Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 10/01/16

bucefalo3

En el anterior capítulo nos referíamos al texto del capítulo 2, del libro V de las Noctes Atticae de Aulo Gelio en el que se hablaba de la muerte de Bucéfalo, de algunas de sus particularidades y de cómo le fue dedicada una ciudad, que es la actual Jhelum en el Panyab paquistaní.

Respecto a la muerte de Bucéfalo, Flavio Arriano, en su Anábasis de Alejandro Magno V, 19, nos dice que no fue por causa de herida alguna, sino por el cansancio y su edad, pues ya tenía 30 años:

῞Ινα δὲ ἡ μἀχη ξυνέβη καὶ ἔνθεν ὁρμηθεὶς ἐπέρασε τὸν ᾿Υδἀσπην ποταμὸν πόλεις ἔκτισεν ᾿Αλέξανδρος. καὶ τὴν μὲν Νίκαιαν τῆς νίκης τῆς κατ᾿ ᾿Ινδῶν ἐπώνυμον ὠνόμασε, τὴν δὲ Βουκεφάλαν ἐς τοῦ ἵππου τοῦ  Βουκεφάλα τὴν μνήμην, ὃς ἀπέθανεν αὐτοῦ, οὐ βληθεὶς πρὸς οὐδενός, ἀλλἀ ὑπὸ καύματος τε καὶ ἡλικίας (ἦν γὰρ ἀμφὶ τὰ τριάκοντα ἔτη) καματηρὸς γενόμενος, πολλὰ δὲ πρόσθεν ξυγκαμών τε καὶ συγκινδυνεύσας ᾿Αλεξάνδρῳ, ἀναβαινόμενός τε πρὸς μόνου ᾿Αλεξάνδρου [ὁ Βουκεφάλας οὗτος], ὅτι τοὺς ἄλλους πάντας ἀπηξίου ἀμβάτας, καὶ μεγέθει μέγας καὶ τῷ θυμῷ γενναῖος. σημεῖον δέ οἱ ἦν βοὸς κεφαλὴ ἐγκεχαραγμένη, ἐφ᾿ ὅτῳ καὶ τὸ ὄνομα τοῦτο λέγουσιν ὅτι ἔφερεν· οἱ δὲ λέγουσιν ὅτι λευκὸν σῆμα εἶχεν ἐπὶ τῆς κεφαλῆς, μέλας ὢν αὐτός, ἐς βοὸς κεφαλὴν μάλιστα εἰκασμένον. οὗτος ὁ ἵππος ἐν τῇ Οὐξίων χώρᾳ ἀφανὴς ἐγένετο ᾿Αλεξάνδρῳ, καὶ ᾿Αλέξανδρος προεκήρυξεν ἀνὰ τὴν χώραν πάντας ἀποκτενεῖν Οὐξίους, εἰ μὴ ἀπάξουσιν αὐτῷ τὸν ἵππον· καὶ ἀπήχθη εὐθὺς ἐπὶ τῷ κηρύγματι. τοσήδε μὲν σπουδὴ ᾿Αλεξάνδρῳ ἀμφ᾿ αὐτὸν ἦν, τόσος δὲ ᾿Αλεξάνδρου φόβος τοῖς βαρβάροις. καὶ ἐμοὶ ἐς τοσόνδε τετιμήσθω ὁ Βουκεφάλας οὗτος ᾿Αλεξάνδρου ἕνεκα.

Alejandro fundó dos ciudades, una donde la batalla se llevó a cabo, y la otra en el lugar donde se comenzó a cruzar el río Hidaspes; a la primera la llamó Nicea, en conmemoración de su victoria sobre los indios, y a la segunda Bucéfala en memoria de su caballo Bucéfalo, que murió allí, no por haber sido herido por cualquier arma, sino por los efectos de la fatiga y la vejez; contaba ya con una treintena de años y estaba muy desgastado por el agotamiento. Este Bucéfalo había compartido muchas penurias y peligros con Alejandro durante muchos años; no se dejaba montar por nadie que no fuera el rey, porque rechazaba a otros jinetes. Era a la vez de tamaño inusual y generoso de temple. La cabeza de un buey la tenía grabada como una marca distintiva, y, de acuerdo con algunos autores, ésa fue la razón por la que recibió aquel nombre; pero dicen otros que, aunque era negro por completo, tenía una mancha blanca en la testa que tenía un notorio parecido con la cabeza de un buey. En la tierra de los uxios, este caballo se lo robaron a Alejandro, quien inmediatamente envió una proclama por todo el país diciendo que iba a matar a todos los habitantes a menos que el caballo fuese devuelto. Como resultado de esta proclama, el animal fue traído de nuevo sin tardanza ante él. Lo cual ilustra cuan intenso era el cariño que Alejandro sentía por el caballo, y el grande temor a Alejandro que los bárbaros albergaban. Permitidme que rinda este pequeño homenaje de mi parte a este Bucéfalo por deferencia a su amo.

(La traducción se ha sacado de aquí.

 

AlejandroyPoro, detalle

Alejandro, detalle de Alejandro y Poro (1673), de Charles Le Brun

Todo este capítulo de Aulo Gelio tiene dos referentes textuales.

El primero, en orden cronológico, es la Historia Natural, libro VII, 42, 154 de Plinio el Viejo (23-79 d. C.). Aquí lo tenemos, con la traducción de Susana González Marín, en Cátedra:

Eidem Alexandro et equi magna raritas contigit. Bucephalan eum vocarunt sive ab aspectu torvo sive ab insigni taurini capitis armo inpressi. XIII talentis ferunt ex Philonici Pharsalii grege emptum, etiam tum puero capto eius decore. Neminem hic alium quam Alexandrum regio instratu ornatus recepit in sedem, alias passim recipiens. Idem in proeliis memoratae cuiusdam perhibetur operae, Thebarum oppugnatione vulneratus in alium transire Alexandrum non passus, multa praeterea eiusdem modi, propter quae rex defuncto ei duxit exequias urbemque tumulo circumdedit nomine eius.

(Plinio el Viejo, Historia Natural VIII, 42, 154)

A Alejandro le tocó en suerte un caballo de gran rareza. Bucéfalo le llamaron o por su aspecto feroz o por una marca en forma de una cabeza de toro en su lomo. Dicen que fue comprado por trece talentos procedente de la manada de Filónico de Farsalia; Alejandro, entonces todavía un niño, se había prendado de su belleza. El caballo, una vez engalanado con los arreos reales, no permitió que lo montara ningún otro más que Alejandro, mientras en otro tiempo se lo permitía a cualquiera. En los combates se cuenta de él cierta hazaña memorable: herido en el sitio de Tebas no toleró que Alejandro pasara a otro caballo; y ofreció muchos episodios similares por lo que, cuando murió, el rey le rindió funerales y situó alrededor de su tumba una ciudad con su nombre.

La traductora aporta estas notas:

Un talento son 6.000 dracmas.

El sitio de Tebas fue en el año 335 a. C.

Bucéfalo murió en la India herido en la batalla de Idaspe, en el 326 a. C., según algunos, y allí junto al río Jhelam, fundó Alejandro la ciudad de Bucéfala, cfr. Plinio 6, 77.

Le_Brun,_BatalladelHidaspes

Alejandro y Poro (1673), óleo sobre lienzo de 4’70 x 12, 64 m., de Charles Le Brun. Museo del Louvre, París. Galería Sully, 2º piso, sala 32

Nosotros aportamos este texto:

Hinc deinde accolunt Indum, adverso eo scandente demonstratione, Mathoae, Bolingae, Gallitalutae, Dimuri, Megari, Ardabae, Mesae, Abisari, Silae; mox deserta in CCL, quibus exuperatis Organagae, Abortae, Brasuertae, et ab his solitudines prioribus pares. dein Sorofages, Arbae, Marogomatrae, Umbritae Ceaeque, quorum XII nationes singulisque binae urbes, Asini, trium urbium incolae; caput eorum Bucephala, Alexandri regis equo, cui fuerat hoc nomen, ibi sepulto conditum.

Desde aquí en adelante habitan el Indo, según sabemos por claros indicios, los matoas, bolinges, galitalutas, dimuros, megaros, ardabas, mesas, abisaros y silas; después hay unos desiertos de doscientas cincuenta millas, pasados los cuales están los organagas, abortas, brasuertas, y desde ellos desiertos semejantes a los anteriores. Luego están los sorofages, arbas, marogomatras, umbritas y ceas, de los cuales hay trece naciones y dos ciudades cada una, y los asinos, habitantes de tres ciudades; su capital es Bucéfala, edificada en memoria del caballo del rey Alejandro, que tuviera este nombre, allí sepultado.

jhelumciudad

Read Full Post »