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Archive for 1/04/16

Öèôðîâàÿ ðåïðîäóêöèÿ íàõîäèòñÿ â èíòåðíåò-ìóçåå Gallerix.ru

Cupido y Psique (1798), óleo sobre lienzo de 186 x 132 cm., de François Gérard. Museo del Louvre, ala Sully, segundo piso, Vien, sala 53, pintura francesa

 

Estábamos ejemplificando el conocido tópico erótico de que Eros siempre mezcla lo bello con lo bello. Concluimos con Jenofonte de Éfeso, Habrócomes y Antia I, 7, 3:

Μεστὴ μὲν ἤδη ἡ πόλις ἦν τῶν εὐωχουμένων, πάντα δ᾽ ἦν ἐστεφανωμένα καὶ διαβόητος ὁ μέλλων γάμος· ἐμακαρίζετο δὲ ὑπὸ πάντων ὁ μὲν οἵαν ἄξεται γυναῖκα [Ἀνθίαν], ἡ δὲ οἵωι μειρακίωι συγκατακλιθήσεται.

La ciudad estaba llena de festines, todo estaba cubierto de coronas y se proclamaba la boda que iba a celebrarse. Y todos los felicitaban, a él por casarse con tal mujer y a ella por ir a acostarse con tal joven

 La traducción es de Julia Mendoza, en Gredos.

 3. (Donde en tiempos Hero de Sesto fijaba sus plantas con un candil en su mano) A diferencia de Ovidio, en Heroidas XIX 35 s., y Estacio, Tebaida VI, 542 s, donde Hero coloca la luz en lo alto de la torre y luego prosigue con las labores propias del gineceo.

Heroidas XIX, 35 ss.:

Sic ubi lux acta est et noctis amicior hora

exhibuit pulso sidera clara die,

protinus in summa vigilantia lumina turre

ponimus, adsuetae signa notamque viae,

tortaque versato ducentes stamina fuso

feminea tardas fallimus arte moras.

Quid loquar interea tam longo tempore, quaeris:

nil nisi Leandri nomen in ore meo est.

 

Así, cuando la luz ha desaparecido y la hora más agradable de la noche ha mostrado sus fulgentes astros, expulsado el día, inmediatamente en lo alto de la torre pongo mi vigilante antorcha, signo y marca del camino acostumbrado, y, tirando de los retorcidos hilos, dando vuelta al huso, engaño con femenil ocupación la prolongada demora. ¿De qué hablo durante tan largo tiempo preguntas? Nada hay en mi boca sino el nombre de Leandro.

Traducción de Francisca Moya del Baño, en Alma Mater (CSIC).

Papino Estacio, Tebaida VI, 542-547:

at tibi Maeonio fertur circumflua limbo

pro meritis, Admete, chlamys repetitaque multo

murice: Phrixei natat hic contemptor ephebus

aequoris et picta tralucet caerulus unda;

in latus ire manu mutaturusque uidetur

bracchia, nec siccum speres in stamine crinem;

contra autem frustra sedet anxia turre suprema

Sestias in speculis, moritur prope conscius ignis.

Edward_Burne-Jones_Hero

Hero, óleo sobre lienzo de 29 x 31 cm., de Edward Burne-Jones. Vendido por Christie’s en 2012

Pero a ti, Admeto, se te concede por tus méritos una clámide rodeada por un borde de tinte Meonio y manchada muchas veces con púrpura: aquí nada el despreciador muchacho en las aguas de Frixo y brilla su cuerpo azul marino en la pintada ola; se puede ver su mano ir a su costado y sus brazos a punto de dar la brazada, y no esperes ver en la urdimbre sus cabellos secos; en cambio en la otra parte se sienta, ansiosa por verlo, en lo alto de su torre la muchacha de Sesto; cerca de ella el cómplice candil se apaga.

4. Véase también la imitación de Museo en el epigrama anónimo de Antología Palatina IX, 381, 1. Este epigrama es un centón homérico, formado por entero con versos de la Ilíada y la Odisea, que hemos indicado en la traducción, que es de Jose Manuel Pabón para la Odisea y Emilio Crespo Güemes, en el caso de la Ilíada:

Ακτῇ ἐπὶ προὐχούσῃ, ἐπὶ πλατεῖ ῾Ελλησπόντῳ,

παρθένος αἰδοίη ὑπερώιον εἰσαναβᾶσα

πύργῳ ἐφεστήκει γοόωσά τε μυρομένη τε·

χρύσεον λύχνον ἔχουσα φάος περικαλλὲς ἐποίει,

κεῖνον ὀιομένη τὸν κάμμορον, εἴ ποθεν ἔλθοι

νηχόμενος, καὶ λαῖτμα τάχισθ᾿ ἁλὸς ἐκπεράασκε

νύκτα δι᾿ ἀμβροσίην, ὅτε θ᾿ εὕδουσι βροτοὶ ἄλλοι·

ῥόχθει γὰρ μέγα κῦμα ποτὶ ξερὸν ἠπείροιο.

ὅσσαι γὰρ νύκτες τε καὶ ἡμέραι ἐκγεγάασι,

παρθένος ἠίθεός τ’ ὀαρίζετον ἀλλήλοισιν

εἰς εὐνὴν φοιτῶντε φίλους λήθοντε τοκῆας,

οἳ Σηστὸν καὶ ῎Αβυδον ἔχον καὶ δῖαν ᾿Αρίσβην.

Sobre un cabo eminente a la orilla del ancho Helesponto, (Odisea XXIV, 82)

La pudorosa doncella había subido al piso superior (Ilíada II, 514)

Sobre la torre estaba de pie, llorando y gimiendo (Ilíada VI, 373)

Con lucerna de oro que daba hermosísima lumbre (Odisea XIX, 34)

Pensando en aquel infeliz por si acaso volviera (Odisea II, 350)

Nadando, y atraviesa a toda carrera la sima del agua (Odisea VIII, 561)

En medio de la lóbrega noche, cuando los demás mortales duermen. (Ilíada X, 83)

Rebramaba el inmenso oleaje rompiéndose en seco. (Odisea V, 402)

Ni una noche ni un día nos vienen, (Odisea XIV, 93)

Ni de las ternuras que una doncella y un mozo se intercambian. (Iliada XXII, 128)

Cuando ambos acudieron al lecho a escondidas de sus padres (Ilíada XIV, 296)

Y poseían Sesto, Abido, y la límpida Arisba. (Ilíada II, 836)

monedaleandro

Medallón de Alejandro Severo, de Ábido. 222-235 d. C. Inscripción izquierda: IMP C IMVIP SEV ALEXANDRO AVC. Derecha: ABΥΔH – NΩ -N.

Leandro, con Eros y su antorcha sobre él, nada hacia la torre de Sesto, donde se halla Hero

5. En tiempos de los emperadores Caracalla y Alejandro Severo circularon monedas de Abido con Hero portando la lámpara y Leandro luchando con las olas.

6. (Llore el sino y el amor de Leandro). En este excurso de contenido etiológico Museo se sirve, claramente, de un estilo casi epigramático. La parénesis al caminante (verso 23: Y tú, si por allí un día pasas) es un conocido tópico formal de la epigramática sepulcral y cuadra muy bien con el tono luctuoso del verso 27 (que acaso aún llore el sino y el amor de Leandro), con la referencia al llanto del mar por la muerte de Leandro. Dentro de este ámbito geográfico preciso, el poeta se hace eco del motivo de raigambre helenística de la naturaleza en simpatía con los afectos humanos: cf., por ejemplo, Bión de Esmirna, Epitafio de Adonis, I, 33 ss.:

καὶ ποταμοὶ κλαίουσι τὰ πένθεα τᾶς Ἀφροδίτας,

καὶ παγαὶ τὸν Ἄδωνιν ἐν ὤρεσι δακρύοντι,

ἄνθεα δ̓ ἐξ ὀδύνας ἐρυθαίνεται: ἁ δ᾿ Κυθήρα

πάντας ἀνὰ κναμώς, ἀνὰ πᾶν νάπος οἰκτρὸν ἀείδει

‘αἰαῖ τὰν Κυθέρειαν, ἀπώλετο καλὸς Ἄδωνις.’

Ἀχὼ δ̓ ἀντεβόασεν ‘ἀπώλετο καλὸς Ἄδωνις.’

Κύπριδος αἰνὸν ἔρωτα τίς οὐκ ἔκλαυσεν ἂν αἰαῖ;

 

Y los ríos lloran el dolor de Afrodita,

Y las fuentes por Adonis en los montes lagrimean,

Y las flores por la pena se marchitan y Citerea

por todas las laderas, por toda cañada piadosamente grita:

¡”Ay ay, Citerea! Ha muerto el bello Adonis”.

Y Eco repite: ¡Ha muerto el bello Adonis”

De Cipris el mísero amor, ¡ay!, ¿quién no lloraría?

Hendrick Goltzius - Dying Adonis

Adonis muerto (1609) , óleo sobre lienzo de 76,5 x 76, 5 cm., de Hendrick Goltzius. Rijksmuseum de Ámsterdam

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