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Archive for 1 de mayo de 2016

plinio_historia

Proseguimos con algunas fuentes clásicas sobre los delfines. Nosotros ya dedicamos en nuestro anterior blog, que sigue en barbecho en la red, allá por el 2007, una serie a los delfines con motivo de la aparición en los exámenes de Latín II de selectividad de un texto de Plinio el Viejo sobre estos graciosos y simpáticos animalitos. El texto era una fusión de los capítulos 20 y 24 del libro IX de la Historia Natural, ambos referidos al delfín, en concreto a la especie delphinus delphis, que habita en el Mediterráneo y cuyo tamaño oscila entre los 2’5 y los 4 metros de longitud. Éstos son los fragmentos:

20 Velocissimum omnium animalium, non solum marinorum, est delphinus, ocior volucre, acrior telo, ac nisi multum infra rostrum os illi foret medio paene in ventre, nullus piscium celeritatem eius evaderet.(…)

24. Delphinus non homini tantum amicum animal, verum et musicae arti, mulcetur symphoniae cantu, set praecipue hydrauli sono.

Y esto lo que apareció en el examen de las PAU de aquel junio de 2007:

Velocissimus omnium animalium, non solum marinorum, est delphinus, ocior volucre, acrior telo, ac, nisi multum infra rostrum os illi esset medio paene in ventre, nullus piscium celeritatem eius evaderet. (…). Delphinus non homini tantum amicus est, verum et musicae arti.

La traducción del fragmento que hace Josefa Cantó, en Cátedra Letras Universales es ésta:

“El delfín es el más veloz de todos los animales, no sólo de los marinos; es más rápido que un pájaro, más agudo que un dardo y si no tuviese la boca mucho más abajo que el hocico, casi en mitad del vientre, ningún pez escaparía a su rapidez. El delfín no es sólo un animal amigo del hombre, sino que además se amansa con la música, (con el canto armónico y sobre todo con el sonido del órgano hidráulico).

LagoLucrino

Lago Lucrino

En el capítulo 25, del mismo libro IX, Plinio refiere esta historia:

Divo Augusto principe Lucrinum lacum invectus pauperis cuiusdam puerum ex Baiano Puteolos in ludum litterarium itantem, cum meridiano immorans appellatum eum simonis nomine saepius fragmentis panis, quem ob iter ferebat, adlexisset, miro amore dilexit. pigeret referre, ni res Maecenatis et Fabiani et Flavii Alfii multorumque esset litteris mandata. Quocumque diei tempore inclamatus a puero, quamvis occultus atque abditus, ex imo advolabat pastusque e manu praebebat ascensuro dorsum, pinnae aculeos velut vagina condens, receptumque Puteolos per magnum aequor in ludum ferebat simili modo revehens pluribus annis, donec morbo extincto puero subinde ad consuetum locum ventitans tristis et maerenti similis ipse quoque, quod nemo dubitaret, desiderio expiravit.

Durante el reinado del divino Augusto, un delfín que había entrado en el lago Lucrino tomó mucho cariño a un niño pobre que desde Bayas iba a Puteólos a la escuela, porque se detenía a mediodía, lo llamaba con el nombre de Simón y a menudo lo atraía con trozos de pan que llevaba para el camino – no contaría esta historia si no estuviese recogida en las obras de Mecenas, Fabiano, Flavio Alfio y muchos otros -; en cualquier momento del día en que lo llamase el niño, aunque estuviese oculto y escondido, el delfín acudía desde las profundidades y, después de comer de su mano, le ofrecía el lomo para que montase, escondiendo los aguijones de su aleta dorsal como en una vaina, y una vez arriba lo llevaba a Puteólos a la escuela a través del mar inmenso y lo devolvía de la misma forma, durante varios años; cuando, a causa de una enfermedad, murió el niño, el delfín volvió una y otra vez al lugar acostumbrado, triste, semejante a quien ha perdido a un ser querido, hasta que murió de nostalgia, sin que a nadie le cupiese duda del motivo.

Puteoli_mapa

Notas al pie en la edición de Cátedra a este capítulo:

Simón: es un juego de palabras; el nombre propio con el que el niño se dirige al delfín tiene que ver con el adjetivo simus (chato), puesto que el hocico era uno de sus rasgos más relevantes.

El Lucrino está situado cerca de la costa de la Campania y era lugar de veraneo en la Antigüedad; Bayas era otro lugar de veraneo situado entre Cumas y Puteolum (hoy Pozzuoli).

En los capítulos 26 a 33 Plinio sigue relatándonos historias de delfines.

Recuperando algún otro texto clásico que nos habla sobre los delfines y que usamos en aquel año 2007; he aquí la sorprendente (¿o no?) fábula 75 (305, en la edición de Chambry) de Esopo, titulada El mono y el delfín. En ella, encontramos una reacción violenta de un delfín ante las mentiras de un mono al que ha rescatado. Pese a que no adjudicaríamos a un delfín tal reacción, no es de extrañar en las fábulas este comportamiento extremo, que castiga las mezquindades de los animales, que deben ser siempre referidas a los seres humanos. Éste es el texto griego

ΔΕΛΦΙΣ ΚΑΙ ΠΙΘΗΚΟΣ

῎Εθος ἐστὶ τοῖς πλέουσιν ἐπάγεσθαι κύνας Μελιταίους καὶ πιθήκους πρὸς παραμυθίαν τοῦ πλοῦ. Καὶ δή τις πλεῖν μέλλων πίθηκον συνανήνεγκε. Γενομένων δὲ αὐτῶν κατὰ τὸ Σούνιον (ἐστὶ δὲ τοῦτο ᾿Αθηναίων ἀκρωτήριον) συνέβη χειμῶνα σφοδρὸν γενέσθαι. Περιτραπείσης δὲ τῆς νηὸς καὶ πάντων διακολυμβώντων καὶ ὁ πίθηκος ἐνήχετο. Δελφὶς δὲ θεασάμενος αὐτὸν καὶ οἰόμενος ἄνθρωπον εἶναι ὑπεξελθὼν διεκόμιζεν. ῾Ως δὲ ἐγένετο κατὰ τὸν Πειραιᾶ, τὸν τῶν ᾿Αθηναίων λιμένα, ἐπυνθάνετο τοῦ πιθήκου, εἰ τὸ γένος ᾿Αθηναῖός ἐστι. Τοῦ δὲ εἰπόντος καὶ λαμπρῶν γε ἐνταῦθα τετυχηκέναι γονέων, ἐκ δευτέρου ἠρώτα αὐτόν, εἰ ἐπίσταται τὸν Πειραιᾶ. Καὶ ὃς ὑπολαβὼν αὐτὸν ἄνθρωπον λέγειν ἔφασκε καὶ φίλον αὐτοῦ εἶναι καὶ συνήθη. Καὶ ὁ δελφὶς ἀγανακτήσας κατὰ τῆς αὐτοῦ ψευδολογίας βαπτίζων αὐτὸν ἀπέπνιξεν.

πρὸς ἄνδρα ψευδολόγον.

fabulasgredos

Y ahora nuestra traducción, que no pretende ser literal:

El delfín y el mono

Es costumbre de los que viajan por mar llevar consigo perrillos de malta y monos para entretenerse durante la travesía. Y uno que iba a emprender viaje por mar llevaba consigo un mono. Cuando estaban a la altura de Sunion (que es un promontorio del Ática) sucedió que se desencadenó una violenta tempestad. Habiendo zozobrado la nave y salvándose todos a nado, también el mono nadaba. Y un delfín, viéndolo, y creyendo que se trataba de un hombre, salió a su encuentro y lo transportó (en sus lomos). Cuando estuvo en el Pireo, el puerto de Atenas, preguntó al mono si era ateniense de linaje. Al responder aquél que sí y que tenía allí parientes ilustres, le volvió a preguntar si conocía a Pireo. Y el mono suponiendo que se refería a un hombre, dijo que era amigo íntimo suyo. Y el delfín, irritado por sus mentiras, lo hundió en el agua y lo ahogó.

(La fábula está dirigida) al hombre mentiroso.

Fabula-el-Mono-y-el-Delfin

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