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Archive for 18 18+01:00 febrero 18+01:00 2016

Meterse en el papel

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Ya dijimos que Aulo Gelio y sus Noctes Atticae aparecerían de nuevo en nuestro blog. Nos proporcionó la serie sobre Creso, rey de Lidia, a propósito de la mudez de su hijo, interrumpida para librar a su padre de la muerte a manos de un soldado enemigo.

En esta ocasión, Aulo Gelio nos referirá una breve historia sobre un famoso actor, de nombre Polo, que realizó una magnífica interpretación de la Electra sofoclea, como consecuencia de un desgraciado hecho que le aconteció un tiempo antes. Este Polo de Sunio vivió en el siglo IV a. C.; parece que fue un esclavo judío que llegó a ser un gran actor.

He aquí el texto de Noctes Atticae, VI, 5:

Historia de Polo histrione memoratu digna

Histrio in terra Graecia fuit fama celebri, qui gestus et vocis claritudine et venustate ceteris antistabat. Nomen fuisse aiunt Polum; tragoedias poetarum nobilium scite atque asservate actitavit. Is Polus unice amatum filium morte amisit. Eum luctum quoniam satis visus est eluxisse, rediit ad quaestum artis. In eo tempore Athenis «Electram» Sophoclis acturus, gestare urnam quasi cum Oresti ossibus debebat. Ita compositum fabulae argumentum est, ut veluti fratris reliquias ferens Electra comploret commisereaturque interitum eius existimatum. Igitur Polus, lugubri habitu Electrae indutus, ossa atque urnam e sepulchro tulit filii et, quasi Oresti amplexus, opplevit omnia, non simulacris neque imitamentis, sed luctu atque lamentis veris et spirantibus. Itaque cum agi fabula videretur, dolor actus est.

Historia memorable del actor Polo.

Había en tierras de Grecia un histrión de amplia fama, que sobrepasaba a todos los demás por la claridad y belleza del gesto y de la voz. Su nombre, dicen, era Polo; representó las tragedias de los poetas ilustres con elegancia y energía. Este Polo perdió un hijo extraordinariamente querido. Cuando consideró que había llorado bastante este duelo, volvió a la práctica de su profesión. En aquel momento, como tenía que presentar en Atenas la Electra de Sófocles, tenía que llevar una urna haciendo ver que contenía los huesos de Orestes. El argumento de la pieza está urdido de manera que Electra, creyendo llevar los restos de su hermano, llora y lamenta su muerte imaginaria. Polo, pues, ataviado con el vestido de duelo de Electra, sacó del sepulcro la urna y los huesos de su hijo, y, tras cogerlos con sus brazos, como si fueran los de Orestes, lo llenó todo, no de fingimiento y de imitaciones, sino de desconsuelo y de lamentos verdaderos y palpitantes. Y así, mientras parecía que interpretaba una obra, era su dolor el que interpretaba.

Traducción española basada en la catalana de Vicent Ferrís en la Fundació Bernat Metge.

Nits àtiques.Bmetge

Parece ser que Polo representó esta obra en su despedida como actor con ocasión de su septuagésimo cumpleaños. Un espectador, emocionado por el dolor y la angustia presentes en la interpretación de Polo quiso gritar: «No te preocupes, Orestes vuelve al final de la obra». Tras la representación, el espectador preguntó a Polo por qué ese día su actuación había sido más conmovedora que las anteriores ocasiones que la había visto representada por él, a lo que Polo respondió que unos años antes su hijo había muerto y había sido incinerado; la tarde anterior a la representación había colocado las cenizas de su hijo en la urna usada en la representación.

Evidentemente lo que nos queda ahora es ofrecer los versos 1126-1170 de la Electra de Sófocles, en los que la hija de Agamenón llora la supuesta muerte de su queridísimo hermano, en quien había depositado sus ansias de venganza:

Ἠλέκτρα

ὦ φιλτάτου μνημεῖον ἀνθρώπων ἐμοὶ

ψυχῆς Ὀρέστου λοιπόν, ὥς σ᾽ ἀπ᾽ ἐλπίδων

οὐχ ὧνπερ ἐξέπεμπον εἰσεδεξάμην.

νῦν μὲν γὰρ οὐδὲν ὄντα βαστάζω χεροῖν,

δόμων δέ σ᾽, ὦ παῖ, λαμπρὸν ἐξέπεμψ᾽ ἐγώ.

ὡς ὤφελον πάροιθεν ἐκλιπεῖν βίον,

πρὶν ἐς ξένην σε γαῖαν ἐκπέμψαι χεροῖν

κλέψασα ταῖνδε κἀνασώσασθαι φόνου,

ὅπως θανὼν ἔκεισο τῇ τόθ᾽ ἡμέρᾳ,

τύμβου πατρῴου κοινὸν εἰληχὼς μέρος.

Representación de Electra en Epidauro (1991), en griego moderno. El monólogo (lamento) de Electra va de 1h 2′ 59 » a 1h 6′ 02″. Electra es Λήδα Τασοπούλου (Lida Tasopoulou)

νῦν δ᾽ ἐκτὸς οἴκων κἀπὶ γῆς ἄλλης φυγὰς

κακῶς ἀπώλου, σῆς κασιγνήτης δίχα,

κοὔτ᾽ ἐν φίλαισι χερσὶν ἡ τάλαιν᾽ ἐγὼ

λουτροῖς σ᾽ ἐκόσμησ᾽ οὔτε παμφλέκτου πυρὸς

ἀνειλόμην, ὡς εἰκός, ἄθλιον βάρος,

ἀλλ᾽ ἐν ξέναισι χερσὶ κηδευθεὶς τάλας

σμικρὸς προσήκεις ὄγκος ἐν σμικρῷ κύτει.

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οἴμοι τάλαινα τῆς ἐμῆς πάλαι τροφῆς

ἀνωφελήτου, τὴν ἐγὼ θάμ᾽ ἀμφὶ σοὶ

πόνῳ γλυκεῖ παρέσχον· οὔτε γάρ ποτε

μητρὸς σύ γ᾽ ἦσθα μᾶλλον ἢ κἀμοῦ φίλος,

οὔθ᾽ οἱ κατ᾽ οἶκον ἦσαν, ἀλλ᾽ ἐγὼ τροφός,

ἐγὼ δ᾽ ἀδελφὴ σοὶ προσηυδώμην ἀεί.

νῦν δ᾽ ἐκλέλοιπε ταῦτ᾽ ἐν ἡμέρᾳ μιᾷ

θανόντι σὺν σοί· πάντα γὰρ συναρπάσας

θύελλ᾽ ὅπως βέβηκας. οἴχεται πατήρ·

τέθνηκ᾽ ἐγὼ σοί· φροῦδος αὐτὸς εἶ θανών·

γελῶσι δ᾽ ἐχθροί· μαίνεται δ᾽ ὑφ᾽ ἡδονῆς

μήτηρ ἀμήτωρ, ἧς ἐμοὶ σὺ πολλάκις

φήμας λάθρᾳ προύπεμπες ὡς φανούμενος

τιμωρὸς αὐτός. ἀλλὰ ταῦθ᾽ ὁ δυστυχὴς

δαίμων ὁ σός τε κἀμὸς ἐξαφείλετο,

ὅς σ᾽ ὧδέ μοι προύπεμψεν ἀντὶ φιλτάτης

μορφῆς σποδόν τε καὶ σκιὰν ἀνωφελῆ.

οἴμοι μοι.

ὦ δέμας οἰκτρόν. φεῦ φεῦ.

ὦ δεινοτάτας, οἴμοι μοι,

πεμφθεὶς κελεύθους, φίλταθ᾽, ὥς μ᾽ ἀπώλεσας·

ἀπώλεσας δῆτ᾽, ὦ κασίγνητον κάρα.

τοιγὰρ σὺ δέξαι μ᾽ ἐς τὸ σὸν τόδε στέγος,

τὴν μηδὲν εἰς τὸ μηδέν, ὡς σὺν σοὶ κάτω

ναίω τὸ λοιπόν· καὶ γὰρ ἡνίκ᾽ ἦσθ᾽ ἄνω,

ξὺν σοὶ μετεῖχον τῶν ἴσων, καὶ νῦν ποθῶ

τοῦ σοῦ θανοῦσα μὴ ἀπολείπεσθαι τάφου.

τοὺς γὰρ θανόντας οὐχ ὁρῶ λυπουμένους.

¡Oh, recuerdo que me queda de la vida de Orestes, el más querido para mí de los hombres! ¡Cuán lejos de mis esperanzas te recibo, no como te despedí! Ahora te alzo en mis manos y no eres nada; sin embargo, yo te hice salir de casa fuerte, oh hijo, ¡Ojalá hubiera abandonado la vida antes de enviarte a escondidas con mis manos a una tierra extranjera y antes que ponerte a salvo de la muerte, para que tú hubieras podido yacer aquel día muerto, tras obtener la parte que te corresponde de la tumba paterna! Pero ahora has perecido de mala manera, fuera de casa y como emigrante en otra tierra, separado de tu hermana.

Y yo, infortunada, ni con manos amorosas te he preparado con abluciones, ni he recibido del fuego, como era natural, la desdichada carga incandescente, sino que, habiendo sido atendido por manos extrañas, infeliz, llegas como un peso insignificante en pequeña vasija.

¡Ay de mí, desventurada, por mis inútiles cuidados de otro tiempo, que yo frecuentemente prodigué en torno a ti con dulce fatiga! Porque entonces tú no eras más querido de tu madre que de mí, ni los que estaban en casa eran los que te cuidaban, sino yo, y a mí me llamabas siempre hermana. Ahora ha desaparecido esto en un solo día por tu muerte. Pues, arrebatándolo todo, te has ido como un huracán. Nuestro padre se ha ido. Yo estoy muerta contigo. Tú mismo te has ido, pues has muerto. Los enemigos ríen. Tu madre, que no merece tal nombre, está enloquecida por efecto del placer. Acerca de ella, tú me hacías llegar frecuentes recados a escondidas, en los que decías que te mostrarías tú en persona como vengador.

Pero nos ha privado de ello el aciago destino tuyo y mío, que de esta manera te ha enviado, como ceniza y sombra vana en lugar de la queridísima figura. ¡Ay de mí! ¡Oh cuerpo digno de compasión, ay, ay! ¡Oh amadísimo! ¡Por qué caminos terribles has sido enviado! Me has perdido en verdad, ¡oh hermano!, y, por ello, recíbeme en esta morada tuya; acoge a la que nada es en la nada, para que habite contigo, abajo, el resto del tiempo. Porque, cuando estabas arriba, yo participaba por igual contigo. También ahora deseo morir y no quedar privada de tu sepultura, pues no veo que los muertos sufran.

La traducción es de Assela Alamillo, en Gredos.

Ciertamente, nos hubiera gustado presenciar esa, sin duda, desgarradora actuación de Polo en la Electra de Sófocles, sujetando fuertemente contra su pecho la urna funeraria de su querido hijo, y dando así a su representación una verosimilitud, un carácter y una emoción que debió sobrecoger a los espectadores.

Es lo que se llama “meterse en el papel”.

Electra_Receiving_the_Ashes_of_her_Brother,_Orestes,_by_Jean-Baptiste_Joseph_Wicar_(1762-1834)

Electra Receiving the Ashes of Her Brother, Orestes, (1826-27), óleo sobre lienzo de Jean-Baptist Joseph Wicar. Worcester Arts Museum

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