Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 6/05/17

metamorfosisOvidio

Continuamos con los versos que Ovidio dedica, en los versos 101 a 157 del canto XIV de sus Metamorfosis, a la Sibila:

Hos tamen ille mihi dabat aeternamque iuventam, 140

si Venerem paterer contempto munere Phoebi

innuba permaneo; sed iam felicior aetas

terga dedit, tremuloque gradu venit aegra senectus,

quae patienda diu est. nam iam mihi saecula septem

acta, tamen superest, numeros ut pulveris aequem, 145

ter centum messes, ter centum musta videre.

Pero también eso, una eterna juventud, estaba él dispuesto a concedérmelo si yo hubiera tolerado el amoroso yugo; desdeñé aquel presente de Febo y permanezco doncella; pero ya la edad feliz se dio la vuelta, y ya con pasos temblorosos está llegando la triste vejez; y por mucho tiempo tengo que soportarla. Son ya siete siglos los que han pasado por esta que estás viendo; y aún me queda, por igualar el número del polvo, ver otras trescientas cosechas y otras trescientas vendimias.

 

Tempus erit, cum de tanto me corpore parvam

longa dies faciet, consumptaque membra senecta

ad minimum redigentur onus nec amata videbor

nec placuisse deo, Phoebus quoque forsitan ipse 150

vel non cognoscet, vel dilexisse negabit

usque adeo mutata ferar nullique videnda,

voce tamen noscar; vocem mihi fata relinquent.’

Llegará tiempo en que la larga duración de mis días reduzca a pequeñez mi elevado cuerpo, y en que mis miembros consumidos por la vejez queden limitados a un peso insignificante. No se creerá que he sido amada ni que he podido gustar a un dios; quizá hasta el mismo Febo no me reconocerá o negará haberme amado. Hasta ese extremo se dirá que he cambiado; y sin que nadie pueda verme, se me reconocerá sin embargo por la voz; la voz es lo que dejarán los hados.”

 

eneas-y-sibila

Talia convexum per iter memorante Sibylla

sedibus Euboicam Stygiis emergit in urbem 155

Troius Aeneas sacrisque ex more litatis

litora adit nondum nutricis habentia nomen.

Mientras tales cosas iba refiriendo la Sibila a lo largo de la abovedada rampa, el troyano Eneas salió de las moradas estigias alcanzando la eubea ciudad; y después de ofrecer sacrificio solemne, se dirige a las playas que aún no tenían el nombre de su nodriza (se refiere a Cayeta).

La traducción es de Antonio Ruiz de Elvira, en Alma Mater del CSIC.

En Περὶ θαυμασίων ἀκουσμάτων o De mirabilibus auscultationibus del Pseudo-Aristóteles tenemos una breve referencia a la Sibila:

Ἐν τῇ Κύμῃ τῇ περὶ τὴν Ἰταλίαν δείκνυταί τις, ὡς ἔοικε, θάλαμος κατάγειος Σιβύλλης τῆς χρησμολόγου, ἣν πολυχρονιωτάτην γενομένην παρθένον διαμεῖναί φασιν, οὖσαν μὲν Ἐρυθραίαν, ὑπό τινων δὲ τὴν Ἰταλίαν κατοικούντων Κυμαίαν, ὑπὸ δέ τινων Μελάγκραιραν καλουμένην. τοῦτον δὲ τὸν τόπον λέγεται κυριεύεσθαι ὑπὸ Λευκανῶν. εἶναι δὲ λέγουσιν ἐν ἐκείνοις τοῖς τόποις περὶ τὴν Κύμην ποταμόν τινα Κετὸν ὀνομαζόμενον, εἰς ὅν φασι τὸν πλείω χρόνον τὸ ἐμβληθὲν πρῶτον περιφύεσθαι καὶ τέλος ἀπολιθοῦσθαι.

En Cumas de Italia se muestra, según parece, una cámara subterránea de la Sibila, la recitadora de oráculos, que dicen que tenía una larga vida y se mantuvo virgen, y era nativa de Eritrea, pero algunos de ellos que viven en Italia dicen que era oriunda de Cumas y es llamada por otros Melancrera. Se dice que este lugar está controlado por los lucanos. Y dicen que en aquellos lugares alrededor de Cumas hay un río llamado Ceto y que a lo que se arroja en él, en un primer momento, le crece una capa en la parte superior y luego se petrifica.

Pierre Grimal, en su Diccionario de Mitología Griega y Romana, nos dice que el nombre Melancrera significa “cabeza negra” y es el sobrenombre de la Sibila de Cumas. Este sobrenombre se explicaba de diversas maneras: ya como una alusión a los vaticinios “oscuros” de la Sibila, ya como una alusión a su melancolía, o bien a algún rasgo físico: cabello negro, o piel ennegrecida y arrugada por la vejez, etc.

elihu-vedder-la-sibila-de-cumas

La Sibila de Cumas (1876), óleo sobre lienzo de 96 x 150 cm., de Elihu Vedder (1836-1923). Instituto de Bellas Artes de Detroit

Una última alusión a la Sibila la encontramos en el Satiricón de Petronio, 48:

Cumis ego ipse oculis meis vidi in ampulla pendere, et cum illi pueri dicerent: “Sibilla, ti thelis? (τὶ θέλεις;)”, respondebat illa: “apothanin thelo” (ἀποθάνειν θέλω).

Cuando yo era niño, me gustaba leer todo eso en Homro. En cuanto a la Sibila de Cumas, la he visto con mis propios ojos colgada de una botella, y cuando los niños le preguntaban: “Sibila, ¿qué quieres?”, ella les contestaba: “Quiero morir”.

Vamos ahora con lo que aparece en el Suidas, esa gran enciclopedia bizantina, de carácter histórico, acerca del mundo mediterráneo antiguo, escrita en griego en el siglo X por eruditos bizantinos. Respecto a la polémica entre el nombre Suidas o Suda, permítasenos aportar lo que dijo Antonio Ruiz de Elvira, en Cuadernos de filología clásica, ISSN 0210-0746, nº 15, 1978, págs. 9-12:

Para el nombre de este utílísimo Léxico bizantino, el más indispensable que existe en griego para la literatura griega y poco menos para otros campos de la cultura y lengua griegas, no hay la menor seguridad sobre sí se trata de Σοῦδα, título, o de Σουΐδας, autor No está demostrado lo primero, aun cuando, a partir por lo menos de 1937, haya sido bastante corriente admitirlo al menos en la práctica.

Y todo ello arrancó de la teoría, expuesta en 1925 por K Rupprecht (en Philol Suppl 15, 1), de que Eustacio, al citar siempre el Léxico como Σουΐδας, τὸν Σουΐδα, τὸν Σουΐδαν, etc, había sufrido el error de tomar por un autor lo que en realidad era un título. Pero, como digo, nada de eso es seguro.

No es posible dar a Esteban, oscuro comentarista, del siglo XII, de la Retórica de Aristóteles, en una única cita (CAG tomo 21, 2, p 285, 18 Rabe, Berolini 1896), mayor autoridad que a Eustacio, del mismo siglo, y preclaro filólogo, en nueve citas, una en el comentario a la Ilíada y ocho en el a la Odisea (834, 47, 1403, 17, 1406, 23, 1441, 12, 1469, 22, 1528, 27; 1538, 45, 1554, 34, 1571, 25).

Por otra parte, la cita de Esteban, en el texto y en el aparato de Rabe, no es ἐν τῇ Σούδᾳ, sino ἐν τῇ Σούδα, en donde Σούδα puede no ser un dativo femenino, sino el genitivo del masculino Σούδας, y puede haber entonces elipsis de βίβλῳ, o de συναγωγῇ, etc.

suidas

Suidas. Página de la editio princeps de Demetrius Chalcondylas, de 1499

Read Full Post »