Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 25/05/16

En esta serie sobre Hero y Leandro, iniciada con motivo de la audición en el programa El mundo de la fonografía de Radio Clásica del poema sinfónico Ero e Leandro de Alfredo Catalani, con la Orquesta Sinfónica de Roma y Francesco La Vecchia, estamos repasando las fuentes sobre esta pareja mitológica. Tras ver su presencia en Ovidio, Virgilio o la Antología Palatina, estamos haciendo un promenorizado repaso a Hero y Leandro, de Museo. Llegamos a los versos 67-83 de nuestra bella obra, que estamos recorriendo de la mano de la traducción y las valiosísimas notas de José Guillermo Montes Cala, en su edición de Gredos. No ofrecemos todas las notas, sino una amplia selección, a la que nosotros añadimos los textos originales y la traducción de los autores y obras que cita Montes Cala.

 

Ὣς ἡ μὲν περὶ πολλὸν ἀριστεύουσα γυναικῶν,

Κύπριδος ἀρήτειρα, νέη διεφαίνετο Κύπρις.

δύσατο δ’ ἠιθέων ἁπαλὰς φρένας οὐδέ τις αὐτῶν

ἦεν, ὃς οὐ μενέαινεν ἔχειν ὁμοδέμνιον Ἡρώ. 70

ἡ δ’ ἄρα, καλλιθέμεθλον ὅπῃ κατὰ νηὸν ἀλᾶτο,

ἑσπόμενον νόον εἶχε καὶ ὄμματα καὶ φρένας ἀνδρῶν.

καί τις ἐν ἠιθέοισιν ἐθαύμασε καὶ φάτο μῦθον

«καὶ Σπάρτης ἐπέβην, Λακεδαίμονος ἔδρακον ἄστρον,

ἧχι μόθον καὶ ἄεθλον ἀκούομεν ἀγλαϊάων 75

τοίην δ’ οὔ ποτ’ ὄπωπα νέην ἰδανήν θ’ ἁπαλήν τε.

ἦ τάχα Κύπρις ἔχει Χαρίτων μίαν ὁπλοτεράων.

παπταίνων ἐμόγησα, κόρον δ’ οὐχ εὗρον ὀπωπῆς.

αὐτίκα τεθναίην λεχέων ἐπιβήμενος Ἡροῦς.

οὐκ ἂν ἐγὼ κατ’ Ὄλυμπον ἐφιμείρω θεὸς εἶναι 80

ἡμετέρην παράκοιτιν ἔχων ἐνὶ δώμασιν Ἡρώ.

εἰ δέ μοι οὐκ ἐπέοικε τεὴν ἱέρειαν ἀφάσσειν,

τοίην μοι, Κυθέρεια, νέην παράκοιτιν ὀπάσσαις.»

(c) Bridgend County Borough Council; Supplied by The Public Catalogue Foundation

(c) Bridgend County Borough Council; Supplied by The Public Catalogue Foundation

Hero and Leander (1925), óleo sobre lienzo de 58,5 x 58,5 cm., de Christopher Williams. Collection: Bridgend County Borough Council

 

Así ella, con creces entre las mujeres primera y de Cipris sacerdotisa, cual Cipris rediviva se dejaba ver. Metióse en las tiernas entrañas de los jóvenes y no había varón que no muriera de ganas por compartir con Hero su lecho. Y por cualquier lugar del templo de bellos cimientos que pasara, tras de sí tenía la mente y los ojos y los corazones de los hombres. Y cierto mozo quedó pasmado y habló de este modo: “También a Esparta fui y vi la ciudad del lacedemonio, donde oímos hablar de una reñida competición de bellezas; mas como ella no he visto jamás tan tierna y vistosa: quizá Cipris sea dueña de una de las más jóvenes Gracias. Acecharla fue mi quebranto, mas de mirarla colmo no hallé. ¡Muera al instante, si al lecho de Hero hubiera yo subido! No querría yo ser un dios en el Olimpo, siempre que Hero fuera la esposa que tuviera en casa. Mas si no me está bien ni tocar a tu sacerdotisa, concédeme, Citerea, una esposa joven como ella”.

 

venuschasseriau

Venus marina o anadyomene (1838), óleo sobre lienzo de 65 x 55 cm., de Théodore Chassériau. Museo del Louvre. París

  1. (Con creces entre las mujeres primera). También Antia en Jenofonte de Éfeso, Habrócomes y Antia I, 2, 5, destaca entre la nutrida fila de muchachas que forma el cortejo procesional en la fiesta de Ártemis.

Ἦρχε δὲ τῆς τῶν παρθένων τάξεως Ἀνθία, θυγάτηρ Μεγαμήδους καὶ Εὐίππης, ἐγχωρίων. Ἦν δὲ τὸ κάλλος τῆς Ἀνθίας οἷον θαυμάσαι καὶ πολὺ τὰς ἄλλας ὑπερεβάλλετο παρθένους. Ἔτη μὲν τεσσαρεσκαίδεκα ἐγεγόνει, ἤνθει δὲ αὐτῆς τὸ σῶμα ἐπ᾽ εὐμορφίαι, καὶ ὁ τοῦ σχήματος κόσμος πολὺς εἰς ὥραν συνεβάλλετο· κόμη ξανθή, ἡ πολλὴ καθειμένη, ὀλίγη πεπλεγμένη, πρὸς τὴν τῶν ἀνέμων φορὰν κινουμένη· ὀφθαλμοὶ γοργοί, φαιδροὶ μὲν ὡς κόρης, φοβεροὶ δὲ ὡς σώφρονος· ἐσθὴς χιτὼν ἁλουργής, ζωστὸς εἰς γόνυ, μέχρι βραχιόνων καθειμένος, νεβρὶς περικειμένη, γωρυτὸς ἀνημμένος, τόξα [ὅπλα], ἄκοντες φερόμενοι, κύνες ἑπόμενοι

Iba al frente de la fila de las muchachas Antia, hija de Megamedes y Evipe, ambos ciudadanos de Éfeso. Era la belleza de Antia digna de admiración y sobrepasaba en mucho a las demás muchachas. Tenía catorce años y su cuerpo estaba en la flor de la belleza, y el adorno de su figura contribuía aún más a su gracia. Cabellos rubios, en su mayor parte sueltos, sólo en parte trenzados, movidos al impulso de la brisa. Ojos ardientes, luminosos como de muchacha, pero también intimidadores, como de mujer virtuosa. Su vestido era una túnica purpúrea, ceñida a su cuerpo hasta las rodillas y que caía sobre los brazos, una piel de ciervo que la envolvía y un carcaj que colgaba de su hombro. Llevaba arco y flechas y la seguían unos perros.

Traducción de Julia Mendoza, en Gredos.

efesiacas

  1. (Ganas de compartir con Hero su lecho). Motivo homérico: cf. Odisea XVIII 213 (cf. I, 366), referente a los deseos de los pretendientes de Penélope,

Odisea XVIII 213:

πάντες δ’ ἠρήσαντο παραὶ λεχέεσσι κλιθῆναι. = Odisea I, 366,

oportunamente recordado en Caritón, V, 5, 9.

Εἰσῆλθεν οὖν εἰς τὸ δικαστήριον, οἵαν ὁ θεῖος ποιητὴς τὴν Ἑλένην ἐπιστῆναί φησι τοῖς ἀμφὶ Πρίαμον καὶ Πάνθοον ἠδὲ Θυμοίτην δημογέρουσιν: ὀφθεῖσα δὲ θάμβος ἐποίησε καὶ σιωπήν, πάντες δ᾿ἠρήσαντο παραὶ λεχέεσσι κλιθῆναι: καὶ εἴγε Μιθριδάτην ἔδει πρῶτον εἰπεῖν, οὐκ ἂν ἔσχε φωνήν. Ὥσπερ γὰρ ἐπί τι τραῦμα παλαιὸν τὴν ἐρωτικὴν ἐπιθυμίαν σφοδροτέραν αὖθις ἐλάμβανε πληγήν.

Así pues entró en el tribunal cual el divino dice que Helena se presentó ante los ancianos que estaban alrededor de Príamo, Pántoo y Zimoetes, su contemplación produjo asombro y silencio y todos desearon poder acostarse en su lecho, y si verdaderamente Mitrídates hubiera tenido que hablar en primer lugar, no hubiera tenido voz. Como ante un objeto maravilloso de amor experimentó de nuevo más violentamente la herida de su antigua pasión.

 Traducción de María Cruz Herrero Ingelmo, en Akal / Clásica.

El Banquete de platón

  1. (Y cierto mozó quedó pasmado). Es la reacción lógica de quien se acerca a lo bello: cf. Platón, Banquete 206d:

Τὰ δὲ ἐν τῷ ἀναρμόστῳ ἀδύνατον γενέσθαι. ᾿Ανάρμοστον δ᾽ ἐστὶ τὸ αἰσχρὸν παντὶ τῷ θείῳ, τὸ δὲ καλὸν ἁρμόττον. Μοῖρα οὖν καὶ Εἰλείθυια ἡ Καλλονή ἐστι τῇ γενέσει. Διὰ ταῦτα ὅταν μὲν καλῷ προσπελάζῃ τὸ κυοῦν, ἵλεών τε γίγνεται καὶ εὐφραινόμενον διαχεῖται καὶ τίκτει τε καὶ γεννᾷ· ὅταν δὲ αἰσχρῷ, σκυθρωπόν τε καὶ λυπούμενον συσπειρᾶται καὶ ἀποτρέπεται καὶ ἀνείλλεται καὶ οὐ γεννᾷ, ἀλλὰ ἴσχον τὸ κύημα χαλεπῶς φέρει. ῞Οθεν δὴ τῷ κυοῦντί τε καὶ ἤδη σπαργῶντι πολλὴ ἡ πτοίησις γέγονε [206e] περὶ τὸ καλὸν διὰ τὸ μεγάλης ὠδῖνος ἀπολύειν τὸν ἔχοντα.

Pero es imposible que este proceso llegue a producirse en lo que es incompatible, e incompatible es lo feo con todo lo divino, mientras que lo bello es, en cambio, compatible. Así, pues, la Belleza es la Moira y la Ilitía del nacimiento. Por esta razón, cuando lo que tiene impulso creador se acerca a lo bello, se vuelve propicio y se derrama contento, procrea y engendra; pero cuando se acerca a lo feo, ceñudo y afligido se contrae en sí mismo, se aparta, se encoge y no enegendra, sino que retiene el fruto de su fecundidad y lo soporta penosamente. De ahí, precisamente, que al que está fecundado y ya abultado le sobrevenga el fuerte arrebato por lo bello, porque libera al que lo posee de los grandes dolores del parto.

 

La traducción es de Marcos Martínez Hernández, en Gredos, quien aporta en nota al pie sobre Ilitía:

Ilitía es la diosa que presidía los alumbramientos, en los que estaban presentes una o varias Moiras que asignaban al recién nacido el lote que le correspondía en vida. La Belleza personificada asume, aquí, los papeles de ambas en toda clase de parto, material y espiritual.

Ilitia

Trípode ático de figuras negras, atribuido al pintor C;  ca 570 – 565 a. C. Musée du Louvre, París. 

Lado A: Atenea nace de la cabeza de Zeus, sentado en un trono. A cada lado de Zeus hay una pareja de Ilitías que levantan sus brazos para liberar a Atenea.

Read Full Post »