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Archive for 3 de enero de 2015

orfeolapetitebande

 

Seguimos con el repaso al Orfeo ed Euridice de Gluck, en el tricentenario del nacimiento del compositor y continuamos con el Acto III.

La intrigada novia, que sigue sin comprender el porqué del extraño comportamiento de Orfeo que no la mira, está celosa por lo que juzga un desdén en la aparente indiferencia de su amado Orfeo (Che fiero momento). Deteniéndose de repente, Eurídice se niega a dar un paso más, si Orfeo no la mira y le jura que la quiere, porque es preferible volver a donde estaba que retornar al mundo de los vivos sin poseer su afecto.

Ahora seguimos el texto desde le minuto 4 en adelante:

ORFEO

Sù! Sù e mi segui, o cara.

EURIDICE

No, crudel! più cara a me la morte, che viver con te!

ORFEO

Ah, crudele!

EURIDICE

Lasciami in pace!

ORFEO

No, mia vita: ombra seguace

verrò sempre intorno a te!

EURIDICE

Parla! Or dì perchè tiranno,

perchè sei sì tiranno?

ORFEO

Ben potrò morir d’affanno,

Ma giammai dirò perché.

Giammai dirò perchè!

ORFEO ED EURIDICE

Grande, o Numi, è il dono vostro,

Lo conosco e grato/grata io sono

Ma il dolor, che unite al dono,

È insoffribile per me.

 EURIDICE

Qual vita è questa mai, Che a viver incomincio!

E qual arcan m’asconde Orfeo?

Tratto m’avria dal recesso feral,

per farsi reo del perfido abbandono?

Si smentisce la luce, o ciel, agli occhi miei,

il velo della morte ricade ancor su me.

Tremo… vacillo… e sento

fra l’angoscia e il terrore,

quando all’ebbrezza, rediviva, aspiro,

da un palpito crudel sento, ahimè, vibrarmi il core.

Che fiero momento! Che barbara sorte!

Passar dalla morte A tanto dolor!

Avvezza al contento d’un placido oblio,

fra queste tempeste si perdè il mio cor.

ORFEO

Ven, ven y sígueme, querida

EURÍDICE

¡No, cruel! la muerte es más deseable que vivir contigo!

ORFEO

¡Ah, cruel!

EURÍDICE

¡Déjame en paz!

ORFEO

¡No, vida mía, mi sombra

te seguirá a todas partes!

EURÍDICE

Pero ¿por qué eres tan tirano?

ORFEO

Tal vez muera de afán, pero nunca diré el porqué,

¡nunca diré el porqué!

EURÍDICE Y ORFEO

Grande, oh dioses, es vuestro don,

lo reconozco y estoy agradecida/o.

Pero el sufrimiento que conlleva

me es intolerable.

EURÍDICE

¡Qué clase de vida es esta que estoy comenzando!

¡Y qué secreto me oculta Orfeo!

¿Me habrá sacado del horrible descanso

para hacerse culpable de un pérfido abandono?

Se ensombrece la luz a mis ojos,

el velo de la muerte vuelve a caer sobre mi

Tiemblo, vacilo y siento,

a causa de la angustia y el terror,

cuando a la ebriedad, rediviva, aspiro,

vibrar mi corazón con doloroso palpitar

¡Qué terribles instantes! ¡Qué destino cruel!

¡Volver de la muerte para sufrir tanto!

Acostumbrada a la resignación de un plácido olvido,

entre estas tormentas se perdió mi corazón.

 

Orfeo trata en vano de resistirse a este amoroso grito. Olvidando la prohibición de los dioses y no obedeciendo más que el impulso de su corazón de enamorado, se vuelve repentinamente y estrecha a Eurídice entre sus brazos. Inmediatamente la bella novia desfallece sin vida. El desventurado Orfeo llora y se desespera, deseando morir también, porque cree que ha perdido para siempre a su amada (aria Che farò sennza Euridice). 

ORFEO

Oh, strazio novel! Ispiramo, o ciel!

Frenarmi non posso! Mi sento, o Dei, morir!

Mi manca il respir! Frenarmi non posso!

Ah! Mancare mi sento! Dei mi sembra morire!

ORFEO

Ecco novel tormento!

EURIDICE

Amato sposo, m’abbandoni?

Mi struggo in pianto;

Il duol m’opprime i sensi, e tu,

crudel, non porgi aita a me!

O Numi! O stelle, Un’altra volta dunque morir

degg’io senza un amplesso tuo, senza un addio?

ORFEO

Più frenarmi non posso,

a poco a poco la ragion m’abbandona:

oblio la legge, Euridice, a me stesso;

e…

(in atto di voltarsi e poi pentito)

EURIDICE

Orfeo… Consorte… Io mi sento languir!

(si getta a sedere sopra un sasso)

ORFEO

Diletta mia! Se tu sapessi…

(in atto di voltarsi a guardarla )

Ahimè, che fo!… Ma sino a quando

nel recinto feral sarà ch’io peni?

ORFEO

Oh, un nuevo suplicio, inspírame, oh cielo.

¡No puedo frenarme! Me siento, o dioses, morir.

Me falta la respiración.

¡No puedo frenarme! Ay, me siento desfallecer.

Dioses, me parece que muero.

ORFEO

¡He aquí un nuevo tormento!

EURÍDICE

Amado esposo, ¿me abandonas?

El sufrimiento abruma mis sentidos, y tú, cruel,

no acudes en mi ayuda? Oh, dioses! oh estrellas,

¿De nuevo, debo pues morir sin un abrazo tuyo, sin un adiós?

ORFEO

No puedo contenerme más,

poco a poco la razón me abandona,

¡olvido lo pactado, a Eurídice y a mí mismo!

Y…

(Va a volverse y después se arrepiente)

EURÍDICE

¡Orfeo, esposo! Me siento desfallecer.

(Se deja caer para sentarse en una roca)

ORFEO

¡Querida mía! Si supieses…

(Va a volverse a mirarla)

Ah ¿qué hago? Pero ¿hasta cuándo debo sufrir

en este horrible infierno?

EURIDICE

O mio ben., ti sovvenga almeno almen di me. D’Euridice

ORFEO

Qual pena! Oh, come il cor mi si lacera in sen!

Ah, Più omai non resisto. O celeste deliro…

(si volta con impeto e la guarda)

Ah! mio tesoro! Amata sposa!

EURIDICE

Oh Dei. che avvenne?

(alzandosi e tornando a cadere)

Io moro…

(muore)

ORFEO

Ove trascorsi? Ahimè! dove mi spinse

un delirio d’amor?…

(le si accosta)

O mia sposa!.

(la scuote)

Euridice!… mia diletta!

Ah! più non m’ode, Ella è morta per me!

Ed io, io fui che morte a lei recava;

O, rimorso! Legge crudel! Martir al mio somiglia!

In quest’ora funesta sol di morir con te, lasso! mi resta!

Che farò senza Euridice? Dove andrò senza il mio ben?

Che farò? Dove andrò? Che farò senza il mio ben?

Dove andrò senza il mio ben? Euridice!… Euridice!

Oh Dio! Rispondi! Rispondi! lo son pure il tuo fedele.

Che farò ecc.

Euridice… Euridice!

Ah! non m’avanza più soccorso, più speranza,

Né dal mondo, né dal ciel! Che farò senza Euridice?

ecc.

EURÍDICE

¡Amor mío, al menos acuérdate de mí! De Eurídice.

ORFEO

¡Qué angustia! ¡Oh, cómo se me parte el corazón!

No resisto más… o celeste delirio

(volviéndose hacia ella y la mira)

¡Ah! ¡Mi tesoro! ¡Querida esposa!

EURÍDICE

Oh dioses, ¿qué me sucede?

(Se levanta con fuerza, pero vuelve a caer)

Me muero.

(Muere)

ORFEO

¡Ay de mí! ¿Qué ocurre?

¿A dónde me conduce mi delirio de amor?

(Se le acerca)

¡Esposa mía!

(La sacude)

¡Eurídice! ¡querida mía!

¡Ya no me oye, ha muerto por mi culpa!

Soy yo, soy yo, quien la ha matado;

¡Oh, remordimiento! ¡Cruel ley! ¡

No hay peor martirio que el mío!

En esta hora fatal sólo me queda,

¡ay! morir contigo.

¿Qué haré sin Eurídice? ¿A dónde iré sin mi bien?

¿Qué puedo hacer? ¿A dónde ir?

¿Qué puedo hacer sin mi bien?

¿A dónde ir sin mi bien? ¡Eurídice! ¡Eurídice!

¡Oh dios! ¡Contesta! ¡Contéstame! Pues yo soy tu fiel esposo.

¿Qué puedo hacer, etc.

¡Eurídice! ¡Eurídice!

¡Ah! ¡No recibo ya socorro ni esperanza de la tierra ni del cielo!

¿Qué puedo hacer sin Eurídice?

etc.

Ah! finisca, e per sempre, colla vita il dolor!

Del nero Averno ancor su l’atra spiaggia

sono lungo cammino non è quel

che divide il mio bene da me.

M’aspetta, ombra adorata!

Ah! questa volta senza lo sposo tuo

non varcherai, o diletta, le lente onde di Stige.

(vuol ferirsi.)

Or più non fia che a me sii tolta.

Io sfido, o Dei, sin il vostro poter!

¡Ah! ¡Que el dolor ponga fin a la vida!

¡Todavía estoy en la siniestra ribera del negro Averno!

No es muy larga la distancia que me separa de mi amada.

 ¡Espera, sombra querida de mi adorada!

No, esta vez no cruzarás, oh querida,

las plácidas olas de la Estigia sin tu esposo.

(Hace ademán de apuñalarse)

No sucederá que me seas arrebatada.

Oh, dioses, desafío incluso vuestro poder.

Aquí Maria Callas cantando en la versión francesa, J’ai perdu mon Eurydice:

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