

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