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Archive for 4/05/16

Tate; (c) Tate; Supplied by The Public Catalogue Foundation

Tate; (c) Tate; Supplied by The Public Catalogue Foundation

The parting of Hero and Leander (1827), óleo y hoja de metal sobre lienzo de 118 x 118 cm, de William Etty. Tate Gallery de Londres

Y proseguimos nuestro recorrido por el poema Hero y Leandro de Museo el Gramático llegando ya a los versos 55- 66.

 

Ἡ δὲ θεῆς ἀνὰ νηὸν ἐπῴχετο παρθένος Ἡρὼ 55

μαρμαρυγὴν χαρίεσσαν ἀπαστράπτουσα προσώπου

οἷά τε λευκοπάρῃος ἐπαντέλλουσα Σελήνη.

ἄκρα δὲ χιονέης φοινίσσετο κύκλα παρειῆς

ὡς ῥόδον ἐκ καλύκων διδυμόχροον. ἦ τάχα φαίης

Ἡροῦς ἐν μελέεσσι ῥόδων λειμῶνα φανῆναι·60

χροιὴ γὰρ μελέων ἐρυθαίνετο, νισσομένης δὲ

καὶ ῥόδα λευκοχίτωνος ὑπὸ σφυρὰ λάμπετο κούρης.

πολλαὶ δ’ ἐκ μελέων χάριτες ῥέον. οἱ δὲ παλαιοὶ

τρεῖς Χάριτας ψεύσαντο πεφυκέναι· εἷς δέ τις Ἡροῦς

ὀφθαλμὸς γελόων ἑκατὸν Χαρίτεσσι τεθήλει. 65

ἀτρεκέως ἱέρειαν ἐπάξιον εὕρατο Κύπρις.

 

Por el templo de la diosa caminaba la virgen Hero, y el grato fulgor del relámpago despedía de su rostro, como la luna de albas mejillas cuando se levanta. Por sus bordes redondos purpureaban sus mejillas de nieve, como la rosa que del cáliz brota bicolor. Dirías tal vez que en los miembros de Hero asomaba un prado de rosas, pues la piel de sus miembros teñíase del color del rubor. Y al pasar la muchacha de blanco lucíanle también rosas debajo de sus tobillos. Gracias sin cuento fluían de sus miembros. Que mentira es de gentes de antaño de que tres son las Gracias habidas. Un solo ojo de Hero riente en Gracias a ciento abundaba. ¡Bien supo hallar Cipris sacerdotisa que la mereciera!

 

tresgraciasrubens

Las tres Gracias (1630 – 1635), óleo sobre tabla de madera de roble de 220,5 x 182 cm de Peter Paulus Rubens. Museo del Prado, Madrid

  1. (Como la luna de albas mejillas…) Comienza aquí, con la detallada écfrasis de la belleza de Hero, una larga serie de paralelos con Aquiles Tacio, Leucipa y Clitofonte I, 4, un pasaje de inspiración platónica y ciertamente emblemático de la teoría erótica antigua. También el rostro de Leucipa fue a los ojos de Clitofonte como un relámpago, lo cual le hace comparar a la heroína con Selene:

ἐν μέσοις δὲ ἦν γυνὴ μεγάλη καὶ πλουσία τῇ στολῇ. Ὡς δὲ ἐνέτεινα τοὺς ὀφθαλμοὺς ἐπ᾿ αὐτήν, ἐν ἀριστερᾷ παρθένος ἐκφαίνεταί μοι, καὶ καταστράπτει μου τοὺς ὀφθαλμοὺς τῷ προσώπῳ. Ὡς δὲ ἐνέτεινα τοὺς ὀφθαλμοὺς ἐπ᾿ αὐτήν, ἐν ἀριστερᾷ παρθένος ἐκφαίνεταί μοι, καὶ καταστράπτει μου τοὺς ὀφθαλμοὺς τῷ προσώπῳ. Τοιαύτην εἶδον ἐγώ ποτε ἐπὶ ταύρῳ γεγραμμένην Σελήνην: ὄμμα γοργὸν ἐν ἡδονῇ: κόμη ξανθή, τὸ ξανθὸν οὖλον: ὀφρὺς μέλαινα, τὸ μέλαν ἄκρατον: λευκὴ παρειά, τὸ λευκὸν ἐς μέσον ἐφοινίσσετο καὶ ἐμιμεῖτο πορφύραν, οἵαν εἰς τὸν ἐλέφαντα Λυδία βάπτει γυνή: τὸ στόμα ῥόδων ἄνθος ἦν, ὅταν ἄρχηται τὸ ῥόδον ἀνοίγειν τῶν φύλλων τὰ χείλη. Ὡς δὲ εἶδον, εὐθὺς ἀπωλώλειν: κάλλος γὰρ ὀξύτερον τιτρώσκει βέλους καὶ διὰ τῶν ὀφθαλμῶν ἐς τὴν ψυχὴν καταρρεῖ: ὀφθαλμὸς γὰρ ὁδὸς ἐρωτικῷ τραύματι.

Πάντα δέ με εἶχεν ὁμοῦ, ἔπαινος, ἔκπληξις, τρόμος, αἰδώς, ἀναίδεια: ἐπῄνουν τὸ μέγεθος, ἐκπεπλήγμην τὸ κάλλος, ἔτρεμον τὴν καρδίαν, ἔβλεπον ἀναιδῶς, ᾐδούμην ἁλῶναι: τοὺς δὲ ὀφθαλμοὺς ἀφέλκειν μὲν ἀπὸ τῆς κόρης ἐβιαζόμην, οἱ δὲ οὐκ ἤθελον, ἀλλ᾿ ἀνθεῖλκον ἑαυτοὺς ἐκεῖ τῷ τοῦ κάλλους ἑλκόμενοι πείσματι, καὶ τέλος ἐνίκησαν.

Lawrence Alma-Tadema mujer griega

A Greek woman (mujer griega, 1869), óleo sobre lienzo de 47 x 66 cm. de Sir Lawrence Alma-Tadema. Colección privada

En medio venía una señora alta y con un rico atuendo. Y al fijar en ella la mirada, a su izquierda se me muestra una mocita cuyo rostro fue un relámpago a mis ojos. Como ella yo vi en una ocasión pintada a Selene sobre un toro: una mirada placenteramente inquietante; una melena rubia, de un rubio ensortijado; negras cejas, del negro más puro; mejilla blanca, con un blanco que hacia su centro enrojecía e imitaba el color de la púrpura en que bañan el marfil las mujeres de Lidia, y la boca era una rosa cuando la rosa comienza a abrir los labios de sus pétalos. Nada más verla, al punto estuve perdido, pues la belleza hiere más profundamente que un dardo y se desliza por los ojos hasta el alma, ya que el ojo es la vía para la herida amorosa. Y toda clase de impresiones me dominaban a la vez: admiración, pasmo, temblor, vergüenza, desvergüenza. Admiraba su estatura, me pasmaba de su belleza, me palpitaba el corazón, la miraba con impudor, me daba vergüenza de ser sorprendido así. Me forzaba a desprender mis ojos de la muchacha, pero ellos no querían: al contrario, se aferraban allí, arrastrados por la seducción de la belleza, y triunfaron al final.

La traducción es de Máximo Brioso Sánchez, en Gredos.

aquiles-tacio-leucipa-y-clitofonte-gredos-brioso-sanchez

La comparación expresa con la luna ya se encuentra en Ovidio, Heroidas XVIII, 71 y siguientes:

Quantum, cum fulges radiis argentea puris,

concedunt flammis sidera cuncta tuis,

tanto formosis formosior omnibus illa est;

si dubitas, caecum, Cynthia, lumen habes.’

haec ego vel certe non his diversa locutus

per mihi cedentes sponte ferebar aquas.

unda repercussae radiabat imagine lunae

et nitor in tacita nocte diurnus erat.

“Cuanto ceden a tu fulgor los astros todos cuando brillas plateada con rayos resplandecientes, tanto entre todas las hermosas es ella la más hermosa. Si lo dudas, Cintia, es que tienes ciegos los ojos” Diciendo yo esto, o algo similar a esto, me conducía de noche a través de unas ondas que cedían a mi impulso. El mar resplandecía por la imagen de la luna en él reflejada, y claridad del día había en la noche callada.

La traducción es de Francisca Moya del Baño, en Alma Mater (CSIC).

heroidascsic

  1. (Debajo de sus tobillos). Podemos compararlo con Nono, Dionisíacas X, 189 s.

ἐκ μελέων δ᾽ ὅλον εἶαρ ἐφαίνετο: νισσομένου δὲ

ἐκ ποδὸς ἀργυφέοιο ῥόδων ἐρυθαίνετο λειμών:

εἰ δὲ βοογλήνων φαέων εὐφεγγέι κύκλῳ

ὀφθαλμοὺς ἐλέλιζεν, ὅλη σελάγιζε Σελήνη.

τὸν μὲν ἔχων Διόνυσος ὁμέψιον, ἁβρὸν ἀθύρων,

εἴρετο θαμβαλέην προχέων ἐπὶ κάλλεϊ φωνὴν

ὡς βροτός, ἀθανάτην δὲ δολοπλόκος ἔκρυφε μορφήν:

 

De su rosada boca brotaba una voz de dulce acento, y la primavera toda surgía de entre sus miembros; a causa de su plateado pie ambulante, el prado enrojecía de rosas; y si tornaba sus ojos con su muy brillante círculo de resplandores como ojos de buey; Selene toda brillaba. Dioniso lo tenía como compañero de juegos, y con él se divertía tiernamente; le hablaba como mortal, con una voz admirada por su belleza y, urdidor de astucias, ocultaba su inmortal naturaleza.

 Este texto pertenece a la historia de Ámpelo (que significa “cepa de vid”), joven amado por Dioniso, hijo de un sátiro y una ninfa. Ocupa el final de este canto X de las Dionisíacas y los dos siguientes.

dionisiacasnono

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