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Archive for 11 11+01:00 octubre 11+01:00 2017

Sócrates reprendiendo a Alcibíades en casa de una cortesana (1857), óleo sobre lienzo de 278 x 226 cm., de Germán Hernández Amores. Museo del Prado

 

Plutarco nos sigue hablando de la relación entre el joven político Alcibíades y Sócrates en su Vida de Alcibíades VII, 3-6:

ἔτι δὲ μειράκιον ὢν ἐστρατεύσατο τὴν εἰς Ποτίδαιαν στρατείαν, καὶ Σωκράτη σύσκηνον εἶχε καὶ παραστάτην ἐν τοῖς ἀγῶσιν. ἰσχυρᾶς δὲ γενομένης μάχης ἠρίστευσαν μὲν ἀμφότεροι, τοῦ δ᾽ Ἀλκιβιάδου τραύματι περιπεσόντος ὁ Σωκράτης προέστη καὶ ἤμυνε καὶ μάλιστα δὴ προδήλως ἔσωσεν αὐτὸν μετὰ τῶν ὅπλων. ἐγίνετο μὲν οὖν τῷ δικαιοτάτῳ λόγῳ Σωκράτους τὸ ἀριστεῖον·

Siendo todavía muy jovencito, militó en el ejército enviado contra Potidea, en el cual tuvo a Sócrates por compañero de tienda, y en los combates peleó a su lado. Hubo una fuerte batalla, en la que los dos sobresalieron en valor; y como Alcibíades hubiese caído de una herida, Sócrates se puso por delante y le defendió; haciéndose visible con esto que le sacó salvo y con sus armas, y que por toda razón debía el premio del valor ser de Sócrates.

ἐπεὶ δ᾽ οἱ στρατηγοὶ διὰ τὸ ἀξίωμα τῷ Ἀλκιβιάδῃ σπουδάζοντες ἐφαίνοντο περιθεῖναι τὴν δόξαν, ὁ Σωκράτης βουλόμενος αὔξεσθαι τὸ φιλότιμον ἐν τοῖς καλοῖς αὐτοῦ πρῶτος ἐμαρτύρει καὶ παρεκάλει στεφανοῦν ἐκεῖνον καὶ διδόναι τὴν πανοπλίαν. ἔτι δὲ τῆς ἐπὶ Δηλίῳ μάχης γενομένης καὶ φευγόντων Ἀθηναίων, ἔχων ἵππον ὁ Ἀλκιβιάδης, τοῦ δὲ Σωκράτους πεζῇ μετ᾽ ὀλίγων ἀποχωροῦντος, οὐ παρήλασεν ἰδών, ἀλλὰ παρέπεμψε καὶ περιήμυνεν, ἐπικειμένων τῶν πολεμίων καὶ πολλοὺς ἀναιρούντων. καὶ ταῦτα μὲν ὕστερον ἐπράχθη.

Con todo, cuando se advirtió que los generales, movidos del esplendor de Alcibíades, estaban empeñados en atribuirle aquella gloria, Sócrates, para encender más en él el deseo de sobresalir en acciones ilustres, fue el primero en atestiguar y promover que se diesen a aquel la corona y la armadura. Para eso en la batalla de Delio, cuando los Atenienses volvieron la espalda, como Alcibíades tuviese caballo y Sócrates con muy pocos se retirase a pie, no le desamparó aquel luego que le vio, sino que le acompañó y defendió, cargándoles los enemigos y haciéndoles mucho daño; pero esto fue algún tiempo después.

La traducción se ha sacado de Wikisource.

 

 

Plutarco, en De liberis educandis 1XV, 11 E-F, cita a Sócrates al hablar de un tema tan común en la antigua Grecia como el de los amantes masculinos, de mayor edad, de los niños:

πολὺς δ᾽ ὄκνος ἔχει με καὶ τῆς εἰσηγήσεως καὶ τῆς ἀποτροπῆς τοῦ πράγματος. ἀποτολμητέον δ᾽ οὖν ὅμως: εἰπεῖν αὐτό. τί οὖν τοῦτ᾽ ἐστί; πότερα δεῖ τοὺς ἐρῶντας τῶν παίδων ἐᾶν τούτοις συνεῖναι καὶ, συνδιατρίβειν, ἢ τοὐναντίον εἴργειν αὐτοὺς καὶ ἀποσοβεῖν τῆς πρὸς τούτους ὁμιλίας προσῆκεν; ὅταν μὲν γὰρ ἀποβλέψω πρὸς τοὺς πατέρας τοὺς αὐθεκάστους καὶ τὸν τρόπον ὀμφακίας καὶ στρυφνούς, οἳ τῶν τέκνων ὕβριν οὐκ ἀνεκτὴν τὴν τῶν ἐρώντων ὁμιλίαν ἡγοῦνται, εὐλαβοῦμαι ταύτης εἰσηγητὴς γενέσθαι καὶ σύμβουλος, ὅταν δ᾽ αὖ πάλιν ἐνθυμηθῶ τὸν Σωκράτη τὸν Πλάτωνα τὸν Ξενοφῶντα τὸν Αἰσχίνην τὸν Κέβητα, τὸν πάντα χορὸν ἐκείνων τῶν ἀνδρῶν οἳ τοὺς ἄρρενας ἐδοκίμασαν ἔρωτας καὶ τὰ μειράκια προήγαγον ἐπί τε παιδείαν καὶ δημαγωγίαν καὶ τὴν ἀρετὴν τῶν τρόπων, πάλιν ἕτερος γίγνομαι καὶ κάμπτομαι πρὸς τὸν ἐκείνων τῶν ἀνδρῶν ζῆλον. μαρτυρεῖ δὲ τούτοις Εὐριπίδης οὕτω λέγων

ἀλλ᾽ ἔστι δή τις ἄλλος ἐν βροτοῖς ἔρως

ψυχῆς δικαίας σώφρονός τε κἀγαθῆς

Se apodera de mí una gran vacilación sobre si he de tratar o evitar el tema. Sin embargo, se debe arriesgar uno a hablar de ello. ¿De qué se trata? ¿Es necesario permitir a los amantes de los niños que estén con ellos y pasen el tiempo juntos, o, por el contrario, conviene impedírselo y separarlos de la compañía de estos?

Porque, cuando miro a los padres rudos, austeros y ásperos de carácter, que consideran una insolencia intolerable de sus hijos la compañía de los amantes, temo convertirme en el autor y consejero de esta. Mas, cuando, por otra parte, pienso en Sócrates, Platón, Jenofonte, Esquines o Cebes, en todo el coro de aquellos hombres, que aprobaron los amores masculinos y condujeron a los adolescentes a la educación, al gobierno del pueblo y a la excelencia de las costumbres, de nuevo soy otro y me inclino a la emulación de aquellos hombres. Y Eurípides da testimonio de estas cosas, cuando dice así:

Pero existe otro amor entre los hombres

el de un alma justa, prudente y buena.

 

 

Los cuatro personajes citados junto a Sócrates son amigos y discípulos.

Los versos de Eurípides pertenecen a su tragedia Teseo (Nauck, Tragediorum Graecorum Fragmenta, 388) y siguen estos tres versos:

καὶ χρῆν δὲ τοῖς βροτοῖσι τόνδ’ εἶναι νόμον

τῶν εὐσεβούντων οἵτινές τε σώφρονες

ἐρᾶν, Κύπριν δὲ τὴν Διὸς χαίρειν ἐᾶν.

Sería mejor si ésta fuera la costumbre entre los mortales,

de hombres reverentes y de todos los que tienen razón,

amar de esta manera, y dejar marchar a la hija de Zeus, Cipris

Luciano de Samosata, en Relatos Verídicos II, 23, nos habla de Sócrates, que destaca en la batalla entre los impíos y los habitantes de la isla “de los dichosos”:

ἄρτι δὲ τοῦ ἀγῶνος συντετελεσμένου ἠγγέλλοντο οἱ ἐν τῷ χώρῳ τῶν ἀσεβῶν κολαζόμενοι ἀπορρήξαντες τὰ δεσμὰ καὶ τῆς φρουρᾶς ἐπικρατήσαντες ἐλαύνειν ἐπὶ τὴν νῆσον ἡγεῖσθαι δὲ αὐτῶν Φάλαρίν τε τὸν Ἀκραγαντῖνον καὶ Βούσιριν τὸν Αἰγύπτιον καὶ Διομήδη τὸν Θρᾷκα καὶ τοὺς περὶ Σκίρωνα καὶ Πιτυοκάμπτην. ὡς δὲ ταῦτα ἤκουσεν ὁ Ῥαδάμανθυς, ἐκτάσσει τοὺς ἥρωας ἐπὶ τῆς ᾐόνος: ἡγεῖτο δὲ Θησεύς τε καὶ Ἀχιλλεὺς καὶ Αἴας ὁ Τελαμώνιος ἤδη σωφρονῶν καὶ συμμίξαντες ἐμάχοντο, καὶ ἐνίκησαν οἱ ἥρωες, Ἀχιλλέως τὰ πλεῖστακατορθώσαντος. ἠρίστευσε δὲ καὶ Σωκράτης ἐπὶ τῷ δεξιῷ ταχθεὶς, πολὺ μᾶλλον ἢ ὅτε ζῶν ἐπὶ Δηλίῳ ἐμάχετο. προσιόντων γάρ τεττάρων πολεμίων οὐκ ἔφυγε καὶ τὸ πρόσωπον ἄτρεπτος ἦν ἐφ᾽ οἷς καὶ ὕστερον ἐξῃρέθη αὐτῷ ἀριστεῖον, καλός τε καὶ μέγας παράδεισος ἐν τῷ προαστείῳ, ἔνθα καὶ συγκαλῶν τοὺς ἑταίρους διελέγετο, Νεκρακαδημίαν τὸν τόπον προσαγορεύσας.

Apenas habían concluido los juegos, llego la noticia de que los condenados en el territorio de los impíos habían roto sus cadenas y derrotado a sus guardianes, y se dirigían contra la isla; los capitaneaba Falaris de Acragante, Busiris el egipcio, Diomedes el tracio, Escirón y Pitiocamptes. Cuando Radamantis tuvo noticia de ello, coloco a sus héroes en la playa. Los capitaneaban Teseo, Aquiles y Ayante, hijo de Telamón, que ya había recobrado la cordura. Trabaron combate y vencieron los héroes, gracias a Aquiles sobre todo, pero destaco también Sócrates, colocado en el ala derecha, mucho más que cuando en vida combatiera en Delio, pues cuando cuatro enemigos fueron contra el no huyo ni altero su semblante. Por ello, le fue concedida después una recompensa, un hermoso y amplio jardín en los alrededores de la ciudad, donde reunía a sus compañeros para conversar, que él llamaba la Academia de los muertos.

La traducción es de Andrés Espinosa Alarcón, en Gredos.

 

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