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Archive for 4/10/15

alejandria_biblioteca

Hablábamos en el anterior capítulo de un discurso de Elio Arístides y de un escolio atribuido a Sópatros en el que se citaba nuestra frase inscrita en el dintel de la puerta de la Academia platónica.

Hagamos aquí dos anotaciones. En principio Sópatros no dice que esta inscripción en el frontón de la Academia hubiera sido colocada por el propio Platón. Su forma de hablar indica lo contrario. “En el frontón de la escuela de Platón”, dice. Se trata de un edificio que existe y que es el lugar tradicional de la Academia en Atenas. “Había sido inscrito”, “había sido colocada esta inscripción”, este empleo del pluscuamperfecto prueba que no se trata de algo reciente, pero nada obliga a pensar que debamos retrotraernos a la fundación de la Academia. Es el lenguaje de un hombre que aporta una tradición más antigua o un hecho que ha podido tener lugar uno o dos siglos antes de él. Por tanto, como decíamos más arriba, el comentario que interpreta la inscripción muestra que el estudio de la geometría es recomendado por las cualidades morales que desarrolla en el alma y singularmente por esa virtud cardinal de la justicia, que descansa sobre la igualdad. Esta razón implementa una tesis típicamente platónica, según la cual sobre la igualdad de las relaciones de la progresión geométrica descansa el principio de la justicia distributiva y la condición de la φιλία (amistad; cf. Gorgias, 507 d 6-508 a 8 y Leyes VI, 757 a 5-758 a 2).

ACADEMIA DE PLATON MOSAICO POMPEYA jpg

Éste es el Gorgias, 507 d 6-508 a 8:

οὗτος ἔμοιγε δοκεῖ ὁ σκοπὸς εἶναι πρὸς ὃν βλέποντα δεῖ ζῆν, καὶ πάντα εἰς τοῦτο τὰ αὑτοῦ συντείνοντα καὶ τὰ τῆς πόλεως, ὅπως δικαιοσύνη παρέσται καὶ σωφροσύνη [507e] τῷ μακαρίῳ μέλλοντι ἔσεσθαι, οὕτω πράττειν, οὐκ ἐπιθυμίας ἐῶντα ἀκολάστους εἶναι καὶ ταύτας ἐπιχειροῦντα πληροῦν, ἀνήνυτον κακόν, λῃστοῦ βίον ζῶντα. οὔτε γὰρ ἂν ἄλλῳ ἀνθρώπῳ προσφιλὴς ἂν εἴη ὁ τοιοῦτος οὔτε θεῷ: κοινωνεῖν γὰρ ἀδύνατος, ὅτῳ δὲ μὴ ἔνι κοινωνία, φιλία οὐκ ἂν εἴη. φασὶ δ’ οἱ σοφοί, ὦ Καλλίκλεις, καὶ οὐρανὸν καὶ [508a] γῆν καὶ θεοὺς καὶ ἀνθρώπους τὴν κοινωνίαν συνέχειν καὶ φιλίαν καὶ κοσμιότητα καὶ σωφροσύνην καὶ δικαιότητα, καὶ τὸ ὅλον τοῦτο διὰ ταῦτα κόσμον καλοῦσιν, ὦ ἑταῖρε, οὐκ ἀκοσμίαν οὐδὲ ἀκολασίαν. σὺ δέ μοι δοκεῖς οὐ προσέχειν τὸν νοῦν τούτοις, καὶ ταῦτα σοφὸς ὤν, ἀλλὰ λέληθέν σε ὅτι ἡ ἰσότης ἡ γεωμετρικὴ καὶ ἐν θεοῖς καὶ ἐν ἀνθρώποις μέγα δύναται, σὺ δὲ πλεονεξίαν οἴει δεῖν ἀσκεῖν: γεωμετρίας γὰρ ἀμελεῖς.

Tal es, a mi juicio, el objetivo que debe guiar su conducta, refiriendo todos sus actos y los del Estado a este fin; que la justicia y la moderación imperan en aquel que aspira a ser dichoso. Hay que guardarse muy bien de dar libre curso a sus pasiones, de esforzarse en satisfacerlas, lo que es un mal incurable, y de llevar así una vida de bandolero. Un hombre tal no podría ser amigo de los otros hombres ni de los dioses, porque no es posible que tenga relación alguna con ellos, y donde no median relaciones no puede existir la amistad. Los sabios, Calicles, dicen que un lazo común une al Cielo con la Tierra, a los dioses y a los hombres, y este lazo común es la amistad, la templanza, la moderación y la justicia, y por esta razón, amado Calicles, dan a este universo el nombre de Orden y no lo llaman desorden o licencia. Pero a pesar de lo sabio que eres, me parece que no prestas atención a lo que digo y no ves que la igualdad geométrica tiene mucho poder entre los dioses y los hombres. Así es que crees que todo es cuestión de tener más que los demás y no hacer caso de la Geometría.

gorgias

Leyes, VI, 757 a 5-758 a 2:

ἡ μὲν αἵρεσις οὕτω γιγνομένη μέσον ἂν ἔχοι μοναρχικῆς καὶ δημοκρατικῆς πολιτείας, ἧς ἀεὶ δεῖ μεσεύειν τὴν πολιτείαν: 757a δοῦλοι γὰρ ἂν καὶ δεσπόται οὐκ ἄν ποτε γένοιντο φίλοι, οὐδὲ ἐν ἴσαις τιμαῖς διαγορευόμενοι φαῦλοι καὶ σπουδαῖοι-τοῖς γὰρ ἀνίσοις τὰ ἴσα ἄνισα γίγνοιτ᾽ ἄν, εἰ μὴ τυγχάνοι τοῦ μέτρου-διὰ γὰρ ἀμφότερα ταῦτα στάσεων αἱ πολιτεῖαι πληροῦνται. παλαιὸς γὰρ λόγος ἀληθὴς ὤν, ὡς ἰσότης φιλότητα ἀπεργάζεται, μάλα μὲν ὀρθῶς εἴρηται καὶ ἐμμελῶς: ἥτις δ᾽ ἐστί ποτε ἰσότης ἡ τοῦτο αὐτὸ δυναμένη, διὰ τὸ μὴ 757b σφόδρα σαφὴς εἶναι σφόδρα ἡμᾶς διαταράττει. δυοῖν γὰρ ἰσοτήτοιν οὔσαιν, ὁμωνύμοιν μέν, ἔργῳ δὲ εἰς πολλὰ σχεδὸν ἐναντίαιν, τὴν μὲν ἑτέραν εἰς τὰς τιμὰς πᾶσα πόλις ἱκανὴ παραγαγεῖν καὶ πᾶς νομοθέτης, τὴν μέτρῳ ἴσην καὶ σταθμῷ καὶ ἀριθμῷ, κλήρῳ ἀπευθύνων εἰς τὰς διανομὰς αὐτήν: τὴν δὲ ἀληθεστάτην καὶ ἀρίστην ἰσότητα οὐκέτι ῥᾴδιον παντὶ ἰδεῖν. Διὸς γὰρ δὴ κρίσις ἐστί, καὶ τοῖς ἀνθρώποις ἀεὶ σμικρὰ μὲν ἐπαρκεῖ, πᾶν δὲ ὅσον ἂν ἐπαρκέσῃ πόλεσιν ἢ 757c καὶ ἰδιώταις, πάντ᾽ ἀγαθὰ ἀπεργάζεται: τῷ μὲν γὰρ μείζονι πλείω, τῷ δ᾽ ἐλάττονι σμικρότερα νέμει, μέτρια διδοῦσα πρὸς τὴν αὐτῶν φύσιν ἑκατέρῳ, καὶ δὴ καὶ τιμὰς μείζοσι μὲν πρὸς ἀρετὴν ἀεὶ μείζους, τοῖς δὲ τοὐναντίον ἔχουσιν ἀρετῆς τε καὶ παιδείας τὸ πρέπον ἑκατέροις ἀπονέμει κατὰ λόγον.

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Pellegrino Tibaldi, fresco de “la Escuela de Atenas” en la biblioteca del monasterio de El Escorial

ἔστιν γὰρ δήπου καὶ τὸ πολιτικὸν ἡμῖν ἀεὶ τοῦτ᾽ αὐτὸ τὸ δίκαιον: οὗ καὶ νῦν ἡμᾶς ὀρεγομένους δεῖ καὶ πρὸς ταύτην τὴν ἰσότητα, ὦ Κλεινία, ἀποβλέποντας, τὴν νῦν 757d φυομένην κατοικίζειν πόλιν. ἄλλην τε ἄν ποτέ τις οἰκίζῃ, πρὸς ταὐτὸν τοῦτο σκοπούμενον χρεὼν νομοθετεῖν, ἀλλ᾽ οὐ πρὸς ὀλίγους τυράννους ἢ πρὸς ἕνα ἢ καὶ κράτος δήμου τι, πρὸς δὲ τὸ δίκαιον ἀεί, τοῦτο δ᾽ ἐστὶ τὸ νυνδὴ λεχθέν, τὸ κατὰ φύσιν ἴσον ἀνίσοις ἑκάστοτε δοθέν: ἀναγκαῖόν γε μὴν καὶ τούτοις παρωνυμίοισί ποτε προσχρήσασθαι πόλιν ἅπασαν, εἰ μέλλει στάσεων ἑαυτῇ μὴ προσκοινωνήσειν κατά 757e τι μέρος-τὸ γὰρ ἐπιεικὲς καὶ σύγγνωμον τοῦ τελέου καὶ ἀκριβοῦς παρὰ δίκην τὴν ὀρθήν ἐστιν παρατεθραυμένον, ὅταν γίγνηται-διὸ τῷ τοῦ κλήρου ἴσῳ ἀνάγκη προσχρήσασθαι δυσκολίας τῶν πολλῶν ἕνεκα, θεὸν καὶ ἀγαθὴν τύχην καὶ τότε ἐν εὐχαῖς ἐπικαλουμένους ἀπορθοῦν αὐτοὺς τὸν κλῆρον πρὸς τὸ δικαιότατον. οὕτω δὴ χρηστέον ἀναγκαίως 758a μὲν τοῖν ἰσοτήτοιν ἀμφοῖν, ὡς δ᾽ ὅτι μάλιστα ἐπ᾽ ὀλιγίστοις τῇ ἑτέρᾳ, τῇ τῆς τύχης δεομένῃ.

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La elección hecha de esta manera es un término medio entre las que se practican en las monarquías y en las democracias, término medio esencial á todo buen gobierno; porque es imposible que haya unión verdadera, de una parte, entre dueños y esclavos y, de otra, entre hombres de mérito y hombres nulos elevados á los mismos honores. En efecto, no hay igualdad entre cosas desiguales, sino en cuanto se guarde la debida proporción, y lo que provoca en los estados las sediciones son los dos extremos dela igualdad y de la desigualdad. Nada es más conforme con la recta razón, con el buen orden y con la verdad, que aquella antigua máxima que dice que la igualdad engendra la amistad. Lo que nos embaraza es que no es fácil asignar exactamente la especie de igualdad propia para producir este efecto, porque hay dos clases de igualdad que se parecen en el nombre, pero que son muy diferentes en el fondo. La una consiste en el peso, número y medida, y no hay Estado ni legislador á quienes no sea fácil hacerla efectiva en la distribución de los honores, dejándolos á disposición de la suerte. Pero no sucede así con la verdadera y perfecta igualdad, que no es á todos fácil conocer y cuyo discernimiento pertenece á Júpiter y á muy pocos hombres. Pero lo poco que de ella hay, ya en la administración pública, ya en la vida privada, es la que produce lo bueno que se hace. Ella es la que da más al que es grande, menos al que es menor, y á ambos con arreglo á la medida de su naturaleza. Proporcionando así los honores al mérito, da los mayores á los que tienen más virtud, los menores á los que tienen menos virtud y educación, y á todos según la razón.

(Traducción de Patricio de Azcárate)

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